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Análisis económicoJosé Ramón Riera

Cada hora que pasa, Sánchez cuesta a los españoles 9,7 millones de deuda

A cierre de enero de 2026, la deuda, al modo de Bruselas, se ha disparado hasta los 1,706 billones y suma 76.153 millones de euros más que hace un año

Sí, Sánchez y sus 22 ministros necesitan pedir prestado 9,7 millones de euros cada hora. La pregunta es ¿para qué?

Pues para pagar todos los caprichos que este Gobierno tiene, como por ejemplo que Yolanda Díaz se vaya en Business Class a los Oscar de Hollywood; o para darle 2 millones de euros más a José Feliz Tezanos para que sigua cocinando las encuestas; o para seguir pagando a los 1.000 asesores que tienen contratados; o para seguir ampliando créditos desde el Consejo de Ministros porque no tiene Presupuestos Generales; o para seguir viajando en los Falcon a cualquier parte del mundo sin objetivos concretos salvo no estar en España; o para seguir dando prebendas a los catalanes y a los vascos que son los que les sostienen en el gobierno; o para transferirle a TVE, ya más conocida como Tele-Pedro, 1.400 millones al año que sirve para pagar a las Santaolalla o Intxaurrondo; o para seguir dando a los de las cejas casi 200 millones de euros para que hagan películas que no ve nadie, pero eso sí, los actores que le alaban tengan ingresos asegurados y sigan actuando de voceros de apoyo al que los mantiene.

También valen para preparar ese Fondo al que ya le ha enchufado 11.000 millones y le faltan 49.000 millones, para conseguir que el Ibex 35 ponga otros 60.000 millones para comprar empresas del Ibex y nombrar a los Presidentes y Consejeros Delegados y así dominar al poder económico.

O, como no, para poder subvencionar todo aquello que le venga bien, para comprar voluntades personales y profesionales con más de 50.000 millones en subvenciones a fondo perdido.

Así podría seguir toda la mañana, sin parar, porque de lo que ya no hay ninguna duda es que quien no se endeuda en este país son los Ayuntamientos que, al revés, están consiguiendo reducir año a año su deuda a base de controlar cada día mejor sus gastos y alinearlos con sus ingresos, sin que esto signifique que el gasto que tienen sea eficiente y no pueda ser reducido.

Parece que las Comunidades Autónomas, gracias a las recaudaciones históricas del IRPF, IVA e Impuestos Especiales y el reparto que les toca por La Ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas (LOFCA), están en una situación de control de la deuda. Comparándolo con la Administración General del Estado, el crecimiento de la deuda hasta parece ridícula.

Así que, si no son las Comunidades, ni los Ayuntamientos, ni Diputaciones los que se endeudan, solo queda Pedro Sánchez y todo su circo mediático que no parar de decirle al Ministro de Economía que, a través del Tesoro Público, vaya todos los días, o al menos todas las semanas, a «hacer la calle» y traer nueva caja para poder subsistir, pensando que cada hora nuestro país necesita darle a Sánchez 9,7 millones extras para que los pueda gastar sin ton ni son.

Esto, que parece que es una baladronada de un economista que pertenece a la fachoesfera, resulta que no, que es el informe mensual que proporciona el Banco de España sobre la Deuda del Estado español, además bajo el modelo que le gusta a Bruselas, que se llama Protocolo de Déficit Excesivo.

Para que no tengan ninguna duda, les he preparado el siguiente cuadro que explica dónde estamos y que ha pasado en los últimos 12 meses:

A cierre de enero de 2025, nuestro país tenía una deuda consolidada de 1,630 billones de euros, aunque en circulación teníamos 2,002 billones.

La suma de la Administración Central, los Organismos Autónomos y la Seguridad Social sumaba 1.644 billones, a la que había que sumar los 335.299 millones que debían las Comunidades y los 22.898 millones que tenían de deuda las Corporaciones Locales. Todo eso sumaba los 2,002 billones que había en circulación, a los que el Banco de España restó 372.566 millones de deuda cruzada entre ellos, para decirle a Bruselas que la deuda era de 1,629 billones.

Ese mismo informe, a cierre de enero de 2026, nos muestra que en los 12 meses que han pasado, la deuda, al modo de Bruselas, se ha disparado hasta los 1,706 billones, es decir suma 76.153 millones de euros más que hace un año.

Eso ha sido como consecuencia de que Carlos Cuerpo ha tenido que pedir prestados, para la Administración General del Estado, 84.624 millones más hasta llegar a los 1,729 billones, las Comunidades han tenido que pedir 3.244 millones y las Corporaciones Locales han amortizado 2.112 millones, lo que nos ha llevado a tener en circulación 2,088 billones que restados los 382.169 millones de deuda cruzada nos lleva a superar por segunda vez en la historia los 1,7 billones de deuda PDE.

Claro que si dividimos los 84.624 millones que Sánchez ha tenido que pedir para pagar sus gastos entre 365 días, nos sale que cada día tener a Sánchez de Presidente nos cuesta endeudados en 232 millones de euros. Es lo mismo que decir que cada hora Sánchez nos cuesta 9,7 millones de nueva deuda, porque, a pesar de que nunca habíamos pagado tanto dinero los españoles a las arcas de Hacienda, ni tanto dinero las empresas a las arcas de la Seguridad Social, este grupo de incompetentes necesitan casi 10 millones más cada hora o si lo prefieren se gastan más de los que ingresan 232 millones más cada día que pasan en el Gobierno, eso sí, para que los trenes de Alta Velocidad vayan a baja velocidad y todavía la línea con Málaga ni está disponible ni se la espera.