La visita del Papa producirá al menos 150 millones de euros para España
Empresas y particulares, algunos de los cuales prefieren permanecer en el anonimato, ayudan a financiar el coste de 25 millones del viaje del Santo Padre a nuestro país
El Papa León XIV, este mes en el Vaticano.
Aunque el impacto espiritual será sin duda el más importante en la visita a España del Papa León XIV, también se dejará notar positivamente su efecto económico. Generará un retorno de hasta 150 millones de euros, según algunos de los estudios que se han realizado hasta el momento.
La visita tendrá un coste de 25 millones de euros, que será sufragado en buena medida con fondos propios de la Iglesia y donaciones de empresas y fieles católicos. El plan de financiación se ha sustentado en tres pilares: donaciones individuales de los fieles, aportaciones de empresas privadas y el trabajo de unos 22.000 voluntarios.
El Estado participará con la seguridad, que estará a cargo de unos 23.500 agentes
La Conferencia Episcopal quiso dejar claro desde el principio este aspecto: que el Estado no participa en el pago de los costes, salvo en los relacionados con la seguridad. El operativo incluirá a la Policía Nacional y la Guardia Civil, y también a los servicios municipales de las ciudades receptoras para la gestión de la movilidad y las emergencias. Estos gastos son los habituales en cualquier visita de un mandatario internacional, independientemente de la naturaleza de su viaje. La seguridad estará a cargo de unos 23.500 agentes (Policía Nacional, Guardia Civil, Policía Municipal, etc.), y en los actos de Madrid habrá un millón de efectivos destinados a personal sanitario y protección civil.
«El viaje del Papa lo pagaremos entre todos», se ha escrito desde el principio en el portal oficial de la visita, conelpapa.es. Las cuentas finales serán sometidas a una auditoría externa en la que se mostrará el destino de cada euro recaudado.
La mayor parte de los recursos procederá de benefactores privados, principalmente empresas y fundaciones, que aportarán alrededor del 45 % del coste total. Esto supone aproximadamente 11,25 millones de euros. Aquí se incluyen 48 empresas y fundaciones. Entre ellas están Telefónica, Santander, Iberia, Acciona, AC Hotels, ACS, Adobe, Atos, Banca March, Bankinter, BBVA, BDO, Deloitte, Endesa, EY, Ilunión, Ifema, Ferrovial, Iberdrola, Indra, Iryo, Línea Directa, Logista, Mahou San Miguel, Mapfre, Mutua Madrileña, Orange, Pwc y Sabadell, según ha comentado Expansión y ha podido confirmar El Debate. Algunos donantes corporativos han preferido permanecer en el anonimato.
El 45 % del coste del viaje lo financian empresas y fundaciones
A ello se suma un 30 % financiado por las diócesis y la Conferencia Episcopal Española a través de recursos propios y aportaciones de fieles, lo que equivale a unos 7,5 millones de euros. Las administraciones públicas de Cataluña y Canarias asumirán el 20 % del presupuesto, cerca de cinco millones de euros, mientras que el 5 % restante llegará mediante pequeños donativos individuales.
El 85 % de los fondos se destinará a la celebración de los actos oficiales. Aquí se incluyen los escenarios, los sistemas audiovisuales, las pantallas gigantes, la seguridad privada o la producción técnica, entre otras cosas. El 15 % restante se emplea en logística, comunicación, coordinación operativa y preparación previa.
El Gobierno declaró el viaje como acontecimiento de especial interés público, con lo cual pueden aplicarse incentivos fiscales a las empresas que patrocinan el acto. Esta figura ya se utilizó en anteriores visitas papales celebradas en España. Con ello se pretende facilitar la participación de patrocinadores privados y reforzar la capacidad de financiación del evento.
Una vez cubiertos los gastos, el impacto positivo del viaje será de unos 150 millones de euros según la organización, o de entre 90 y 125 millones, de acuerdo con un estudio de turismo religioso de ObservaTUR. La cifra es considerablemente menor que la obtenida en la anterior visita de un Papa, Benedicto XVI, en 2011, pero es lógico, porque entonces se trataba de una Jornada Mundial de la Juventud. En esa ocasión se obtuvieron 354 millones de euros.
Dentro del impacto económico asociado a la visita del Papa se incluyen cuestiones como el aumento de la ocupación hotelera -aunque muchos peregrinos optarán por una estancia low cost-, la restauración, el transporte y el consumo que efectúen los visitantes.