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Los datos que les voy a comentar hoy son un auténtico enigma de la contabilidad nacional y de lo que está haciendo P.S. con el dinero de los españoles. Es más, si le preguntásemos a este personaje, que dice ser doctor en Economía, estoy convencido que pondría cara de lelo.

Si se lo preguntásemos al flamante vicepresidente primero del Gobierno, el ministro Cuerpo, posiblemente tampoco tendría la respuesta inmediata. Podría pedir explicaciones a la Intervención General del Estado y al director general del Tesoro y seguro que entendería las explicaciones, pero del actual equipo de Gobierno posiblemente sería el único.

A todos los comunistas del Gobierno, les pasaría como a la niña del exorcista: que se les daría vueltas la cabeza con la diferencia que estos fenecerían al instante.

Pero el problema es muy serio y desde aquí y en esta columna de unas 1.000 palabras voy a explicarles por qué España es el mayor agujero de la Unión Europea, con alto riesgo de que en el momento menos pensado España pueda explotar y llevarse por delante el euro, o provocar una crisis del euro de tamaño descomunal.

Nadie quiere afrontar los problemas de España ni las incongruencias de nuestra contabilidad nacional, que hacen muy difícil explicar cómo es posible que, mientras la Unión Europea, la Eurozona, Alemania, Francia e Italia necesitan endeudarse entre 1,45 y 1,82 euros por cada euro de déficit, España vuelva a dar el cantazo y tenga que pedir prestados 6,42 euros.

Como ya he dicho varias veces, escribo esto siempre temprano por la mañana y solo bebo café, por lo tanto estoy completamente sereno y lúcido. Es casi imposible poder explicar porque España necesita endeudarse 3,6 veces más que la media de la Unión Europea, 3,7 veces más que Alemania, 3,9 veces más que Francia y 4,4 veces más que Italia.

Para que podamos ponernos en contexto, es necesario que vean ustedes la tabla que he preparado con los datos recién publicados por Eurostat y que les he preparado:

Veamos, en primer lugar, la columna Déficit T1 2026. Según esta columna a España solo le gana en hacerlo mejor Países Bajos, que tiene un déficit de 2.829 millones de euros, mientras que España en este primer trimestre, ha publicado 6.430 millones de déficit consolidado del Estado español. La peor de las economías grandes es Francia que genera un déficit de 45.598 millones, le sigue Italia que genera un déficit de 43.040 millones y Alemania que asombrosamente tiene un déficit de 36.366 millones.

Hasta aquí, todo parece que España está desarrollando una muy buena política de control del gasto, dado que ha generado un déficit muchísimo más bajo que Francia, Italia y Alemania.

Veamos ahora la segunda columna, donde las cosas ya no son iguales. Es cierto que España es la segunda que menos se endeuda. Países Bajos, reduce su deuda y todos los demás suben en las cifras que pueden ustedes ver, España 41.276 euros en un solo trimestre, Italia 62.303 millones, Alemania en 63.796 millones y Francia en 75.603 millones.

Pero lo relevante es saber cuántas veces más nos hemos endeudado respecto al déficit generado. Ahí surge la sorpresa: mientras la UE necesita pedir prestados, de media, 1,8 euros por cada euro de déficit, Italia solo necesita 1,45 euros, Francia 1,66 euros y Alemania 1,75 euros. España, en cambio, se sale de la norma y debe pedir 6,42 euros de deuda por cada euro de déficit.

¿Cómo es posible que España tenga que pedir por cada euro de déficit generado 6,42 euros de deuda?

Las posibles respuestas son:

  1. Que el déficit real no sea ese, sino mucho mayor, en torno a 23.000 millones, lo que implicaría que España habría entrado en un modelo similar al griego de falsificación de la documentación pública. Si allí ocurrió por la actuación de muchos tramposos, aquí estaríamos ante el mayor caso de la historia de la UE.
  2. Que estamos en un modelo mixto, que el déficit es superior al presentado, pero además el Gobierno ha tenido que prestar dinero a los organismos autónomos y entes dependientes del Estado, donde ese dinero prestado no es déficit sino un derecho de cobro del Estado y una obligación de pago del organismo, con lo cual es un modelo que tapa las múltiples ineficiencias que tiene nuestra administración paralela.
  3. Que el dinero se haya pedido únicamente para prestarlo a la Seguridad Social, la SEPI, el ICO, Renfe, Adif u otros organismos. Como señalaba antes, esos fondos podrían haberse utilizado para financiar gasto corriente, pero al formalizarse como préstamos y no como transferencias, no computan como gasto.

Lo que está claro es que no es posible necesitar 6,4 veces más deuda que el déficit generado cuando las diferencias que hay entre los grandes –Alemania, Francia e Italia– son pequeñas entre sí. España está haciendo algo mal o muy mal en las finanzas públicas porque no tiene nada que ver con lo que hacen países en que los empleados públicos y los políticos están alineados con la legalidad.

España se ha salido del modelo comunitario, digan lo que digan en Bruselas y en Eurostat y algún día lo pagaremos los españoles, pero también lo pagarán los europeos, porque los rescates no son gratis y el rescate de España puede costar muchos miles de millones a los ciudadanos europeos y sus burócratas están mirando para otro lado.