Un peatón camina junto al edificio Berlaymont, sede de las instituciones comunitarias
Así se gastan los grandes lobbies europeos casi 400 millones de euros para influir en Bruselas
El desembolso en influir se ha disparado un 50 % en los últimos cinco años y el número de lobbies ha crecido un 30 %
Los presidentes y jefes de Gobierno de los Veintisiete estados miembros negociarán los próximos jueves y viernes los Presupuestos de largo plazo de la Unión Europea, es decir, los que irán entre 2028 y 2034. Las cifras que se encuentran sobre la mesa rondan los dos billones de euros.
Son muchos euros para gastar o invertir. Por eso, Bruselas, donde se decide el destino de esos dos billones de euros, es la capital europea de los lobbies, esos grupos privados que pretenden influir en la troika comunitaria.
Y por eso, los lobbies se gasta dinero en la capital europea para influir en las decisiones que allí se toman respecto a la gestión de esos dos billones. En concreto, según el informe anual presentado el pasado jueves por el Observatorio Europeo de Corporaciones, en 2025 solo los lobbies que manejan más de un millón de euros gastaron 381,75 millones de euros para influir.
Eso sí, hablamos de los lobbies que han declarado gastar más de un millón de euros en 2025. Los que manejan dinero por debajo de las seis cifras son muchísimos más.
¿En qué se gastan el dinero los lobbies?
Banderas europeas ondean en el edificio Berlaymont
Se trata de cifras que, aunque para el ciudadano de a pie supone un dineral, lo cierto es que, dado los números que se manejan en las instituciones bruselenses, los 381,75 millones de euros que los grandes lobbies usaron el año pasado no es una cantidad excesiva.
Pero ¿en qué se gastan esos cientos de millones de euros? Dice el mismo Observatorio Europeo de Corporaciones que se destinan principalmente a salarios de consultores, eventos de relaciones públicas, elaboración de estudios técnicos y campañas de anuncios.
Aunque la lógica asegura que los lobbies que más trabajan en Bruselas deberían dedicarse a los ámbitos donde más dinero se maneja, lo cierto es que no es así. El sector de la Defensa y Seguridad, por ejemplo, declara que gasta en lobbies 3,25 millones de euros. Nada que ver con los 73 millones de euros que gasta el sector tecnológico, el que más invierte en estas actividades.
Y aquí, por supuesto, los grandes lobbies son Meta (10 millones de euros), Amazon (9 millones) y Apple (8 millones).
Sin embargo, ninguna de las tres es la empresa que más gasta en influir en las instituciones europeas. El organismo que más dinero invierte en ejercer de lobby, curiosamente, es el Consejo Europeo de la Industria Química, que usó 12,5 millones de euros para organizar y mantener 294 encuentros de alto nivel.
Sector tecnológico: 73 millones
- Meta: 10 millones
- Amazon: 9 millones
- Apple: 8 millones
sector financiero: 66,7 millones
- Asociación para los Mercados Financieros (AFME): 6 millones
- Federación Europea de la Banca (EBF): 4 millones
- Federación Bancaria Francesa: 3,5 millones
sector energético: 52 millones
- Shell: 4,5 millones
- Asociación Europea de Fabricantes de Combustibles (Fuels Europe): 4,5 millones
- Asociación Europea de la industria del Hidrógeno: 4,5 millones
Sector químico-agrícola: 46,5 millones
- Consejo Europeo de la Industria Química: 12,5 millones
- Bayer: 6 millones
- Basf: 4,5 millones
intersectorial: 32,5 millones
- Business Europe: 6 millones
- Asociación de Cámaras de Comercio e Industria alemanas (DIHK): 4 millones
- Federación de Industrias Alemanas (BDI): 3,5 millones
Después de varios escándalos en los que se comprobó que algunos eurodiputados fueron «comprados» por lobbies para influir en sus votos a la hora de tomar decisiones en las instituciones europeas, el Parlamento Europeo elaboró un 'Registro de Transparencia' en el que deben inscribirse las organizaciones que ejercen el lobby. «Facilita que las personas obtengan información sobre las actividades de representación de intereses que tienen lugar ante las instituciones de la Unión, así como datos estadísticos sobre todas las partes registradas», asegura la Eurocámara.
Sin embargo, organizaciones como el Observatorio Europeo de Corporaciones consideran que los datos no son del todo claros porque «el Registro de Transparencia del Lobby de la UE no es jurídicamente vinculante y la ausencia de sanciones efectivas implica que la calidad de los datos depende exclusivamente de la información que los inscritos proporcionan voluntariamente».