Terminal de gas natural licuado (GNL) de Reganosa en Mugardos (A Coruña).
Bruselas descarta desabastecimiento energético por la crisis de Irán y señala que los precios se han estabilizado
Indica que, aunque el almacenamiento de gas es bajo por estar al final de invierno, «hay tiempo suficiente» para reabastecerse
La Comisión Europea ha querido lanzar este viernes un mensaje de tranquilidad tras el temor desatado por la forma en que podría afectar el conflicto desatado en Irán al suministro energético.
En la línea que expresaron el pasado miércoles los grupos de coordinación de gas y petróleo, el Gobierno comunitario ha destacado que no hay peligro de desabastecimiento de energía gracias a la diversificación que se ha introducido en los últimos años de proveedores de gas o petróleo, lo que hace que Europa ni reciba tanta energía de los países de Oriente Medio ni el cierre del estrecho de Ormuz va a reducir en exceso el suministro. El miércoles los expertos en gas y petróleo explicaron que tan solo el 10 % del gas y el 9 % del petróleo que se consume en Europa pasa por Ormuz.
«La volatilidad (de precios) refleja incertidumbre más que realidades del mercado», ha señalado la Directora General de Energía de la Comisión, Ditte Juul Jorgensen, quien ha insistido en que la UE está preparada para afrontar posibles perturbaciones pese a su elevada dependencia como importador neto de energía.
La Comisión ha señalado que los precios del gas en el índice de referencia europeo TTF se han estabilizado por ahora en torno a los 50 euros por megavatio hora, tras la volatilidad registrada en los mercados energéticos en los últimos días. Nada que ver con los niveles que se alcanzaron tras el intento de invasión de Ucrania por parte de Rusia.
La responsable comunitaria ha reconocido además que, aunque los niveles de almacenamiento de gas se sitúan en niveles relativamente bajos por lo que se ha consumido a lo largo de todo el invierno, que ha resultado frío, «hay tiempo suficiente» para rellenar las reservas durante los próximos meses ya que se utiliza la Plataforma Energética de la UE, creada al inicio de la crisis energética en 2022, y Bruselas mantiene contactos con socios internacionales como Japón y Corea del Sur, así como con países proveedores y actores del sector energético.