Miguel Ángel Panduro Panadero
Panduro Panadero, hombre clave en el controvertido ascenso de Escribano
Su gran prestigio y experiencia en el mundo del espacio le llevó a ser consejero de Escribano mientras era a su vez consejero delegado de Hispasat, comprada por Indra posteriormente. Sus últimos años han estado muy relacionados con los hermanos que lideran Indra y Escribano.
La entrada de Escribano en Indra hasta convertirse en su segundo máximo accionista y alcanzar la presidencia no ha dejado a nadie indiferente. La empresa de Coslada propiedad de los hermanos Ángel y Javier Escribano entró en abril de 2023 con un 3 % y luego fue subiendo hasta llegar al 14,3 % actual, y situó a Ángel Escribano como presidente de Indra.
La entrada se realizó aprovechando préstamos al 0 % proporcionados por la SEPI -Sociedad Estatal de Participaciones Industriales- y otros a un interés muy bajo facilitados por JP Morgan. Es decir: se le allanó mucho el camino para que invirtiera los entre 375 y 400 millones que ha necesitado para alcanzar su 14,3 %.
Escribano puede pasar a tener entre el 25 % y el 27 % de Indra cuando se consume la fusión
Este porcentaje puede subir al 25-27 % cuando se consume la fusión de Indra con Escribano. Previsiblemente será en el primer trimestre de 2026, una vez que el consejo de administración de Indra, presidida por Ángel Escribano, aprobara a principios de diciembre la compra de su empresa familiar, tal como había adelantado El Debate en octubre que iba a pasar.
Con ello Escribano se convertiría en el primer accionista de Indra, y la SEPI se quedaría como segundo con alrededor de un 20 %.
El ascenso de Escribano ha ido muy ligado a su relación con Miguel Ángel Panduro Panadero, hasta hace poco consejero delegado de Hispasat, y recientemente nombrado presidente de Indra Space, la nueva división de espacio de Indra. Indra compró Hispasat a final de diciembre por 725 millones de euros. Con ello Indra se hacía con Hispasat (satélites comerciales) e Hisdesat (satélites militares).
Panduro fue consejero de Escribano entre los años 2018 y 2022, en un momento en el que el consejo de administración de Escribano lo componían los dos hermanos (Ángel y Javier) y dos miembros del fondo soberano de Omán, que habían comprado una parte de la compañía. Panduro llegó para ayudarles a entrar en los contratos del Ministerio de Defensa, y lo consiguieron. En el Ministerio pareció bien que entrara en el consejo.
Panduro, que es ingeniero de Telecomunicaciones por la Universidad Politécnica de Madrid, tiene una larga trayectoria muy vinculada a gobiernos socialistas y del PP. Entre los años 2004 y 2012 fue consejero delegado de ISDEFE, sociedad pública mercantil que presta servicios de consultoría e ingeniería a la Administración en los sectores de Defensa, Seguridad, Transporte y tecnologías de la información. En este tiempo trabajó bajo la tutela de cuatro ministros socialistas de Defensa: José Bono (2004-2006), José Antonio Alonso (2006-2008), Carme Chacón (2008-2011) y Alfredo Pérez Rubalcaba, que relevó algún tiempo a Chacón. Panduro fue fichado para, entre otras cosas, ayudar a la proyección internacional de la industria española de defensa.
En 2018 se incorporó al consejo de administración de Escribano Mechanical & Engineering (Escribano M&E), empresa privada especializada en tecnología y sistemas de defensa. Se lo pidieron por sus conocimientos y amplia experiencia, y para que les ayudara a entrar en los contratos del Ministerio de Defensa.
La entrada de Panduro en el consejo de Escribano M&E supuso la incorporación de un perfil con amplio conocimiento del sector público, de la administración del Estado y del ámbito de la defensa, un factor que distintos medios han destacado como relevante en el crecimiento y posicionamiento institucional de la empresa en los años posteriores. Desde su puesto como consejero, Panduro participó en los órganos de supervisión y decisión estratégica de la compañía, aunque no figuraba como accionista de control.
Tras su incorporación al consejo de administración, la empresa fue adjudicataria en 2019 de un contrato del Ministerio de Defensa valorado en nueve millones de euros destinado a la instalación de 34 estaciones de armas remotas Sentinel 2.0, de calibre 12,70 milímetros, en distintas fragatas de la Armada española.
Escribano recibió un pedido de respiradores durante el Covid
Esta relación cobró especial relevancia pública durante la pandemia de COVID-19, cuando Escribano M&E recibió un contrato de aproximadamente 36 millones de euros por parte del Ministerio de Sanidad para el suministro de respiradores, un negocio al que no se dedicaba. En ese momento, Miguel Ángel Panduro Panadero formaba parte del consejo de administración de la empresa, mientras que los hermanos Escribano, como administradores, fueron quienes firmaron el contrato en representación de la sociedad. A Panduro le encargaron desde el Gobierno coordinar la cuestión de los respiradores, una tarea por la que no cobró ningún dinero adicional. En aquel momento crítico del Covid, buscó quién podía participar en la fabricación de esos respiradores, y los Escribano se apuntaron.
Algo más tarde trascendió que Escribano Mechanical & Engineering se incorporaba, junto a General Dynamics, Indra y Sapa —empresa con la que posteriormente compartiría participación en Indra—, al desarrollo del programa VCR 8×8. Este proyecto, impulsado por el Ministerio de Defensa, contaba con un presupuesto de 2.100 millones de euros y tenía como objetivo la fabricación de 348 vehículos de combate. La adjudicación se produjo en pleno contexto de la pandemia, pese a que dos compañías israelíes con mayor experiencia técnica quedaron excluidas del proceso de licitación.
Sobre los respiradores, diversos medios subrayaron que la empresa no tenía una trayectoria previa significativa en el ámbito sanitario, lo que generó críticas políticas y mediáticas sobre la adjudicación del contrato y puso el foco en las relaciones profesionales previas entre antiguos altos cargos públicos y empresas privadas del sector estratégico. No obstante, según la información publicada, Panduro no aparece como firmante del contrato ni como responsable directo de la adjudicación, aunque su presencia en el consejo fue considerada un elemento relevante del contexto.
En síntesis, la relación entre Miguel Ángel Panduro Panadero y los hermanos Escribano es societaria y profesional, enmarcada en su papel como consejero de Escribano M&E, que ha sido objeto de atención mediática por coincidir con importantes contratos públicos y por el perfil institucional del propio Panduro.
Ahora Panduro tiene un reto importante como presidente de Indra Space, que cuenta con 900 empleados. La alianza europea entre Airbus, Thales y Leonardo les deja aparentemente poco hueco para desarrollar su negocio de satélites. Se espera que Hispasat e Hisdesat, que fueron compradas por Indra por 725 millones, facturen 400 millones a final de este año. A día de hoy, la mayoría de su negocio viene de América.