Yolanda Díaz, en el Congreso
Así enmascaró la reforma de Yolanda Díaz la temporalidad del empleo
Un informe de Fedea constata que, aunque los contratos temporales se han desplomado, los nuevos indefinidos duran hasta cien días menos
La reforma laboral de 2021, pilotada por Yolanda Díaz, no ha logrado acreditar su impacto en la estabilidad del empleo. Así lo asevera un informe del think tank Fedea, basado en los registros de la vida laboral de más de 177.000 jóvenes que accedieron por primera vez al empleo asalariado privado entre 2014 y 2023.
La reforma de 2021, entre otros, impuso importantes restricciones al uso de los contratos temporales. El resultado es que estos contratos han descendido en más de diez puntos porcentuales desde entonces, situándose, de forma inédita para España, cerca de la media europea.
Como consecuencia, ha aumentado la contratación indefinida. Pero la letra pequeña identificada por Fedea es que, aunque ha habido «efectos positivos», estos nuevos contratos indefinidos han pasado a durar menos, hasta cien días menos que antes de la reforma.
«Este resultado sugiere que parte de los empleos que anteriormente se habrían formalizado mediante contratos temporales pasaron a canalizarse a través de contratos indefinidos, pero sin que desapareciera por completo la rotación subyacente», señala el centro de estudios.
Evolución del empleo temporal antes y después de la reforma de 2021 para el total de la población (línea continua) y los jóvenes (discontinua), en % sobre el total
«La reforma modificó de forma clara la forma contractual de entrada al empleo, pero solo parcialmente la estabilidad efectiva de esas relaciones laborales», concluyen los autores del informe Does limiting temporary work improve employment stability? Evidence for young workers in Spain; Florentino Felgueroso; José Ignacio García Pérez; Marcel Jansen; Sergi Jiménez Martín y Daniel Pérez-Gutiérrez.
Según Fedea, aunque la reforma de Díaz elevó en 6,4 puntos porcentuales adicionales la probabilidad de acceder a algún tipo de contrato indefinido en las provincias que antes tenían más contratación temporal, lo que supone eliminar aproximadamente el 87 % de la brecha previa respecto a las provincias menos expuestas, cuando se excluyen los contratos fijos-discontinuos, «el efecto diferencial es de unos 4 puntos porcentuales, equivalente a cerrar algo más de la mitad de la brecha preexistente».
El recurso a esta figura del fijo-discontinuo es lo que hace que, según el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) haya más personas cobrando el paro que parados en varias provincias, en particular aquellas con mayor volumen de empleo estacional, por las campañas agrícolas o el turismo de sol y playa. En Baleares, por ejemplo, el pasado mes de abril había un 245 % más de personas cobrando el paro que parados; y un 113,9 % en Huesca.
«La evidencia sugiere que restringir la contratación temporal es una condición necesaria para reducir la segmentación, pero no suficiente para eliminar la elevada rotación laboral», abundan los autores del informe, que sugieren en lugar de ello aprobar un sistema de bonificaciones y penalizaciones que castigaría a las empresas con mayor rotación laboral.