La IA cada vez está ganando más peso dentro de las grandes compañías
Economía
Las víctimas de la IA: las tecnológicas ya aceleran despidos masivos para obtener más recursos
Meta y Microsoft han anunciado recortes en sus plantillas de cara a dedicar más esfuerzo en mejorar sus herramientas de inteligencia artificial
La consolidación de la inteligencia artificial (IA) ya está cambiando a las grandes compañías. En este sentido, a pesar de los enormes beneficios que aportan estas herramientas, existen un grupo de personas que están siendo perjudicadas por culpa de la aparición de estos instrumentos: los trabajadores de las empresas tecnológicas.
Las compañías están comenzando a ajustar sus plantillas con el objetivo de reducir costes laborales. De este modo, se pueden destinar más recursos a la nueva carrera de la IA, la cual exige cientos de miles de millones de euros en financiación para poder estar al nivel de los competidores.
La última compañía en anunciar recortes en su plantilla ha sido Meta, que ya ha confirmado que esta se verá reducida en un 10 %, por lo que alrededor de 8.000 empleados dejarán de trabajar para la empresa. Por su parte, Microsoft también ha comunicado que va a seguir una línea similar, empujando a 8.750 personas a salir de la compañía.
La presión de los mercados
Las fuertes inversiones en IA que están efectuando las empresas tienen como objetivo desarrollar sistemas capaces de generar contenido o realizar tareas complejas, por lo que se requiere un gasto elevado de dinero en infraestructura, chips y centros de datos. Esto conlleva una fuerte presión económica en las compañías, que necesitan efectuar ajustes en muchos ámbitos.
Además, como la presión de los mercados es cada vez más elevada, las empresas buscan alcanzar una mayor eficiencia en sus sistemas lo más rápido posible, con el objetivo de vencer a las compañías de la competencia y posicionarse mejor de cara a los potenciales usuarios. Reajustar la estrategia para que la inteligencia artificial siga creciendo es el objetivo prioritario de las grandes multinacionales.
Por todo ello, las compañías se siguen preguntando de cuántas personas se puede prescindir sin dejar de crecer. Cada vez más trabajos tienen el sello de la IA, por lo que todo indica que la aportación humana no va a dejar de disminuir en el futuro en favor de estas innovadoras herramientas.