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Vista aérea este lunes de los trenes accidentados el domingo cerca de Adamuz (Córdoba).EFE

Entre diez segundos y cinco minutos: el lapso de tiempo que podría haber evitado el choque de trenes en Córdoba

La mala suerte ha sido la gran protagonista del impacto entre los trenes, aunque el accidente del Iryo se habría producido igualmente y queda por dilucidar su causa

La mala suerte ha sido el detonante del trágico accidente ferroviario de Adamuz, en Córdoba, del que hasta ahora se conocen 40 muertes.

Según señalan fuentes del sector ferroviario, «el choque entre los trenes no habría tenido lugar si el descarrilamiento del Iryo se hubiera producido cinco minutos antes, ya que el conductor del tren Alvia habría podido frenar, o el sistema habría frenado el tren automáticamente al detectar algo en la vía».

Tampoco se habría producido el choque si el descarrilamiento se hubiera producido diez segundos después, «porque al tren con el que impactó le habría dado tiempo a pasar de largo».

El accidente en el Iryo se habría producido igualmente, pero el menos se habría librado el Alvia. La situación, por tanto, fue de auténtica mala suerte, y añade otro grave accidente a una historia de treinta y ochos de alta velocidad en España en los que apenas ha habido incidentes de esta importancia. «Que un tren de alta velocidad salte por los aires en una recta no es habitual. Pasó por un punto en el que debió ocurrir algo», apunta una fuente del sector ferroviario. La rotura en la soldadura del carril en las agujas de la entrada mientras pasaba el Iryo pudo ser la causa, según apuntaban fuentes del sector a José Rosado en este artículo de ayer en El Debate.

Lo que no fue un problema definitivo es la velocidad. «Un tren de alta velocidad no salta por los aires si va a 200-250 kilómetros por hora. Está preparado para circular a 300 kilometros por hora», asegura un trabajador de Renfe. En el momento del accidente, un tren iba a 205 kilómetros por hora y el otro a 210 kilómetros por hora.

Tampoco parece probable que la tragedia se haya debido a los trenes de Iryo, que son «nuevos y muy buenos», según fuentes del sector, aunque habrá que revisar cómo estaba su mantenimiento.

Documentos del Sindicato de Maquinistas (SEMAF) indican que se había alertado sobre el tramo del accidente, pero no se debió hacer con la suficiente insistencia. Por otra parte, desde el Ministerio aseguran que se ha invertido en la vía, aunque también hay quejas en el sector sobre la falta de inversión, y los trenes habían pasado por mantenimiento hace cuatro o cinco días, pero habrá que investigar cómo ha sido ese mantenimiento. «Hay más sitios en los que se registra un déficit de inversión, pero, como nunca pasa nada, no llama tanto la atención», afirma una fuente del sector ferroviario.

La investigación, por tanto, es la única que podrá dilucidar qué ha pasado, y quiénes tendrán responsabilidad en este grave accidente. «Hay tres investigadores sobre el terreno, y por el momento se están centrando en lo que pudo pasar en la interacción entre las ruedas del Iryo y las vías. Luego habrá más temas que analizar, por supuesto», concluye una fuente del sector.