Un crespón negro en la cabina del tren.
Crespones negros y bocinazos: los maquinistas recuerdan a las víctimas de Adamuz
Ya han sido localizadas las 45 víctimas mortales denunciadas como desaparecidas
Los maquinistas han colocado crespones negros en las cabinas de los trenes y han convocado pitadas diarias en memoria de las víctimas del grave accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) y Gelida.
«Cada día hasta la huelga general a las 12 horas y durante un minuto, haz sonar la bocina de tu tren en memoria de Pablo, Fernando y Pepe y de todas las víctimas. Que esto no pare, que todo el país sepa que el colectivo ferroviario no olvida», señala el mensaje, difundido en grupos del sector.
Los trabajos en Adamuz han entrado en una nueva fase cinco días después del siniestro, una vez que han sido localizadas las 45 víctimas mortales denunciadas como desaparecidas y tras el hallazgo de dos cadáveres este jueves debajo del tren Alvia. La Guardia Civil ha concluido la inspección de la zona y ha entregado ya un primer atestado al juzgado, mientras la investigación continúa abierta.
Según los datos facilitados por la Junta de Andalucía, 43 de las 45 víctimas han sido identificadas –la mayoría por huellas, salvo un caso que ha requerido ADN–. Entre los fallecidos hay 22 mujeres y 21 hombres, incluido un menor, y se contabilizan 20 españoles, además de tres mujeres de nacionalidad rusa, alemana y marroquí. Permanecen ingresadas 29 personas, siete de ellas en UCI.
Óscar Puente, por su parte, ha apuntado a una posible causa vinculada a la infraestructura y la vía, ya que las muescas halladas en bogies del tren Iryo también aparecieron en otros tres convoyes que pasaron por el tramo 45 minutos o una hora antes del accidente.
El sindicato de maquinistas Semaf ha insistido en que existe una «tormenta perfecta» ya que, mientras que se invierte en nuevas infraestructuras, no se hace lo suficiente en mantenimiento preventivo, y asegura que son centenares los trabajadores que reportan incidencias sin respuesta.