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Begoña Villacís es directora ejecutiva de Spain DCE. D.

Entrevista | Directora ejecutiva de Spain DC

Begoña Villacís (Spain DC): «Los centros de datos se van a hacer, la pregunta es si en España o en Francia o Portugal»

La nueva regulación que ultima el Gobierno sobre los centros de datos ha soliviantado al sector. Begoña Villacís (Madrid, 1977), directora ejecutiva de la asociación sectorial Spain DC –la más grande de toda Europa–, considera algunos de sus aspectos «imposibles de cumplir» y anticipa que España perderá inversiones si llega a aprobarse sin cambios. «Vamos a alegar y vamos a agotar las vías de negociación», adelanta.

– ¿Les ha cogido de sorpresa el contenido del Real Decreto?

– Ha sido una sorpresa. Bien es cierto que tocaba ahora el desarrollo reglamentario de las medidas para paliar la crisis de Irán [donde se han incorporado los cambios para los centros de datos], pero parece muy excesivo cambiar el modelo energético del país a través de un decreto de urgencia. Hablamos de medidas que van a ser muy, muy a largo plazo y no parece que se puedan justificar en un evento tan coyuntural como puede ser una guerra. En cualquier caso, esperábamos un desarrollo reglamentario, pero no que ese desarrollo iba a convertir a España en el país menos atractivo de Europa para invertir en centros de datos.

– ¿Ha habido interlocución con el sector?

– Se nos habían comentado algunos requisitos, como el de la correlación horaria, que es una salvajada, directamente incumplible [en cada hora de funcionamiento, al menos el 80 % de la electricidad consumida deberá ser energía renovable generada esa misma hora]. O que el 80 % de la energía sea nueva, cuando en España estamos batiendo récords de tirar energía a la basura. En España la caída en el consumo de energía es una evidencia porque hemos decidido, con Europa, que la producción [industrial] se vaya fuera. El informe Draghi pide reindustrializar, y habla específicamente de los centros de datos, para competir en IA y economía digital. EE.UU. tiene el 45 %, y China, que tiene el 25 %, está creciendo mucho. Europa tiene el 15 %, en Fráncfort, Londres y París. Hay una competencia feroz por atraer centros de datos, y la UE lo que quiere es desburocratizar. España ha emprendido el camino contrario: de ser el país más atractivo a tener un gran lastre.

– ¿Tiene algo que ver en este cambio la saturación de la red eléctrica?

– No lo creo, porque afecta incluso a permisos ya concedidos. Lo que tienes que hacer si ya tienes mucha energía renovable, y hay saturación, es construir más red, construir más infraestructuras, como piden los generadores. Pensemos que el último plan de transporte de energías no se ha cumplido. Según un informe de AELEC, van con seis años de retraso, y en el nuevo plan de transporte de energía muchas de las infraestructuras se repiten porque no se han cumplido.

– ¿Entonces es porque la infraestructura no da más de sí?

– Tiene que ver con una angustia anticipativa que no se fundamenta en los datos. Queremos copiar algo del modelo de Irlanda, donde el peso del consumo de los centros de datos es mucho más alto, del 28 %. Pero Irlanda solo producen ocho gigas. Nosotros estamos en una situación totalmente distinta. No es que no tengamos suficiente energía, sino que tenemos demasiada, y el peso del sector a día de hoy en en el consumo total es de 0,8 %. Es un consumo despreciable. Entonces, la pregunta que nos tenemos que hacer es ¿por qué se discrimina al sector? La Ley eléctrica habla de igualdad, habla de no discriminación y habla de transparencia. Vamos a alegar y vamos a agotar las vías de negociación.

Centro de datosGetty Images

– El sector ya anticipa una posible fuga de inversiones a otros países, ¿a qué países?

– Ya tenemos datos. No podemos decir nombres, pero los hay. Portugal, Francia y Milán, porque esto va por regiones, están siendo muy competitivos. Hay proyectos que iban a venir a España que, si esto se aprueba, no van a venir. Entre un 80 y un 90 % de los nuevos proyectos van a buscar otro destino. Hablamos de proyectos pendientes de comenzar pero también de proyectos que a día de hoy ya tienen permiso concedido. Esto es especialmente grave porque ya han hecho un plan de inversión y han invertido dinero en el suelo, pero a mitad de camino, con parte de la inversión ya hecha, se han cambiado las reglas del juego. Esto va a acabar en multas astronómicas. El dinero busca certidumbre y seguridad jurídica.

Esto va a acabar en multas astronómicas. El dinero busca certidumbre y seguridad jurídica

– El Gobierno afirma que España está «en disposición de escoger los mejores centros de datos». ¿Cuáles son los mejores centros de datos, los de las empresas más grandes?

– Todos son importantes. Hay negocio para todos, porque no cumple la misma función un hiperescalar que un colocation. Todos son necesarios para los datos de los ciudadanos porque cada uno cumple una parte en la cadena. Es un error decir eso. La pregunta no es si se van a hacer los centros de datos, porque se van a hacer. La pregunta es dónde: si en España o en Francia o en Portugal. Y si las tecnológicas descubren que cambiamos las normas a mitad de partido, vamos a perder también toda la inversión asociada.

– ¿En qué beneficia a la industria que los centros de datos estén cerca?

– A las empresas les interesa estar cerca de los centros de datos. Cuanto más cerca, la latencia, que es la velocidad, es menor. Y a día de hoy la latencia es el equivalente moderno a la productividad. Si un centro de datos quiere tener clientes, tiene que estar cerca de las empresas. Pero lo más importante, si hay centros de datos en una región, hay muchas empresas que eso es lo que necesitan para venir. Antiguamente se miraba si había electricidad, o alcantarillado. Ahora una empresa, una gran empresa, una tecnológica, mira la proximidad de los centros de datos y que haya energía.