Rupert Murdoch, propietario de la cadena de televisión Fox News
Así acaba el Succession de Rupert Murdoch: Lachlan hereda el imperio; sus hermanos, el dinero
El reciente acuerdo deja el control de los medios en manos de su hijo mayor y aparta a sus hermanos, los progresistas Elizabet y James
El pasado 9 de septiembre se hizo el acuerdo mediante el cual, tras arduas negociaciones –la última tanda comenzó el pasado mes de Nayo en Nueva York–, se anunció el reparto definitivo del imperio mediático de Rupert Murdoch. El principal beneficiario es el tercer hijo del magnate, Lachlan, de 54 años. En compensación, sus tres hermanos, Prudence –conocida como Prue e hija del primer matrimonio de Murdoch– Elizabeth y James, recibirán 1.100 de dólares, 938 millones de euros, por sus acciones en el imperio Murdoch a cambio de poner fin a su lucha contra Lachlan. Una cantidad que equivale a aproximadamente el 80 % del valor de sus acciones al cierre del mercado del viernes 4 de septiembre.
Otro aspecto importante del acuerdo es la creación de un nuevo fideicomiso controlado por Lachlan que tendrá un 36 % de los derechos de voto en Fox y un 33 % en News Corp. Sus hermanas menores, Grace y Chloe –hijas del cuarto matrimonio de Rupert Murdoch–, formarán parte de esa entidad, que expirará en 2050.
Fox y News Corp, por su parte, venderán acciones por valor de unos 1400 millones de dólares en nombre de Prue, Liz y James. ¿Los compradores? Según Financial Times, éstos podrían encontrarse entre grandes instituciones y fondos soberanos. El nuevo fideicomiso comprará acciones adicionales a esos hermanos, financiadas en parte con un préstamo de 1000 millones de dólares.
Hasta aquí, las cifras. Mas el núcleo del acuerdo es la preservación de la línea editorial conservadora de los medios de Murdoch. En este aspecto, Lachlan es el más indicado para garantizar la continuidad. Elizabeth y James defienden desde hace tiempo un ideario netamente progresista. La primera organizó en 2008 un fundraising en apoyo de la primera y triunfal campaña presidencial de Barack Obama. En cuanto a James, pese a haber donado una cantidad de seis ceros en 2010 para financiar la visita apostólica de Benedicto XVI al Reino Unido –los Murdoch son de confesión católica–, también contribuyó con 615.000 dólares a la campaña presidencial de Joe Biden en 2020, haciendo lo propio, por su lado, su mujer Kathryn Hofschmid. En los siguientes comicios presidenciales, los de 2024, James Murdoch pidió abiertamente el voto para la candidata demócrata Kamala Harris, que se enfrentó, sin éxito, a Donald Trump.
Lo que está en juego es el cuasi monopolio que ejercen los medios de Murdoch en la creación de opinión dentro del universo conservador norteamericano
Unos antecedentes que aconsejaban apartar a esos dos retoños de la línea editorial de News Corp y de Fox. Porque lo que está en juego es el cuasi monopolio que ejercen los medios de Murdoch en la creación estratégica de opinión dentro del universo conservador norteamericano, de modo especial el canal televisivo Fox News y el periódico The New York Post.
Lachlan es el más adecuado, a ojos de su padre, para garantizar esa continuidad: nunca ha ocultado sus convicciones conservadoras. Sin ir más lejos, en 2022, con motivo de un discurso pronunciado en el think tank conservador Institute of Public Affairs afirma que «los daños causados a la psique estadounidense por los incesantes ataques contra sus valores fundamentales y por la destructiva reescritura de la historia son muy reales». Lo suficiente para tranquilizar al movimiento «Maga» –acrónimo de Make America Great Again–, base social y referente intelectual del trumpismo. Lachlan ya apuntaba maneras desde que era adolescente: siendo estudiante de secundaria en Nueva York, ayudó a crear en su colegio la «Trinity Conservative Society».
Queda la incógnita de si The Wall Street Journal seguirá manteniendo su línea más moderada y pluralista
Ahora tendrá que asegurarse de que esas ideas seguirán inundando los medios de los que ya asume la gestión diaria desde septiembre de 2023. Queda la incógnita de The Wall Street Journal: ¿seguirá manteniendo su línea más moderada y pluralista? Más claro parece el futuro de The Times en el Reino Unido: el papel central que la histórica cabecera desempeña en el debate público británico no precisa de bandazos ideológicos.
Con todo, la trayectoria de Lachlan no ha sido del todo rectilínea, ni el plano de los negocios, ni el familiar: nacido en Inglaterra en 1971 y criado en Nueva York, el mayor de los varones Murdoch estudió filosofía en Princeton y, según el New York Times, es de naturaleza «muy reservada». Justo después de terminar su tesis, se marchó a Australia, donde ya trabajaba en la empresa familiar. En el país natal de su padre sufrió sus primeros fracasos (en particular, una inversión en una empresa de telecomunicaciones que acabó en quiebra) y sus primeros éxitos (entre otros, una participación en la empresa inmobiliaria REA Group, hoy valorada en varios miles de millones de dólares).
De vuelta en la Gran Manzana, continuó su carrera y ascendió en la empresa paterna... antes de ser apartado en 2005 por el propio patriarca y regresar a Australia. El destierro duró menos de una década: en 2014, Lachlan ya estaba de vuelta en Nueva York, bajo el ala de su padre. Su papel clave en la venta de los activos de 21st Century Fox a Disney lo catapultó a director general de Fox Corporation (que entonces explotaba Fox News) y copresidente ejecutivo de Fox y News Corp.