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El presidente de Telefónica, Marc Murtra.EP

Problemas para Telefónica en Alemania

Accionistas minoritarios piensan que la compañía podría no estar funcionando de acuerdo con las leyes de su país, pero la compañía defiende que actúa dentro de la legalidad

Los accionistas minoritarios piensan que la compañía podría no estar funcionando de acuerdo con las leyes de su país, pero la compañía defiende que actúa dentro de la legalidad Telefónica controla el 97 % de su filial alemana, Telefonica Deutschland, y ese 3 % que no posee le está generando algunas cuestiones. La legislación germana es muy protectora con los accionistas minoritarios, y eso se traduce, por ejemplo, en que la filial alemana debería funcionar como una empresa independiente si la matriz no posee el 100 %, y eso no está ocurriendo.

Declaraciones de accionistas minoritarios se están dejando ver en medios de comunicación como Bloomberg, y están preguntando a Telefónica cómo es posible que el dinero que se genera (cash flows) en Telefonica Deutschland se destine a una empresa central, algo que estiman que no cuadra con el funcionamiento teóricamente independiente que deberían tener ambas entidades según la ley alemana.

El sistema de gestión de efectivo entre la operadora de telecomunicaciones española Telefónica y su filial Telefónica Deutschland está siendo objeto de vigilancia.

La cuestión radica en si este acuerdo de gestión de efectivo, vigente desde hace tiempo entre la matriz madrileña y su filial alemana, se considera un sistema de gestión de efectivo legítimo según la normativa alemana para sociedades anónimas o si, en la práctica, funciona como una forma de préstamos ascendentes permanentes de Telefónica Deutschland al grupo, algo no permitido en Alemania.

Uno de los accionistas minoritarios de la filial alemana, Mainberg Asset Management GmbH, ha pedido a Telefónica mayor transparencia sobre sus transacciones financieras internas. Argumentan que la información que dan en la actualidad hace difícil evaluar si estas transacciones se realizan en condiciones de mercado. Su principal preocupación radica en un acuerdo de larga duración mediante el cual el efectivo de las filiales nacionales se centraliza en Telfisa Global BV en Ámsterdam, otra filial del grupo, para proporcionar liquidez al grupo en general. Telefónica Deutschland destinó en 2025 221 millones de euros al sistema central, el 95 % de su efectivo, según refleja en su informe anual.

La publicación especializada Debtwire incide en que, según la información disponible públicamente en los informes anuales de Telefónica Deutschland y Telefónica SA, se estima que el tipo de interés que la primera recibe de la segunda por su contribución al fondo común de tesorería se sitúa sistemáticamente por debajo del coste de la deuda de Telefónica SA. Desde el ejercicio fiscal de 2018, el interés del fondo común parece haber sido, de promedio, 1,84 puntos porcentuales inferior al coste declarado de Telefónica SA.

Frente a ello, Telefónica señala que «todas las transacciones intragrupo en Telefónica se llevan a cabo en condiciones de mercado, incluidos los acuerdos de cash pooling, que son remunerados a tasas de mercado. De hecho, todas esas transacciones intragrupo y transfronterizas están documentadas y respaldadas por un tercero independiente (EY)».

Para solucionar esta situación y que Telefónica pudiera hacer lo que quisiera con la filial alemana, la matriz tendría que comprar el 3 % que no tiene o llegar a un domination agreement (acuerdo de dominación) con los minoritarios: pagarles una compensación a cambio de tener el control absoluto. Telefónica no comenta si tiene en mente comprar el 3 % restante.

Si esto no sucede, Telefónica Deutschland podría enfrentarse a retos legales relacionados con su deber de funcionar de manera independiente, marcado por la legislación Alemana. Esto podría limitar la flexibilidad y complicar operaciones como la posible compra de 1&1, de la que se habla desde hace unos meses. No se ve encaje entre esta forma de funcionar y la consolidación del mercado que pretende abordar Telefónica en Alemania, ya que los minoritarios podrían oponerse y añadir un riesgo más a esa consolidación. Alemania es uno de los cuatro mercados en los que Telefónica quiere centrarse, junto con España, Brasil y Reino Unido.