La presidenta del Banco Santander, Ana Botín, durante la presentación de los resultados.
La visión global de Botín a través del Santander: de Trump y el cambio climático, a la reducción de la jornada laboral
La presidenta recalca que tienen que trabajar con presidentes de todos los países, e incide en que Estados Unidos es un mercado clave para la entidad
Subidón del 8 % del Santander en Bolsa tras anunciar beneficios de 12.000 millones de euros
El Banco Santander mostró ayer unos beneficios récord de 12.574 millones de euros en 2024, su máximo histórico, y en general unos indicadores positivos que dispararon un 8,2 % el precio de su acción.
Además de presentar los resultados del año, la presidenta de la entidad, Ana Botín, comentó las distintas situaciones de actualidad que rodean a su organización; por ejemplo, las alabanzas que le ha dedicado recientemente Donald Trump por el trabajo del Santander en Estados Unidos.
Preguntada sobre el efecto que pueden tener estas palabras sobre el Santander, al ser Trump tan querido por unos y odiado por otros, Botín ha respondido que «trabajamos con todos gobiernos en todos los países. Cuanto mejor les vaya, mejor nos va a ir. Queremos seguir creciendo en Estados Unidos. Es un mercado clave». La presidenta ha recalcado que Estados Unidos es el país en el que más valor se ha generado para el banco en los últimos años.
En cuanto al posible choque de la postura anti cambio climático de Trump con la favorable al cambio climático del Santander, Botín ha dicho que «nosotros defendemos que la transición debe ser justa. La transición no es la misma en países desarrollados que en países que no lo son. Lo decimos desde hace mucho tiempo. No se puede exigir el mismo nivel de requerimiento a un banco europeo para financiar una hipoteca en Holanda o España que en México o Brasil. Si alguien en México o Brasil compra una vivienda, no tiene que ser verde. Depende del país. En Europa las normas de la transición están hechas iguales para todos. Nos preguntan cuánto financiamos en verde en Europa y cuánto financiamos en no verde a nivel mundial. Incentiva a que no prestemos para hipotecas en México o Argentina, que tienen que invertir en gas porque necesitan esa energía. Nos empujan a no hacer lo correcto en cuanto a la transición. La gran pregunta de la transición es quién paga. Nadie la ha contestado. Debe ser una transición justa para todos, que se diferencie según el país, segmentos o personas, y que nos permita tener seguridad energética. En Europa deberíamos repensarlo, y se está haciendo. Vamos a seguir apoyando una transición justa, segura y asequible a los ciudadanos y los países».
Siguiendo con la zona, el consejero delegado del Santander, Héctor Grisi, ha afirmado que «México se va a adaptar a la situación (con Trump). Entiende bien su conexión con Estados Unidos. El sector de la automoción es muy importante. En la frontera hay componentes que van y vienen hasta ocho veces». Botín ha añadido que ve México como «uno de los países que mayores oportunidades ofrece al banco».
De regreso a España, Botín no ha querido comentar nada sobre la oferta de compra de BBVA sobre Sabadell. Sí ha querido llamar la atención sobre que en Europa «la regulación es más dura», y que «no hay un mercado europeo que favorezca las operaciones transfronterizas», a pesar de que supuestamente es lo que está demandando Europa.
Botín ha indicado que «la banca española es muy competitiva a nivel global», y ha destacado que nuestro país es el segundo mercado más barato de Europa en hipotecas (solo por detrás de Malta) y en el coste de los créditos a empresas (solo por detrás de Irlanda), como dijo ayer por la mañana el Banco Central Europeo. También admitió que no somos el país de Europa que mejor remunera los depósitos. «¿Por qué seguimos ganando dinero? Por nuestra escala», dijo Botín.
En cuanto a la reducción de la jornada laboral, el consejero delegado de Santander España, Ignacio Juliá, ha afirmado que cumplen con la semana de trabajo de cuarenta horas. Botín ha agregado que ella no trabaja menos de cuarenta horas «ni de broma».
Dudas con el Reino Unido
Los indicadores del banco son buenos, pero entre sus accionistas ha quedado la duda de cómo evolucionará el negocio del Santander en el Reino Unido. El beneficio y el margen de intermediación del banco allí ha mejorado algo en el último trimestre, pero en total su beneficio atribuido ha caído un 15,4 % en 2024, y hay incertidumbre con su mix de negocio: las hipotecas pesan en él nada menos que un 88 %. Ana Botín ha querido zanjar las dudas: «El negocio comercial en Reino Unido va muy bien, con retornos de hecho por encima de los de las hipotecas. La banca comercial es más o menos un 50 % de nuestra cuenta de resultados y el 60 % de nuestro balance, y Reino Unido pesa más o menos el 9 %. Esperamos que este año lo haga igual o mejor». Ante los rumores en el mundo financiero, ha dicho: «Nuestro negocio en el Reino Unido no está a la venta. Es uno de nuestros principales mercados y seguirá siéndolo».
Pese a ello, el negocio en Reino Unido tiene hoy en día una baja rentabilidad sobre el capital tangible (ROTE): el 11,1 %, frente al 16,3 % del grupo o el 19,7 % del BBVA.
Junto con el Reino Unido, las otras dos partes del negocio que menos fuertes se están mostrando son Digital Consumer Bank Europe -financiación al consumo y automóviles-, con un ROTE del 6,4 % y una caída del 46,5 % en el beneficio atribuido, y Estados Unidos, con un ROTE del 7,5 %, aunque su beneficio atribuido ha escalado un 19 %. Frente a ellos, los ROTE de España y Portugal son muy buenos: 21,7 % y 25,4 %, respectivamente.
Estos tres mercados son un reto, pero los grandes indicadores del grupo evolucionan muy bien. Además del beneficio citado, la eficiencia mejora 2,3 puntos, hasta el 41,8 % (BBVA está en el 40 % -el ratio de eficiencia es mejor cuanto más bajo sea-); la capitalización CET1 alcanzó el 12,8 %, 0,5 puntos más; el coste del riesgo mejoró tres puntos básicos, hasta el 1,15 %; la tasa de mora está en el 3 %, como BBVA.
El Santander ha subido sus ingresos un 8 % más el año pasado, hasta los 62.211 millones de euros, y aumentó un 8 % su margen de intereses gracias al incremento neto de clientes: ocho millones más en el año, hasta alcanzar los 173 millones. Con una capitalización bursátil de 81.760 millones, ayer rebasaba a los bancos top de la eurozona: Intesa San Paolo (75.440 millones) y BNP Paribas (75.090 millones).