El 51 % del Puerto de Valencia es propiedad de una empresa china.
El inquietante control chino sobre los puertos de Bilbao, Valencia y Algeciras
La dimensión crítica de los suministros que entran y salen por el mar plantea dudas en torno al importante dominio de capital asiático
Moratinos, Sebastián, Zapatero y el creciente poder de China en España
China mantiene en el mundo una presencia importante en los puertos para hacer negocio y para sostener su estructura comercial, y España, por supuesto, no se escapa de esta influencia.
COSCO Shipping es la mayor empresa naviera china, y es propiedad del Gobierno asiático. Hace unos años entró en el Puerto de Valencia y el de Bilbao, en donde posee un 51 % y un 39,5 % de las acciones, respectivamente, y hace unos meses desembarcó en el Puerto de Algeciras.
Estos tres puertos no son cualquiera. El Puerto de Valencia es el cuarto de Europa y el primero de España en tráfico de contenedores. El de Bilbao es un enclave estratégico para el comercio de China con la Europa Atlántica, y está conectado directamente con más de cincuenta puertos chinos. El de Algeciras es el primero de España en tráfico de mercancías y un enlace marítimo esencial entre Europa y África.
La expansión de COSCO no está realizándose exclusivamente en España. Tiene el 67 % del puerto griego de El Pireo y participaciones importantes en el de Róterdam, Amberes y Hamburgo, entre otros. Pero esta diversificación no evita que se haya sembrado cierta incertidumbre en nuestro país ante la ascendente presencia china en puertos españoles.
Con su llegada al Puerto de Valencia, COSCO controla la terminal más importante del Mediterráneo español. No solo gestiona la carga: influye en las ampliaciones del puerto y se asegura de que la infraestructura se adapte a sus mega buques.
Con el de Bilbao, controlan la salida del Eje del Ebro y el acceso al Cantábrico; con el de Algeciras, visibilizan el tráfico mundial y la conexión con el norte de África desde el Estrecho de Gibraltar.
El software que utilizan en las plataformas logísticas permite que en China sepan en tiempo real qué entra y qué sale de España (alimentos, tecnología sensible, suministros militares...). Algunas fuentes temen que, si hubiera una tensión diplomática, China podría aplicar huelgas de celo o ralentizaciones administrativas en sus terminales; bloquear las exportaciones españolas y provocar desabastecimiento interno en días. Lógicamente, esto no tiene por qué suceder, ni hay nada que indique que vaya a pasar.
Sin embargo, el Ministerio de Defensa emitió una alerta formal en mayo por la alta dependencia de China en los puertos españoles citados, y la Comisión Europea habló en marzo de «actores estatales de alto riesgo» en su primera Estrategia de Puertos.
La presencia china en estos puertos podría tener en un caso remoto alguna consecuencia que no se sabe si se ha estudiado: la ley china obliga a estas infraestructuras a prestar apoyo logístico a la Armada del Ejército Popular de Liberación si fuera necesario.
De momento parece que la presencia china trae más inversión a los puertos señalados. Tanto lo que salga bien como lo que salga mal llevará el foco a quienes más están facilitando su llegada. Entre ellos se encuentran, por ejemplo, Aurelio Martínez, el ex presidente de la Autoridad Portuaria de Valencia con quien se confirmó la entrega a COSCO de la principal terminal de contenedores. Martínez, que fue candidato del PSOE a la alcaldía de Valencia en 1995 y perdió con Rita Barberá, siempre fue partidario de la inversión china para impulsar el puerto y quitó hierro a las advertencias europeas sobre el control de las infraestructuras estratégicas.
Por lo que se refiere al Puerto de Algeciras, la llegada de los chinos se ha producido estando Gerardo Landaluce como presidente y el popular José Ignacio Landaluce como alcalde la ciudad. Ambos tendrán también que dar cuentas del éxito o fracaso de la operación.