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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y el vicepresidente y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos CuerpoEuropa Press

Suma y sigue. Es la vieja estrategia de Zapatero: dejar colocados a sus amigos y compañeros –amigas y compañeras– en agradecimiento por los servicios prestados. Y Pedro Sánchez, buen alumno del señor de las joyas, está en ello. No hay empresa participada ni organismo regulador que se les resista. Un método que afecta desde el Tribunal Constitucional hasta los consejos de Telefónica o Indra.

La CNMV tampoco podía librarse del desembarco y nada como empezar por los que ya calentaban silla. El Gobierno ha renovado dos años más a Mariano Bacigalupo, pareja de Teresa Ribera, como consejero de la CNMV. Ahí seguirá hasta 2028. Todo muy legal, pues la ley actual permite extender dos años el mandato original de cuatro para el que fue nombrado en 2022 el marido de la vicepresidenta de la Comisión Europea. Así llegará «hasta el máximo de seis ejercicios sin posibilidad de reelección que fija la ley actual», como reza la orden ministerial firmada por el ministro de Economía, Carlos Cuerpo y que publicó esta semana el BOE. Atentos al BOE a partir de ahora.

Bacigalupo, jurista vinculado al PSOE desde la pasada década, fue hasta 2022 consejero de otro organismo regulador, la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC). Ya entonces su trabajo fue criticado sin éxito por el PP porque supervisaba desde ese organismo la regulación de su esposa, entonces ministra de Energía en el Gobierno de Sánchez. Su trabajo fue tan eficaz que, al expirar su mandato en la CNMC, el Gobierno lo propuso para la CNMV. Premio.

Pero el affaire Bacigalupo no es el único caso. Si repasamos la lista de recientes nombramientos, Carlos Cuerpo ha contado ya hasta 25 consejeros afines al PSOE que han colocado en los consejos del Banco de España, CNMV, CNMC, Consejo de Seguridad Nuclear…

Se da la circunstancia que, en otras ocasiones, estos nombramientos se pactaban. Nada de eso ha ocurrido esta vez, empezando por el Gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, que procedía del Gobierno de Pedro Sánchez y la subgobernadora Soledad Núñez, que fue alto cargo con Zapatero y seguirá en el cargo hasta 2030. Otro regalito para los vengan detrás.

Pero quizá el caso más paradigmático es el de la CNMC. El equilibrio que caracterizaba al organismo se rompió en esta legislatura y ya ha pasado a ser controlado en exclusiva por consejeros nombrados por el PSOE con otros cuatro miembros de ERC (el exdiputado y veterinario Joan Capdevila), Junts, PNV y Sumar. Por cierto, Juan José Ganuza, presidente de la CNMC, seguirá hasta 2032 en el cargo. Otro regalo.

Y para acabar esta fiesta del '¡Colócanos a todos!' Pilar Lucio, presidenta del Consejo de Seguridad Nuclear, ha renovado, como todo su equipo, hasta 2031. Su mejor virtud ha sido ser diputada del PSOE y miembro de su ejecutiva con Pedro Sánchez.

Pero tranquilos porque si alguien piensa que tanta renovación hasta la jubilación no impide ser competente en la materia, les dejo la perla que la misma Pilar Lucio pronunció cuando renovaba su cargo en el Congreso: «No es imprescindible tener conocimientos técnicos extraordinarios en esta materia, aunque evidentemente ayuda. Pero cuidado, que tener demasiados conocimientos también es contraproducente». Ella, desde luego, no va a tener ese problema.