Del tercer presidente más longevo al que más ha arruinado a los españoles
Hoy debemos 9.000 euros más por habitante de lo que debíamos en 2018
El Banco de España acaba de cuadrar la cifra de la Deuda española, bajo el Protocolo de Déficit Excesivo, con una diferencia de 945 millones menos de lo que prometió María Jesús Montero a Bruselas.
Éxito total, porque estamos hablando de un error del 0,06 %. Montero comunicó a Bruselas en octubre del 2025 que la deuda sería de 1.699.625 millones de euros (1,700 billones) y el Banco de España acaba de comunicar que la deuda ha sido 1.698.680 millones (1,699 billones).
No estoy diciendo, todavía, que el Banco de España haya entrado en el modelo Tezanos de cocinar los datos, pero es evidente que en el Tesoro han estado ágiles para no dejar a la Ministra de Hacienda en «descubierto».
Pero, así y todo, acertando como han acertado, no quita que la deuda con respecto a diciembre de 2024 haya crecido un 4,8 %, lo que supone que en valor absoluto nos hemos endeudado en 78.112 millones de euros, cuando en 2024 solo lo hicimos un 2,9 %, que supuso subir nuestra deuda en 45.191 millones.
Lo que nos está diciendo esta cifra de deuda es que, a pesar de que los impuestos que recauda la Agencia Tributaria están en cifras superiores al 10 % a cierre de noviembre, no han sido suficientes como para parar la sangría de gastos inútiles, ineficientes y que exclusivamente se han generado con carácter político de compra de voluntades, que no con un carácter económico de desarrollar la economía española.
Sánchez, desde que llegó a la Moncloa, decidió que para poder dormir en dicho Palacio, lo que había que hacer era gastar todo lo posible, sin mirar para nada en que, solo para comprar voluntades de personas e instituciones, sindicatos, patronales, colectivos de inmigrantes, que poco a poco van entrando en la rueda de poder votar, en empleados públicos, en jóvenes con paguitas culturales que aprovechan, sin duda alguna, pero que no les votan, en colectivos con poca formación o conocimientos que reciben sus ingresos mínimos vitales y así podríamos seguir sin parar, además de muchas transferencias internacionales, para comprar voluntades en la Internacional Socialista y no socialista, en donde poder refugiarse en caso de necesidad y quien sabe si quizás también aparcar una parte de dichas transferencias para uso y disfrute de afines.
La realidad es que Sánchez ya es el tercer presidente con más tiempo en la Moncloa, solo superado por Aznar y González, pero eso sí, ha conseguido un «gran triunfo», ser el presidente que más nos ha empobrecido a los españoles, hoy debemos 9.000 euros más por habitante de lo que debíamos en 2018.
Y si no se lo creen vean estos datos que he preparado:
Fíjense porque esto es de alta preocupación.
No es la suma del aumento de deuda entre las Comunidades Autónomas, las Diputaciones y los Ayuntamientos, que suman 39.897 millones de euros, subiendo las Comunidades 48.495 millones y bajando las Corporaciones Locales 8.598 millones.
Porque la parte de la responsabilidad de Sánchez se ha convertido en un agujero negro que se lo come todo. En siete años y medio, casi exactos, de «gestión» para poder pagar todos sus excesos de gasto, ha tenido que pedir prestados un total de 593.574 millones, quebrando una Seguridad Social, que tenía una deuda de 34.888 millones, que se ha visto disparada hasta los 136.179 millones, lo cual supone un crecimiento del 290,3 % y, en valor absoluto, 101.291 millones de euros.
La deuda debería ser mayor, pero para que no cante en Bruselas, prefieren asumirla en la Administración Central del Estado, que ha tenido que salir a mendigar en los mercados, pidiendo prestados 527.204 millones nuevos, además de no poder amortizar ni un solo euro de la deuda anterior.
Eso sí, a los Organismos Autónomos no les han permitido ir a su aire y ahora es solo el Tesoro el que pide prestado para todos.
Nunca en la democracia tuvimos que pedir tanto dinero prestado. Aznar tuvo que pedir en ocho años, 88.485 millones; Zapatero también en ese mismo periodo de tiempo pidió 305.187 millones y Rajoy se fue hasta los 415.630 millones.
Sánchez ya roza el larguero de los 600.000 millones y nos ha llevado la deuda del Estado, sobre el PIB Real de nuestra economía, a un 128,4 %, cuando Rajoy la tenía en un 102,1 %. Ya sé que los ortodoxos me criticarán, pero no me importa; esta es la ratio buena que mide nuestra capacidad para devolver el dinero.
Hemos pasado de deber 25.654 euros por habitante a deber 34.612 euros y eso que hemos crecido en 2,5 millones más de personas en el divisor.
Estamos arruinados desde el punto de vista de la deuda, porque los 3 últimos presidentes se descontrolaron con esta variable, pero el ganador de esta batalla absurda por ver quien más gasta y quien lo hace peor es Sánchez sin duda alguna.