El argumento parte de una idea sencilla
Empleo
Un experto financiero desmonta el miedo a la IA: «Nunca sustituirá a un asesor»
No basta con ofrecer datos o recomendaciones automáticas, también es necesario comprender las emociones del cliente y su reacción
En plena expansión de las herramientas basadas en inteligencia artificial (IA), el debate sobre su capacidad para sustituir a determinados profesionales sigue abierto. En el ámbito del asesoramiento financiero, algunos expertos sostienen que el factor humano continúa siendo insustituible, especialmente cuando los mercados atraviesan episodios de fuerte volatilidad.
El argumento parte de una idea sencilla. No basta con ofrecer datos o recomendaciones automáticas, también es necesario comprender las emociones del cliente y su reacción ante situaciones de incertidumbre económica.
La reflexión suele apoyarse en ejemplos de grandes sacudidas en los mercados. Entre ellas aparecen momentos como los atentados del 11 de septiembre, cuando dos aviones impactaron contra las Torres Gemelas, o la caída de Lehman Brothers, tras la cual los mercados llegaron a desplomarse en torno a un 54 %.
En contextos así, un sistema automatizado podría limitarse a lanzar un mensaje tranquilizador indicando que no ocurre nada grave y que, a largo plazo, el mercado tiende a subir.
Sin embargo, quienes defienden el papel del asesor financiero subrayan que el problema no está únicamente en el contenido del mensaje, sino en la interacción con el cliente. La comunicación, explican, no consiste solo en lo que se dice, sino en cómo se dice y en cómo reacciona quien escucha.
La comunicación no verbal
Cuando un profesional habla con un cliente sobre inversiones en renta variable puede detectar señales que no aparecen en ningún algoritmo. Puede observar si la persona mira hacia abajo, si muestra inquietud con gestos nerviosos o si responde afirmativamente mientras su postura refleja tensión. Son indicios sutiles, pero relevantes.
Esa lectura de la comunicación no verbal permite al asesor adaptar su discurso, profundizar en las explicaciones o cambiar el enfoque para reducir la preocupación del inversor. En momentos de volatilidad extrema, esa capacidad de reacción inmediata se convierte en una herramienta clave.
Por ese motivo, algunos especialistas consideran que la IA, pese a su capacidad para analizar datos y ofrecer recomendaciones, difícilmente podrá sustituir el componente humano del asesoramiento financiero.