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Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA, y Florentino Pérez, presidente del Real Madrid

Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA, y Florentino Pérez, presidente del Real MadridUEFA

La UEFA reactiva el caso Negreira para emitir un veredicto este año

Han transcurrido tres años y un mes desde que estalló el caso Negreira y ni España, ni la UEFA, ni la FIFA han emitido un veredicto sancionador por la presunta corrupción. El escándalo de los pagos del Barcelona a Enríquez Negreira, ex número 2 de los árbitros, se hizo público el 15 de febrero de hace tres años y el Consejo Superior de Deportes(CSD) incluyó en la nueva Ley del Deporte un articulado para que la supuesta gran corrupción del FC Barcelona prescribiera a los tres años y evitar el descenso del club catalán.

El caso entró en la Justicia ordinaria y la UEFA y la FIFA decidieron inicialmente esperar a una sentencia judicial española para emitir posteriormente un veredicto deportivo. Pero la UEFA ha cambiado de posición. No se puede esperar tanto tiempo y su juicio deportivo es determinante y es independiente de lo que diga cualquier juez.

El razonamiento de la UEFA es cartesiano, racional. La Justicia española es lenta y el reconocimiento por parte de todos los presidentes del Barcelona de los pagos al dirigente arbitral durante tres lustros supone una situación grave que el organismo futbolístico europeo puede sancionar ya sin esperar a un fallo judicial nacional. La Justicia de la UEFA y de la FIFA tiene una potestad autónoma respecto de la Justicia ordinaria y Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA, está dispuesto a actuar ya porque no puede permitir que el Barcelona se vaya de rositas y coleando tras cometer esta presunta corrupción de tan grave magnitud.

Ceferin es reo de sus acertadas declaraciones realizadas poco tiempo después de explotar el escándalo: «El caso Negreira es lo más grave que he visto en el fútbol». La admisión de los pagos al vicepresidente arbitral por parte de Joan Gaspart, Joan Laporta, Sandro Rosell y Josep Maria Bartomeu reafirman la palabras de Ceferin y le exigen éticamente actuar ya. Y está en ello. La Real Federación Española de Fútbol (RFEF), al igual que la UEFA y la FIFA, también puede sancionar de manera independiente a la Justicia ordinaria, pero han optado por mirar para otro lado y decirle a Florentino Pérez que se olvide del caso Negreira.

Todo el caso depende ya de la actuación de la FIFA y de la UEFA. Y el Real Madrid espera que UEFA y FIFA actúen. Florentino Pérez lo dijo públicamente en la última asamblea del Real Madrid: no se puede permitir que este grave caso de corrupción no tenga un castigo. Arbeloa y Carvajal han subrayado en los últimos tiempos que esta corrupción no puede ser tapada por el mundo del fútbol. «Han pasado tres años desde que se conoció el caso Negreira y todavía no se ha actuado», han manifestado el capitán del equipo y el entrenador de la plantilla.

Es una llamada de atención a la UEFA y a la FIFA. Gianni Infantino, el presidente de la FIFA, espera que sea Ceferin desde la UEFA el que ataque el caso, porque corresponde a su región futbolística.

Un veredicto este año

Fuentes de la UEFA han concretado a este periódico que si hay un fallo sancionador puede castigarse al Barcelona con un año sin competir en Europa más una prohibición de inscribir futbolistas fichados de fuera durante un periodo de tiempo, que puede ser una, dos o tres campañas incluyendo los mercados de verano y de invierno de cada temporada. Una campaña sin competir en la Champions le haría un duro daño económico a un Barcelona que está quebrado técnicamente como reconoce Laporta. Dejaría de ingresar una cifra cercana a los cien millones de euros.

Muchos madridistas hablan de la posibilidad de descender al Barcelona y de quitarle los 22 títulos ganados entre 2004 y 2018, el periodo de pagos a Negreira reconocido oficialmente con los justificantes bancarios. Anteriormente se le pagó en negro desde la era de José Luis Núñez. La UEFA no tiene potestad de descenderle. Esa es una prerrogativa de la RFEF, que no ha pensado en bajarle a Segunda. Es la FIFA de Infantino la que tiene el poder total para aplicar cualquier medida sobre un club corrupto. El problema que genera la actuación de la FIFA es que es muy lenta y que suele delegar la aplicación de sanciones a la zona futbolística a la que pertenece el club afectado, en este caso Europa, la UEFA.

La FIFA es el máximo organismo internacional del fútbol y sí tiene el poder para bajar al Barcelona a Segunda y para quitarle los 22 títulos ganados en ese periodo demostrado de pagos con dinero que consta en banco y en blanco. Pero el Real Madrid sabe que la UEFA va a actuar antes y si Ceferin lo hace ya no intervendrá la FIFA. Lo más importante de un presunto veredicto sancionador es que significará un escarmiento mundial al Barcelona.

La rfef y el Consejo Superior Deportes deberían de cambiar la Ley del Deporte para que nunca prescriban los delitos graves. Sería la demostración de una búsqueda de la Justicia que la Federación y el CSD no han demostrado, sino todo lo contrario. Los hechos son crudos: el Consejo Superior envió a Albert Soler Leal, ejecutivo del Barcelona, a trabajar a su sede para que se cambiara el articulado de la nueva Ley del Deporte y que el delito grave del Barcelona prescribiera a los tres años.

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