El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto a la ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen.
España es el segundo país de la UE en reservas de uranio, pero no lo producimos por la Ley de Cambio Climático
Los economistas Ángel de la Fuente y Lorenzo Bernaldo de Quirós inciden en la necesidad de repensar el modelo energético español y no ir tan rápido con la transición hacia las renovables
Aún colea en el ambiente la declaración de Pedro Sánchez el pasado 7 de mayo en la que decía que en España no había uranio. Los economistas Ángel de la Fuente y Lorenzo Bernaldo de Quirós la comentan en el audio que puede oírse sobre estas líneas. Abundan en la necesidad de que se replantee un modelo energético español basado en las renovables en el que se está yendo demasiado rápido.
Bernaldo de Quirós recuerda que «España es el segundo país de la Unión Europea con mayores reservas de uranio, tan solo por detrás de la antigua Checoslovaquia. Estamos importando porque la Ley de Cambio Climático impide que pueda producirse uranio en nuestro país. Eso es un disparate».
El dato sirve para apoyar la necesidad de una mayor reflexión sobre el modelo energético español, que tiene como objetivo que el 81 % de la producción de energía en el año 2030 provenga de fuentes renovables. El día del apagón, el 78 % de la energía provenía de estas fuentes, que no aguantaron. «Tenemos una asignatura pendiente con la transición energética», señala el director ejecutivo de Fedea, Ángel de la Fuente. «Todos estamos de acuerdo en que las renovables son estupendas y en que hay que ir hacia un peso cada vez mayor de este tipo de energía, pero también sabemos que hay problemas técnicos en esta transición y que es más difícil gestionar una red en la que las renovables pesan mucho», añade.
Nuclear, hidroeléctrica y carbón dan robustez al sistema ante desequilibrios puntuales de oferta y demanda de energía. «Hay que hacer esa transición con mucho cuidado. A lo mejor nos viene bien el susto que nos hemos dado», apunta De la Fuente.
Pendientes de la OPA BBVA-Sabadell y los aranceles
Mientras acaba de resolverse la investigación sobre el apagón, está por dilucidarse lo que ocurra con otras cuestiones de la economía, como la oferta de compra de BBVA sobre Sabadell y, a nivel más global, la guerra de los aranceles.
En cuanto al segundo caso, De la Fuente ve una gran noticia el acercamiento de posturas que se está produciendo entre Estados Unidos y China: «Estaba claro que no iba a haber unos aranceles del 100 % por ambas partes. No era sostenible. Implicaba la interrupción completa del comercio entre ellos, y a ninguno de los dos les interesa. El acercamiento es un pequeño paso, una vuelta hacia la cordura».
Bernaldo de Quirós recuerda el impacto negativo que tienen los aranceles sobre el crecimiento económico. Lamenta que «de esta situación vamos a salir con aranceles más altos de los que había, y eso es muy malo para el crecimiento económico global». Por otra parte, indica que hasta ahora las medidas arancelarias solo se están aplicando al comercio de bienes. Estados Unidos tiene superávit en comercio de servicios. «Si las medidas arancelarias se extienden a los servicios como represalia, podemos entrar en un escenario terriblemente complicado», añade.
Por otro lado, los dos economistas ven bien el dato de inflación aparecido ayer en España, en línea con el objetivo del 2 % del Banco Central Europeo, aunque «tampoco es para tirar cohetes», señala De la Fuente.
En cuanto a la oferta de compra de BBVA sobre Sabadell, Bernaldo de Quirós señala que «España tiene con Holanda el mayor nivel de concentración bancaria, y reducir la competencia creo que es malo. Todas las concentraciones que se han producido en España en los últimos años se han traducido en una reducción del crédito, y el Sabadell es un banco muy especializado en pequeñas y medianas empresas».
Sobre la consulta pública lanzada por el Gobierno acerca de la OPA, ambos coinciden en que «es un poco extraña». «Introducen una inseguridad muy grande en cualquier persona que quiera invertir en España y también en la propia inversión española. Da a entender que las reglas del juego dependen de una sola cosa: la discrecionalidad del Gobierno», concluye Bernaldo de Quirós.