La presidenta de la Comisión Europea con el primer ministro indio, Narendra Modi, y el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa
Cómo afectará a España el acuerdo comercial entre la UE y la India
En el año 2023, España vendió a India productos por valor de 2.900 millones de euros mientras que compró por valor de 6.100 millones de euros, según el Observatorio de Complejidad Económica
«Hemos creado una zona de libre comercio de 2.000 millones de personas, con la que ambas partes se beneficiarán económicamente», anunció este martes la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, después de firmar con el primer ministro indio, Narendra Modi, un acuerdo comercial que, según cálculos de la propia Comisión permitirá «duplicar las exportaciones de bienes de la UE a la India para 2032, eliminando o reduciendo los aranceles correspondientes al 96,6 % de las exportaciones de bienes de la UE a la India».
En total, las reducciones arancelarias supondrán un ahorro de unos 4.000 millones de euros anuales en aranceles sobre los productos europeos. De ahí que la propia Von der Leyen calificara este acuerdo como «la madre de todos los acuerdos comerciales».
No en vano, no hay que olvidar que este acuerdo supone abrirse a un mercado, hasta ahora con fuertes aranceles, de 1.450 millones de personas que habitan en India, el país más poblado del mundo. La Unión Europea consta de 450 millones de habitantes, con lo que los europeos tienen mucho más que ganar que perder como sucede con el acuerdo con Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay), firmado hace apenas dos semanas, y que supone abrirse a un mercado de unos 270 millones de habitantes.
En cualquier caso, lo que la Unión Europea pretende con ambos acuerdos es abrirse a nuevos mercados que le eviten ser rehén de China (India ya supera en habitantes al país asiático) y de los vaivenes arancelarios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. De hecho, ambos acuerdos fueron puestos como ejemplo de que «Europa puede seguir adelante por sí misma» durante el último Consejo Europeo celebrado de forma extraordinaria el pasado día 22 a raíz de las últimas amenazas de Trump de subir los aranceles a los países que no respaldaran su intención de hacerse con Groenlandia.
Para el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa que dirige Carlos Cuerpo, «este acuerdo envía un mensaje político inequívoco de apuesta por el comercio en reglas, la cooperación estratégica y la diversificación de socios comerciales».
El papel de España
Y, claro, dentro de toda la Unión Europea, España es la cuarta economía después de Alemania, Francia e Italia, por lo que, sobre el papel, será una de las grandes beneficiadas con este acuerdo.
En el año 2023, España vendió a India productos por valor de 2.900 millones de euros mientras que compró por valor de 6.100 millones de euros, según el Observatorio de Complejidad Económica (OEC). Es decir, la balanza comercial es notablemente desfavorable para España, aunque también hay que tener en cuenta que lo que más compra España a India es petróleo refinado por valor casi de 1.000 millones. Por el contrario, lo que más vendió España a India fueron barcos para propósitos especiales por valor de 528 millones de euros.
En este tipo de productos, los aranceles sobre los automóviles se reducirán gradualmente del 110 % a un mínimo del 10 %, mientras que se eliminarán por completo para las autopartes después de cinco a diez años. Los aranceles que alcanzan hasta el 44 % para la maquinaria, el 22 % para los productos químicos y el 11 % para los productos farmacéuticos también se eliminarán en su mayoría.
Pero también es cierto que la compra o venta de este tipo de productos no tiene demasiada regularidad. Un país no compra fragatas todos los años. Para medir una compra venta de productos con más regularidad quizá habría que ir al sector primario. Y ahí España sale ganando.
En este campo, España vendió productos alimenticios por valor de 281 millones de euros, el 91 % perteneciente al vino y compró a India por 50,1 millones, sobre todo, alimentos en escabeche. Y, según explica la Comisión Europea, «los aranceles indios sobre los productos agroalimentarios son del 36 % en promedio y pueden llegar hasta el 150 %. El acuerdo los reduce sustancialmente o los elimina para las exportaciones de productos agrícolas clave de la UE», lo que sumado al mercado de 1.450 millones de personas que supone India, el potencial para la gente del campo es mayúsculo.
Además, desde Asaja por ejemplo, se pone el acento en que los productos más sensibles como el vacuno o el azúcar han quedado fuera del acuerdo. «Una decisión que», según Asaja, «refleja un cambio de sensibilidad por parte de la Comisión Europea tras las protestas y concentraciones del sector agrario ante las instituciones comunitarias».