Trabajadores realizan tareas de retirada de los vagores en el punto de las vías donde tuvo lugar el accidente de trenes de Adamuz
Informe de la Guardia Civil
La investigación de Adamuz revela «incongruencias» en la soldadura y ve «altamente improbable» el sabotaje
La investigación mantiene entre las principales hipótesis que el siniestro derivara de un problema en la infraestructura ferroviaria
La investigación de la Guardia Civil sobre las causas del accidente de Adamuz del pasado 18 de enero ha revelado la existencia de «incongruencias» en la soldadura de la vía.
En concreto, según un informe de la Benemérita en poder de El Debate, el 10 de febrero la comisión de investigación (CIAF) alertó de «distintas incongruencias» en la documentación presentada por Ayesa, relativa a las soldaduras.
Ayesa es la ingeniería que se había adjudicado la supervisión de las soldaduras en el tramo del accidente. Dado que la citada CIAF son técnicos expertos, «se solicitó la ampliación de la información, concretando las incongruencias denunciadas, estando actualmente pendientes de la respuesta», añade el informe de la Guardia Civil, como adelantó El Confidencial.
Por ahora, la investigación mantiene entre las principales hipótesis que el siniestro derivara de un problema en la infraestructura ferroviaria. Una opción sería que el riel, producido en 2023, tuviera un defecto de fábrica. Por ello, se ha requerido información a Adif, sin que la Guardia Civil la haya recibido aún.
De hecho, el Instituto Armado señala en hasta dos ocasiones la lentitud del gestor ferroviario, al que acusara la semana pasada de llevarse pruebas del lugar del siniestro «sin advertirlo ni solicitarlo». El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha admitido este mismo lunes que Adif cometió «un error» por no avisar «inmediatamente» a la Guardia Civil.
Soldadura de mayo de 2025
En paralelo, según el informe Informando del estado de la investigación número 2, se investiga que la soldadura de dicho carril con otro del año 1989 fuera defectuosa. De ahí que la Benemérita pidiera a Ayesa más información sobre esa soldadura en concreto (efectuada en el punto kilométrico 318+681), que se realizó en la noche del 24 de mayo de 2025 por un trabajador de la empresa Maquisaba.
El informe recoge además que, de 19 maquinistas que circularon por el tramo afectado en las horas anteriores al siniestro, tan solo uno reportó una sensación extraña: un golpe en el lado derecho.
Asimismo, los investigadores desmontan las afirmaciones de un sindicato –en base a unas imágenes– de que las soldaduras del tramo incumplirían las distancias establecidas por la normativa de Adif. «Se constata que la imagen aparecida en los medios de comunicación se corresponde con un hilo en el que lo que parecen soldaduras son en realidad grapas de sujeción de un cable».
Sobre la mesa de los investigadores continúa también la posibilidad de que el accidente fuera causado por la caída de una pieza de otro tren o el enganche con la infraestructura ferroviaria; o que el siniestro fuera causado por una conducción negligente o imprudente. Lo que sí parece muy improbable es la posibilidad de que se tratara de un sabotaje o acto terrorista, algo que la Guardia Civil califica de «altamente improbable» a pesar de que continúe sin descartarlo de forma definitiva.