Trabajadores realizan tareas de retirada de los vagores en el punto de las vías donde tuvo lugar el accidente de trenes de Adamuz
Investigación
Un responsable de Adif admitió ante la Guardia Civil que retiró material del accidente de Adamuz en plena madrugada sin respaldo legal
El informe de la Unidad Orgánica de Policía Judicial (UOPJ) de la Guardia Civil remitido al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Montoro acredita que el jefe de base de ADIF en Hornachuelos, encargado de ejecutar los trabajos sobre la vía tras el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), reconoció ante los agentes que llevó a cabo la retirada de material durante la madrugada y que entendía que esa actuación «no tenía respaldo legal». El documento, ya incorporado a la causa como pieza separada, fija la secuencia de decisiones y trabajos que afectaron a elementos clave del siniestro.
Tal y como ha podido saber este periódico, el propio responsable operativo describe ante la Guardia Civil la cadena de mando que dio lugar a la intervención. Según su testimonio, la orden de sustituir y retirar los denominados «cupones» partió del subdirector de Operaciones de Mantenimiento de ADIF y le fue trasladada a través de su jefe de área, sin que existiera «ninguna orden escrita» ni soporte documental que justificara la actuación. La instrucción, según relata, fue verbal y debía ejecutarse sobre el terreno en el punto kilométrico donde se produjo el accidente.
La declaración detalla que, una vez recibida la orden, se organizaron los trabajos para proceder al corte y retirada de varios tramos de vía en la zona del desvío. Ese punto resulta especialmente sensible desde el punto de vista técnico, ya que incluye la aguja ferroviaria, el mecanismo que permite el cambio de vía y cuya integridad es determinante para esclarecer las causas del siniestro. El propio informe recoge que entre el material retirado había «trozos de la aguja donde se produjo el contacto del tren», lo que sitúa la intervención sobre uno de los elementos centrales de la investigación.
El jefe de base explica a los agentes que no se le facilitó una justificación técnica concreta para la sustitución de esos cupones. En su declaración, señala que algunos de los tramos retirados «no presentaban defectos aparentes», circunstancia que le llamó la atención en el momento de ejecutar los trabajos. Pese a ello, procedió a cumplir la orden recibida dentro de la estructura jerárquica de ADIF.
El elemento más relevante de su testimonio se produce cuando valora la cobertura de esa actuación. Según consta en el informe policial, el responsable reconoce que entendió que la retirada del material «no tenía respaldo legal». Esa afirmación, incorporada de forma literal por los agentes, introduce un elemento clave en la investigación, al situar la actuación no solo en el plano técnico, sino también en el de su posible encaje jurídico dentro de una causa judicial en curso.
La Guardia Civil reconstruye además con detalle el desarrollo de la operación. En la noche del 27 al 28 de marzo de 2026, a partir de las 23:23 horas, se inician las maniobras en el entorno del PIB Norte de Adamuz. A las 00:02 horas se procede al corte de vía necesario para la intervención, y a las 01:17 horas comienzan las tareas de carga de los cupones previamente cortados. En total, se retiran quince tramos completos de carril y traviesa, que son introducidos en una dresina con plataforma auxiliar para su transporte.
El traslado se realiza durante la madrugada hasta la base de mantenimiento de Hornachuelos, donde el convoy llega en torno a las 03:20 horas. Una vez allí, el material es descargado de forma progresiva y dispuesto en tres hileras dentro de una nave de la instalación. Las imágenes incorporadas al informe policial documentan tanto la carga como la descarga de los cupones, así como su disposición final.
Otro de los aspectos que recoge el informe es la situación en la que quedó ese material tras su traslado. Según consta en las diligencias, los cupones permanecieron inicialmente en una nave sin control de accesos estricto ni vigilancia permanente. El depositario judicial deja constancia de que el recinto estaba abierto y con tránsito de personal ajeno a la investigación, lo que motivó posteriormente su agrupación, cobertura con lonas y precintado bajo supervisión de la Guardia Civil.
La cadena de custodia constituye un elemento central en cualquier investigación de estas características. Su finalidad es garantizar que los elementos analizados por los peritos se corresponden exactamente con los existentes en el momento del accidente, sin alteraciones, sustituciones o manipulaciones intermedias. En el caso de Adamuz, los componentes retirados resultan esenciales para determinar si el siniestro pudo estar relacionado con un fallo en la infraestructura.
¿Conoces algún hecho irregular que quieres que investigue y cuente El Debate? Escribe a investigacion@eldebate.com si tienes pistas o indicios que consideras relevantes. La verdad siempre merece ser contada.