Fundado en 1910

Piso en alquiler.Europa Press

El PP se reúne con fondos de inversión inmobiliaria y les pide que no abandonen el mercado español

Consideran importante su capacidad económica para solucionar los problemas de la vivienda en España, junto con los demás actores del sector

Parte del equipo económico del PP se ha reunido en los últimos días con fondos de inversión inmobiliaria, a los que ha pedido que no abandonen el mercado inmobiliario español, a la vista de las trabas progresivas que se están poniendo en su labor clave en el mercado de la vivienda.

Como tantos otros actores del sector, el PP considera muy importante el papel de los fondos, que también han de contribuir a solucionar la carencia de más de 750.000 viviendas que hay en España, que está teniendo como consecuencia el encarecimiento de los precios.

La persecución por parte de los partidos de izquierda a estos fondos que con frecuencia denomina buitre está teniendo sus primeras consecuencias, y es que los fondos huyen ya del alquiler. Así lo contaba ayer El Economista, que explicaba cómo miles de pisos que los fondos estaban ofreciendo para el alquiler están pasando a ser vendidos en parte porque es un buen momento para desinvertir, pero también por la regulación, los controles de precios y la inseguridad jurídica.

Los fondos de inversión que participan en España en el sector inmobiliario aportan valor a través de inyección de capital a gran escala, profesionalización del mercado y desarrollo de nuevos nichos inmobiliarios. Entre otras cosas, participan en proyectos de regeneración que requieren un músculo financiero que los promotores tradicionales no suelen poder abarcar por sí solos. De ahí que el PP los vea como parte importante de la solución para la vivienda. El inconveniente para los fondos es que los partidos de la izquierda cargan contra ellos como si fueran los principales culpables de la crisis de vivienda.

El problema en España es tan importante que el PP ha propuesto iniciar un millón de viviendas en la próxima legislatura, algo que, como decía ayer en una jornada de Asprima el vicesecretario de Hacienda del PP, Juan Bravo, no es posible lograr si no «lo hacemos entre todos».

Los fondos aportan financiación, y los políticos, las leyes. El PP ya ha propuesto «una Ley del Suelo que dé seguridad real y permita la construcción de miles de viviendas. Está aprobada en el Senado y bloqueada en el Congreso», lamenta Bravo.

También pretenden derogar, señalaba Juan Bravo, la Ley de Vivienda que el actual Gobierno lanzó en el año 2023 por traducirse en una «menor oferta de alquiler a precios más altos»; poner en marcha una Ley Antiokupación que «se ha presentado y bloqueado en el Congreso», y que en teoría debería contar «con los 305 votos a favor de PP, PNV, Junts, Vox y PSOE, porque en su programa electoral, en la página 224, hablaba de expulsar a los okupas en 48 horas»; y reformar la Ley de Arrendamientos Urbanos «para devolver la confianza a los propietarios, porque sin propietarios no hay alquileres». Habla de proteger a los vulnerables, pero también a los propietarios.

Además de todo ello, plantean medidas fiscales para los menores de 40 años, como bajar el IVA del 10 % al 4 % en la adquisición de la primera vivienda de nueva construcción; bonificar la compra de la primera vivienda en el Impuesto sobre la Renta durante los cuatro primeros años, y crear una Hucha Hogar Joven con deducciones fiscales para el ahorro. Son algunas de las medidas con las que, si llegan al Gobierno, pretenden «dar la vuelta a la vivienda», algo que asumen como «un compromiso irrenunciable», porque «no es un problema del sector, sino del país», señalaba ayer Juan Bravo.