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Imagen de archivo de dos trabajadores en una lavanderíaGetty Images

La mitad de los contratos firmados en agosto duraron menos de tres meses pese a las restricciones de la reforma laboral

Uno de cada cinco apenas alcanzó una semana y la duración media volvió a quedarse por debajo de los 40 días por quinto año consecutivo

La contratación de muy corta duración sigue teniendo un peso considerable en el mercado laboral español pese a las restricciones introducidas por la reforma laboral. Más de la mitad de los contratos firmados durante agosto tuvieron una duración máxima de tres meses y aproximadamente uno de cada cinco no superó siquiera los siete días, según los últimos datos del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE).

En concreto, durante el pasado mes se registraron 241.176 contratos con una duración igual o inferior a una semana. Otros 81.307 se extendieron entre siete y quince días, 131.591 entre quince días y un mes y 134.336 entre uno y tres meses.

Según los datos del SEPE, el 52,7 % de la contratación con duración determinada en la estadística analizada no superó los tres meses, mientras que la duración media de los contratos inscritos en los servicios públicos de empleo se situó en apenas 37,85 días.

El registro apenas varía respecto a agosto de 2025, cuando la duración media fue de 37,82 días, y supone que España encadena ya cinco agostos consecutivos por debajo de los 40 días. En 2024 la media se situó en 37,14 días; en 2023, en 38,11 días; y en 2022, en 39,01 días.

La fuerte presencia de contratos breves durante agosto está vinculada en parte a la temporada de verano, cuando aumenta la contratación de perfiles como camareros, socorristas, monitores de campamentos o trabajadores relacionados con las actividades turísticas.

La persistencia de este tipo de contratación resulta significativa después de que la reforma laboral de 2021 introdujera medidas dirigidas precisamente a reducir la temporalidad y la rotación. Entre ellas figura una cotización adicional para las empresas cuando finalizan contratos temporales de menos de 30 días. Esta penalización asciende actualmente a 33,62 euros por contrato, un 3,1 % más que el año pasado.

La reforma eliminó además el contrato por obra y servicio y estableció el contrato indefinido como modalidad ordinaria de contratación. Sin embargo, los contratos temporales continúan representando la mayoría de los nuevos acuerdos registrados cada mes.

En agosto se formalizaron 1.144.827 contratos, un 10,08 % más que un año antes. De ellos, 440.274 fueron indefinidos y 704.553 temporales, por lo que estos últimos representaron el 61,54 % de toda la contratación registrada durante el mes.

Los indefinidos, no obstante, crecieron a mayor ritmo que los temporales. Los primeros aumentaron un 14,1 % respecto a agosto de 2025, mientras que la contratación temporal avanzó un 7,71 %. Dentro de los indefinidos se firmaron 181.395 contratos a tiempo completo, 109.989 a tiempo parcial y 148.890 fijos discontinuos.

Una serie difícil de comparar

El Ministerio de Trabajo advierte, no obstante, de que la duración media actual no puede compararse directamente con los años anteriores a la reforma laboral. La desaparición del contrato por obra y servicio alteró de forma significativa la composición de la contratación temporal.

Antes de su eliminación, esta modalidad representaba alrededor del 40 % de los contratos y podía prolongarse durante meses o incluso años. Su salida de la estadística redujo de forma mecánica la duración media de los nuevos contratos registrados, por lo que una parte del descenso respecto a 2019, 2020 o 2021 responde a ese cambio normativo y no necesariamente a un aumento equivalente de la rotación laboral.

En los ocho primeros meses del año se han registrado 10,56 millones de contratos, un 4,79 % más que en el mismo periodo de 2025. De ellos, 4,41 millones fueron indefinidos, con un incremento del 6,5 % interanual.