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Daria Kasatkina con hielos durante el partido frente a Zeynep SonmezDPA vía Europa Press

El infierno térmico que ha causado estragos en los tenistas en los primeros días de Roland Garros

Comenzó Roland Garros este año y ha llegado acompañado de unas temperaturas tan elevadas que están afectando al desarrollo de este. El Grand Slam celebrado en Paris se ha visto golpeado por el calor y, tanto es así, que la capital francesa se encuentra en alerta amarilla por temperaturas de hasta 13 grados más de lo habitual en estas épocas del año. La situación vivida en el campeonato de tierra batida parece que no va a cambiar durante la semana con temperaturas que superarán los 33 grados.

Las medidas impuestas por la Junta Directiva de la ATP, que han entrado en vigor este mismo año, han empezado a cobrar protagonismo. La nueva regulación se basa en el Índice de Estrés por Calor (WBGT) e introduce umbrales claros para las medidas de enfriamiento y la suspensión del juego en partidos individuales al mejor de tres sets.

Entre estas medidas destacan, tanto para el cuadro masculino como el femenino, la posible petición de un descanso de 10 minutos si cualquiera de los jugadores lo solicita cuando el WBGT alcance los 30,1 grados Celsius o más, ya sea antes del comienzo del partido o durante un encuentro en juego. También se podría llevar a cabo incluso la suspensión del partido en caso de que el WBGT alcance los 32,2 grados, lo que equivaldría a 37,7 grados de la temperatura ambiente.

Pese a esta normativa que se encuentra vigente, los protagonistas del torneo han sufrido más de la cuenta en la pista y una prueba de ello fue Gabriel Diallo. El tenista canadiense que jugó el domingo, es decir, antes de que se activase la alerta nacional por las altas temperaturas, justificó su retirada ante el australiano James Duckworth a causa de un golpe de calor.

Sin embargo, el canadiense no es el único que se ha visto afectado por el calor infernal de París. El noruego Casper Ruud, dos veces finalista del torneo parisino, sufrió muchísimo para avanzar de ronda. Necesitó cinco sets y casi cuatro horas para derrotar al ruso Roman Safiullin. Y al finalizar el encuentro, el tenista de Oslo reconoció el terrible sufrimiento vivido. «Estuve cerca de estar de camino a casa, honestamente. Al final del 3º y 4º set me sentí bastante horrible y mareado. Era realmente difícil ver la pelota. Creo que mi temperatura corporal era demasiado alta, no pude enfriarla con la temperatura que hace aquí hoy. Por suerte, pude darme un poco de tiempo para respirar en el cuarto set para ver si podía calmarme y dejar que las calambres y la alta temperatura se aliviaran. Por suerte, lo logré. Fue un partido realmente duro», dijo.

Algo parecido le pasó también a Daria Kasatkina. Al terminar su partido contra la tunecina Zeynep Sonmez y se pronunció acerca del clima infernal que tuvo que vivir. «No recuerdo la última vez que hizo tanto calor en Roland Garros. Quizá un día. Pero lo vamos a tener toda la semana», dijo la tenista. También añadió la importancia de adaptarte a este tipo de circunstancias . «De repente puedes levantarte del banco y sentir que tu concentración bajó. Por lo que esta es una batalla que también tienes que ganar. … Quien se adapte mejor a las condiciones de hoy se lo lleva».

Sin embargo, parece que esta temperaturas no han sido mal recibidas por todos. Declaraciones como las del australiano Alex de Minaur tras vencer a Toby Samuel explican que hay quienes prefieren jugar con este calor. «Siempre he preferido condiciones calurosas y vivas a que haga frío en una pista de tierra batida, porque siento que puedo desplegar un poco más mi tenis de toda la cancha en este tipo de superficie» dijo el australiano. De hecho, no es el único en posicionarse a favor de las altas temperaturas para jugar. El estadounidense Alex Michelsen, que eliminó a Alexander Shevchenko, también se vio beneficiado por ello. «Definitivamente es bueno para nosotros los estadounidenses. Por lo general tenemos un gran saque, una gran derecha, un gran juego desde el fondo y nos gusta jugar al ataque. Cuando hace muchísimo calor, la pelota se mueve por el aire muy rápido. … Me puse muy contento cuando vi el pronóstico», afirmó.

De momento, parece que esta problemática no ha afectado a los favoritos al torneo, que cuentan con un «privilegio» reservado. Jugadores como Jannik Sinner o Novak Djokovic han podido competir a última hora de la tarde, cuando el calor no aprieta tanto y las temperaturas son algo más cálidas. Por ahora solo queda esperar a ver qué pasa con un Roland Garros en el que las altísimas temperaturas han marcado el inicio del torneo y serán, sin duda alguna, el mayor rival de todos los participantes.