La Comunidad Valenciana, la más afectada en 2025 por la no deflactación del IRPF
El impacto sobre los trabajadores por la gestión de María Jesús Montero varía de forma notable entre comunidades autónomas. Pueden distinguirse tres grupos: muy damnificados, damnificados y menos damnificados
Este era uno de los análisis que tenía pendiente realizar antes de las elecciones andaluzas, porque creo que es muy importante para los andaluces saber qué ha pasado en España, por comunidades, con la recaudación del IRPF por no querer deflactar las bases de retención de este impuesto.
¿De quién dependía la Agencia Tributaria en 2025? ¿Quién era la vicepresidente primera del Gobierno y Ministra de Hacienda?
Evidentemente es una pregunta retórica, porque todos ustedes saben que era la misma persona y además hoy candidata a la presidencia de Andalucía: María Jesús Montero.
A la entonces vicepresidenta del Gobierno no solo no le dio la gana ajustar las bases de retención del IRPF a la inflación, es decir, deflactar, sino que además aseguró que no había subido los impuestos, cuando sí que había subido impuestos porque había creado muchos y nuevos, pero lo peor del caso es que lo que sí ha subido desde que ella llegó a Hacienda ha sido la recaudación del IRPF.
Esta recaudación subió en 2025 con respecto a 2024 un 10,1 %, pero no ha subido igual por región porque hay comunidades mucho más afectadas que otras por varias razones: el comportamiento económico no ha sido igual en Cantabria que en Madrid o Andalucía y el tipo de ingresos es también completamente diferente.
Lo que verán a continuación resulta muy revelador. El impacto sobre los trabajadores por la gestión de María Jesús Montero varía de forma notable entre comunidades autónomas. Así, pueden distinguirse tres grupos: muy damnificados, damnificados y menos damnificados. Considero muy damnificados a quienes residen en una comunidad donde la recaudación creció en 2025 más de 1,5 puntos por encima de la media; damnificados, a quienes viven en comunidades con un aumento cercano a la media; y menos damnificados, a quienes viven en territorios donde el crecimiento de la recaudación fue sensiblemente inferior a esa media.
María Jesús Montero no ha hecho otra cosa que perjudicar a todos los trabajadores de este país, sosteniendo la no deflactación
Veamos como ha quedado la historia, porque merece la pena analizarla. La media nacional de recaudación del IRPF ya sabíamos que había llegado hasta los 142.466 millones de euros, con un crecimiento del 10,1 %, que es mucho más de lo que crece la economía nacional y de lo que crece la inflación.
A partir de aquí, es cuando vemos cuáles son las regiones que más están sufriendo la subida en frío, que no es otra cosa que la subida de la recaudación que se produce fundamentalmente por no deflactar las bases de retención.
Así, tenemos que la Comunidad Valenciana es, con diferencia, la más perjudicada con un incremento de la recaudación del 21,4 %, que sin duda una parte puede venir por el efecto del aplazamiento de pago por los efectos de la DANA y que parte de los ingresos se hayan diferido y, al no sumarse en 2024 y sumarse en 2025, pero la Región de Murcia no tiene ese efecto y crece un 14,4 % en la recaudación de IRPF; Canarias lo hace un 13,3 %; Baleares un 11,8 %; y Andalucía y Extremadura un 11,7 %, para ser Galicia la última de las regiones muy damnificadas por culpa de las decisiones de María Jesús Montero.
Las regiones damnificadas por la recaudación son Castilla la Mancha, Madrid, Asturias y Castilla y León que tienen un crecimiento en la recaudación de IRPF entre el 10,2 % y el 9,3 %.
Las menos damnificadas son La Rioja, Aragón, Cataluña y Cantabria, pero lo más sorprendente es el caso de Cataluña, que solo crece un 6,1 % en la recaudación, 4 puntos porcentuales menos que la media nacional, 3,8 puntos menos que Madrid y 5,6 puntos menos que Andalucía.
Es evidente que los valencianos y los murcianos son los más perjudicados por la no deflactación, que entre los más afectados están los andaluces que acuden a las urnas y que si quieren pueden compararse con la comunidad a la que se le quiere dar un trato «singular», que no es otro que la independencia fiscal.
Si yo fuese andaluz y viese estos datos, tendría muy claro a qué candidato no iba a votar, y ese no es otra que María Jesús Montero, que no ha hecho otra cosa que perjudicar a todos los trabajadores de este país, sosteniendo la no deflactación, pero que ha colocado a los andaluces en la quinta posición de los más perjudicados, mientras que a los catalanes se los ha llevado a la penúltima posición, quizás no con premeditación y alevosía, o quizás sí.