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El presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, no gestiona tan bien como parecía.Europa Press

Renfe pierde casi 80 millones de euros en Mercancías en los dos últimos años

Tropezón también de la empresa pública en cercanías de Cataluña, en donde ha perdido un millón de euros en el último año

renfe vendió ayer a la opinión pública unos grandes datos económicos, con unos beneficios de 60 millones que le hacían volver al terreno de las ganancias en 2025 por primera vez desde el año 2019, pero la letra pequeña no es tan positiva.

El capítulo más negativo es el que se refiere a la actividad de Renfe en Mercancías, que cerró 2025 con unas pérdidas netas de 44,8 millones de euros, según refleja la compañía en su propia memoria económica. A ellas hay que sumar los 32,16 millones de euros del año año anterior, con lo cual las pérdidas suman 76,9 millones de euros.

La Intervención General del Estado (IGAE) incluye además una salvedad referente a Mercancías dentro de su informe de auditoría. Comenta que la empresa que la ha auditado, PKF-Attest, incluye también salvedades en su informe sobre Mercancías del 10 de abril de 2026, «al haber incurrido la Sociedad en los últimos ejercicios en pérdidas de explotación relevantes que ponen de manifiesto un potencial deterioro de los activos materiales de la sociedad (...) sin que la sociedad haya realizado el test de deterioro exigido por la normativa contable en estos casos, lo que ha supuesto una limitación al alcance de su trabajo de auditoría». La IGAE tampoco ha recibido este test, por lo que no ha podido valorar adecuadamente la división en el balance.

Según explica Renfe en la memoria, las pérdidas de Mercancías se explican por obras que se han realizado en las infraestructuras que han acarreado «restricciones temporales de capacidad», «desvío o modificación de los itinerarios originales» y «reducciones en el volumen de carga», entre otras cosas. También por los fenómenos meteorológicos extremos que hubo en 2024, y que afectaron especialmente a la Comunidad Valencia (la dana). El sector siderúrgico es el principal cliente de Renfe Mercancías.

Tren de Renfe Mercancías.RENFE

Los números de la compañía se salvan por su división estrella, Renfe Viajeros, que ingresó 2.000 millones de euros en 2025 por venta de billetes, con el AVE de larga distancia como gran estrella (1.428 millones). Pero incluso en esta división hay un cierto truco, ya que casi otros 2.000 millones de ingresos le llegan por actividades que no tienen que ver con su operación: 1.786 millones le vienen por compensación de prestación de servicios de cercanías y media distancia, 140,70 millones por ingresos varios y 55,1 millones por convenios con comunidades autónomas.

Viajeros facturó en 2025 531 millones de euros en venta de billetes por su línea de servicio público. 283 millones fueron en Cercanías. Más de la mitad de ellos se produjeron en Madrid, 144 millones, que fueron casi cinco veces más que en 2024, cuando se quedó en 30 millones. Ese año Renfe ingresó menos por venta de billetes en Madrid que en Barcelona (35,9 millones en 2024), pero este año Madrid ha facturado casi el doble que Barcelona (144 millones frente a 75).

El polémico servicio de Cercanías de Cataluña, que ha tenido muchos problemas de funcionamiento y cortes de línea últimamente, perdió además casi un millón de euros en 2025, frente a los 13,9 millones de euros de beneficios que registró en 2024. En Madrid utilizaron el servicio 244,5 millones de personas en 2025, según las cifras oficiales de Renfe, frente a los 111 millones de Barcelona.

Viajeros salva las cuentas, pero Mercancías pierde, y la división de Ingeniería y Mantenimiento, también. Esta división, que tiene 3.497 empleados, trabaja dentro del grupo casi en su totalidad, y tuvo a Renfe Viajeros como su cliente principal (le trajo 507 millones de sus 597 millones de facturación total). En 2025 ha perdido casi 15 millones de euros (14,87) antes de intereses e impuestos, frente a los 4,25 millones que perdió el año anterior.

Como se ve, por las cifras expuestas ayer, podía entenderse que Renfe había empezado a ir muy bien económicamente, pero realmente no va tan bien.