Fundado en 1910

La vicepresidenta y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, saluda al secretario general de UGT, Pepe ÁlvarezEuropa Press

1 de Mayo

UGT y CC.OO. utilizan el Día del Trabajo para pedir el voto para Sánchez con seis ministros en sus marchas

Ambos sindicatos señalan a los empresarios y destacan los logros de este Gobierno acompañados por Díaz, Montero o Garzón en los recorridos

Los principales sindicatos de trabajadores han aprovechado este Primero de Mayo, Día del Trabajo, para dar un espaldarazo a las políticas económicas de Pedro Sánchez y poner el foco en los empresarios, a los que acusan de agravar el problema de la inflación. Además, han advertido que habrá «conflicto» en el segundo semestre del año si la CEOE se niega a renegociar los convenios colectivos.

Seis ministros

Seis ministros del Gobierno tienen previsto asistir a diferentes manifestaciones bajo el lema 'Subir salarios, bajar precios, repartir beneficios'.

A la manifestación de Madrid acudirán la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz; la ministra de Hacienda, María Jesús Montero; el ministro de Consumo, Alberto Garzón, y la ministra de Igualdad, Irene Montero.

La vicepresidenta segunda, Yolanda DíazEuropa Press

El sexto ministro del Gobierno que acudirá a una manifestación por el Primero de Mayo será el ministro de Cultura y Deporte, Miquel Iceta, que asistirá a la convocatoria de los sindicatos en Barcelona.

A estas alturas, exigir cierta independencia a estos sindicatos es una quimera. Desde la llegada de Sánchez al poder, las subvenciones a los sindicatos se han disparado – de 8,9 millones en 2020, todavía con los presupuestos de Montoro, a los 17 millones de 2022– con CC.OO. y UGT como los más beneficiados a años luz del resto. Regar de dinero público a los afines es un suculento negocio para ganar votos y este Primero de Mayo preelectoral es un buen ejemplo.

La ministra de Igualdad, Irene MonteroEuropa Press

Da igual que la renta per cápita de los españoles haya caído considerablemente, que seamos el único país de la UE que no ha recuperado el PIB prepandemia o que la deuda pública haya aumentado hasta niveles históricos. Para los sindicatos, este Gobierno es una fuente de prosperidad y riqueza.

Este 1 de mayo, estas agrupaciones han convocado hasta 70 movilizaciones en las principales ciudades de todo el territorio nacional bajo el lema Subir salarios, bajar precios, repartir beneficios. El objetivo, además de recordar «las conquistas sociales y laborales» como las reformas de pensiones y la laboral, o el aumento del SMI hasta los 1.080 euros, es poner el foco en los empresarios, a los que acusan de ser la responsable de la escalada de la inflación.

«Un país que tiene los beneficios como el nuestro, los tiene que repartir», indica UGT en un comunicado. «Es inaceptable que la clase empresarial siga ostentando los niveles de avaricia y usura actuales y la clase trabajadora se siga empobreciendo cada día más. Este Primero de Mayo nos jugamos el convenio y el reparto de la riqueza. CEOE tiene que sentir el aliento de las calles exigiendo la subida de los salarios».

Cabecera de la marcha por el Día Internacional de los Trabajadores en el Círculo de Bellas ArtesEuropa Press

CC.OO., en la misma línea, acusa a las empresas de haber repercutido las subidas de la energía en el precio de los productos, «especialmente en los productos alimenticios y de primera necesidad», para mantener sus márgenes de beneficios «generando que los efectos de esta crisis estén recayendo sobre los trabajadores» y afectando «a los segmentos más vulnerables de la población». Le ha faltado añadir, en consonancia con el discurso de Yolanda Díaz, que la inflación es culpa de Juan Roig.

Este sindicato, de hecho, va más lejos y recuerda que, ante un nuevo ciclo electoral, «no es lo mismo quien gobierne»: «Instamos a la ciudadanía a participar masivamente en los procesos electorales y a apoyar las propuestas electorales de progreso (…) El riesgo reaccionario está más presente en la sociedad española que nunca desde la transición a la democracia y nuestro país no puede retroceder».

Negociación colectiva

Detrás de esta beligerancia contra la patronal se encuentra la negociación de un nuevo Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) que puede provocar un polvorín a partir del segundo semestre del año, para deleite de un Sánchez que se encontrará en plena campaña para renovar su mandato.

El ministro de Consumo, Alberto GarzónEuropa Press

Así, ambos sindicatos ya han advertido de un otoño caliente si la CEOE no pasa por el aro con el citado convenio. Unai Sordo, secretario general de CC.OO. ha señalado este domingo en declaraciones al Canal 24 Horas de RTVE que llegarán a un acuerdo por las buenas, con «un pacto para recuperar salarios» o de una forma «desordenada y con un llamamiento al conflicto».

«Si no hay voluntad en CEOE de llegar a un acuerdo vamos a promover las movilizaciones que sean necesarias en la segunda parte del año en torno a los convenios colectivos que queden bloqueados», ha añadido.

Y es que, para Sordo, el Ejecutivo debería ser «mucho más beligerante» con las empresas en materia de política fiscal: «El Gobierno tiene que enviar un mensaje claro, o hay reparto a través de los salarios o habrá reparto a través de los impuestos y las prestaciones. Más política ofensiva en materia fiscal».