Nivel de esfuerzo para pagar la gasolina en relación con el sueldo de cada país de la UE
Precio de la gasolina y el diésel Los españoles hacen más esfuerzo para llenar el depósito del coche que la media de la UE
El nivel de esfuerzo que los ciudadanos de cada país deben hacer para llenar el depósito del coche depende tanto del sueldo como del precio del combustible. Ni los países más ricos de la Unión Europea tienen la gasolina más cara ni los más pobres tienen la más barata; así que el coste real en cada país depende de una combinación de ambas variables, sueldo y precio de carburante.
En Austria, por ejemplo, a pesar de tener uno de los sueldos anuales brutos medios más altos de la UE (58.000 euros), el precio de la gasolina y del diésel está por debajo de la media de la unión. Descontando a la pequeña Luxemburgo, en ningún otro país tienen que hacer menos esfuerzo para llenar el depósito. El sueldo mensual de un austriaco da para 3.114 litros de gasolina o 3.057 de diésel.
En Bélgica y Dinamarca se da una situación similar a Austria, a pesar de que su combustible es más caro. El siguiente mapa muestra el esfuerzo que hay que hacer en cada país de la UE para costear el combustible, comparando el sueldo bruto medio y el precio de la gasolina y del diésel, según los cálculos propios a partir de las estadísticas de Eurostat y de la Comisión Europea de 2024, últimos datos disponibles para las dos variables.
España está por encima de la media de la UE en nivel de esfuerzo para costear la gasolina. El sueldo medio está por debajo de la media comunitaria, así como el precio del combustible. La combinación de estas dos variables arroja que un mes de sueldo de un español da para comprar 1.780 litros de gasolina o 1.909 de diésel. Son menos litros que los que puede comprar un ciudadano comunitario medio con un mes de sueldo (1.951 de gasolina o 2.068 de diésel). Es decir, el sueldo de un español da para comprar menos combustible en España que el sueldo medio de la UE con el precio medio del carburante en la unión.
Un alemán, un francés, un irlandés o un sueco tienen que hacer menos esfuerzo que un español para llenar el depósito. Es decir, con su sueldo, teniendo en cuenta el precio del carburante en su país, pueden comprar más litros de gasolina o diésel.
Por el contrario, un italiano, un portugués o un polaco tienen que hacer más esfuerzo que un español, ya que la relación del sueldo medio con el precio de combustible del país es más perjudicial. Grecia es el país con mayor esfuerzo, con un sueldo medio de los más bajos y un combustible por encima del precio medio de la UE.
Impuestos al carburante
El petróleo crudo cuesta lo mismo en los mercados internacionales, por lo que la diferencia de precio entre países se explica fundamentalmente por los distintos impuestos que estos imponen al litro de carburante. No obstante, también afectan factores como el transporte y la logística, y el precio bruto es más asequible en aquellos países que cuentan con refinerías operativas y salidas al mar con puertos preparados para recibir la materia prima.
Según los datos del último Boletín Petrolero de la Unión Europea, publicados este jueves, mientras que el precio del litro de gasolina 95 es más caro en España que en la media de la UE cuando no se aplican los impuestos (1,051 frente a 1,007), es más barato que la media cuando estos se contabilizan (1,723 frente a 1,941). Algo similar ocurre con el diésel: el litro sin impuestos cuesta en España 1,092 euros frente a 1,035 en Europa; pero si se suman los impuestos la diferencia pasa de 1,861 en España a 2,063 en Europa.