Saber cuánto invertir es solo la mitad del camino, la otra mitad es decidir dónde poner ese dinero
Qué porcentaje de tus ahorros deberías invertir según tu edad
Los expertos aconsejan reservar hasta un año de gastos en el fondo de emergencia antes de empezar a invertir
Decidir qué parte de los ahorros destinar a la inversión no es cuestión de seguir una cifra mágica, sino de adaptar las finanzas personales a las necesidades de cada momento. Los expertos financieros coinciden en que no es aconsejable colocar todo el dinero en productos de inversión, ya que resulta imprescindible mantener una liquidez reservada para imprevistos y pagos cercanos.
Por tanto, el volumen a invertir depende de combinar el fondo de emergencia, las metas personales, el tiempo disponible y la capacidad de asumir pérdidas.
Antes de dar el paso, el primer movimiento debe ser fijar un colchón de seguridad. Organismos como el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) recomiendan reservar entre tres y seis meses de gastos fijos. Sin embargo, esa cantidad puede subir a seis o 12 meses en hogares con hijos, un solo sueldo o ingresos poco estables.
A este dinero ahorrado se le deben sumar los pagos previstos a corto plazo, como comprar un coche o pagar una boda. Todo lo que supere ese límite reservado es lo que realmente se puede invertir.
Una vez apartado el dinero para imprevistos, la estrategia pasa por planificar las metas. Para proyectos lejanos, como la jubilación dentro de dos décadas, conviene asumir más riesgo en busca de una mayor ganancia. Por el contrario, para objetivos cercanos, como dar la entrada de una casa en cinco años, es mejor reducir los riesgos.
En este proceso, la cantidad ahorrada mes a mes es determinante: aumentar el porcentaje de ahorro mensual eleva de forma notable las probabilidades de alcanzar la meta final sin depender únicamente del rendimiento del mercado.
Evolución del patrimonio
A medida que las personas cumplen años, las necesidades de liquidez y la tolerancia al riesgo cambian. En la juventud, cuando se tienen pocas cargas y el colchón necesario es más pequeño en relación con el total del dinero guardado, se puede llegar a invertir entre el 70 % y el 90 % de los ahorros financieros.
En etapas intermedias de la vida, la llegada de los hijos o la hipoteca suelen reducir ese porcentaje a un abanico de entre el 60 % y el 80 %. Al acercarse la jubilación, la prioridad pasa por proteger el capital y asegurar la liquidez para el día a día.
Con todo, saber cuánto invertir es solo la mitad del camino, la otra mitad es decidir dónde poner ese dinero. Las estrategias por edades suelen destinar la mayor parte a la bolsa durante las primeras décadas de vida activa y reducen ese peso hacia el 50 % al bordear los 65 años.
No obstante, la combinación final entre el fondo de reserva, los objetivos futuros y la tranquilidad de cada ahorrador debe marcar la pauta definitiva.