Operarios del Grupo Tragsa, la matriz de Tragsatec, recogen pellets de plástico en una playa de Asturias.
La empresa que pagó a Jésica por no trabajar mantiene a más de la mitad de sus empleados como eventuales
Tragsatec tiene en marcha un plan para reducir la temporalidad, que la Unión Europea limita al 8 % en compañías públicas, pero aún le queda mucho para lograrlo
Tragsatec, la empresa que con Ineco pagó más de 40.000 euros a la expareja de Ábalos, paga salarios base por debajo del SMI
Tragsatec, la empresa pública que abonó 9.500 euros entre marzo y septiembre de 2021 a Jésica, la expareja del exministro de Transportes José Luis Ábalos, sin que trabajara para la compañía, mantiene a más de la mitad de sus empleados como eventuales, según ha podido saber El Debate.
Jésica cobró sin desempeñar trabajo alguno para la empresa, pero más de la mitad de quienes lo realizan no tienen la suerte de contar con un contrato fijo. A finales de 2025, Tragsatec tenía 14.600 empleados, de los cuales 5.704 eran fijos y 8.897 eventuales.
Este 60 % de eventuales que tiene Tragsatec no casa bien con el 8 % de temporalidad que exige Bruselas. La empresa se ha comprometido a hacer fijos a 2.202 empleados antes de diciembre de 2026, pero, aun así, la eventualidad superaría el 40 %.
El objetivo es ir poco a poco reduciendo este tipo de contratos, y de hecho ya está en marcha un plan para hacer fijos a 1.476 trabajadores, y otro que hará lo mismo con 333 trabajadores.
El tipo de negocio que desarrolla Tragsatec explica el alto grado de eventualidad de sus trabajadores. Sobre la empresa recaen a menudo trabajos coyunturales que no requieren de empleados fijos, como por ejemplo los que tuvieron que ver con la dana. Cuando al Estado le hace falta algún refuerzo, les contrata.
En 2025 la compañía movió 800 millones de euros en volumen de negocio y obtuvo 25,27 millones de beneficio después de impuestos. Como al resto de empleados públicos, a los de Tragsatec se les asignó un aumento de sueldo del 2,5 % en diciembre del año pasado.
Buena parte del trabajo que lleva a cabo Tragsatec depende del dinero que recibe de los fondos europeos. Este aspecto podría levantar algo de incertidumbre sobre el futuro de los empleados de la empresa, ya que la ejecución de los fondos Next Generation culmina en agosto de este año. Aun así, desde la empresa recuerdan que hay otros tipos de fondos europeos, y que la financiación que proporcionan puede dar lugar a proyectos que se desarrollan durante entre tres y cinco años.
Un crecimiento ligado a las catástrofes
Tragsatec es una empresa pública española del sector público institucional, filial del grupo público Tragsa y perteneciente a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). Se especializa en consultoría e ingeniería. Ofrece servicios de apoyo técnico y soluciones tecnológicas para la gestión de programas y proyectos en sectores como la agricultura, ganadería, pesca, infraestructuras, medio ambiente y agua.
La compañía tiene que asumir por obligación los encargos que le hagan las administraciones públicas, además de las licitaciones que hayan quedado desiertas. Esta circunstancia ha hecho que haya tenido que aceptar tareas «con mucha necesidad de personal y nada rentables para una empresa privada», según CSIF, como las planteadas en su día con la recogida de vertidos del Prestige o, más recientemente, todos los trabajos asociados a la dana de Valencia (puesta en marcha rápida de oficinas o contratación de personal para resolver problemas burocráticos con las ayudas, entre otras cuestiones).
Este incremento notorio de la carga de trabajo se ha traducido también en un aumento muy elevado de la producción de la compañía. Los 229 millones de euros de 2015 alcanzan hoy los 800 millones de euros.