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Refinería de petróleo

Refinería de petróleoGetty Images/imaginima

La posible prohibición de EE.UU. a la exportación de diésel enciende las alarmas y fuerza a Europa a rectificar

España afrontaría la situación en mejor posición que el resto del continente, dado que solo el 3 % de nuestro gasóil procede del otro lado del Atlántico

Los crecientes temores en Europa ante una posible restricción a las exportaciones de diésel por parte de Estados Unidos han obligado a las grandes economías del continente a liberar buena parte de sus reservas estratégicas. De producirse, agravaría la compleja situación que ya afrontan algunos países, como Francia, donde en las últimas semanas numerosas estaciones de servicio han tenido que colgar el cartel de «no hay suministro».

EE.UU. venía utilizando la amenaza de esta posible prohibición como palanca para forzar a los países comunitarios a desbloquear sus almacenamientos de urgencia, y así tratar de rebajar unos precios que están en máximos históricos. Ante este escenario, la Comisión Europea ha celebrado este viernes una reunión tras la cual ha advertido a EE.UU. de que una prohibición de las exportaciones «socavaría la confianza» en Washington como «socio fiable».

Pese a ello, Francia ha liderado una propuesta en el G7 para liberar parte de las reservas de diésel y petróleo de la UE, en concreto cien millones de barriles de petróleo y gasóil. Según ha trasladado el presidente francés, Emmanuel Macron, los países del G7 liberarán «hasta 100 millones de barriles» de diésel y petróleo crudo en los próximos cuatro meses.

Fuentes de AICE explican a El Debate que, de producirse, una prohibición o restricción por parte de EE.UU. a las exportaciones de diésel cogería a España en mejor situación que el resto del continente. El motivo es que apenas el 3 % del diésel que se consume en el país procede del otro lado del Atlántico.

«Al contrario de lo que se hizo en otros países, en España los propietarios invirtieron en mantener las refinerías abiertas y tener un refino flexible. En España podemos estar tranquilos gracias a ese esfuerzo», subrayan.

Dicho esto, desde el sector trasladan que, si se llegara a producir una prohibición, «se añadiría un problema más a una situación geopolítica ya muy complicada».

Según Goldman Sachs, el escenario de una prohibición de exportaciones o al menos una restricción a las mismas por parte de EE.UU. «es un escenario muy plausible, aunque no nuestra hipótesis central». El banco de inversiones considera que produciría una gran disrupción, mayor cuanto más tiempo se prolongase, y afectaría también al combustible de aviación y a la gasolina «porque se producen de manera conjunta».

Además, tendría el efecto de reducir la producción de todos estos carburantes, dado que las refinerías americanas verían reducidos sus márgenes, empujando al alza los precios de estos combustibles en el mercado interno.

Rusia, uno de los principales productos del mundo, prohibió la venta al exterior de este carburante tras la destrucción de varias refinerías en diversos ataques ucranianos, que dejaron sin suministro a sus propias estaciones de servicio.

También China baraja una posible prohibición a las exportaciones, ante la presión generada por el conflicto bélico en Irán. Cabe recordar que, aunque el suministro de petróleo roza ya la normalidad, el tránsito de petróleo y diésel por el estrecho de Ormuz está un 50 % por debajo de los niveles habituales.

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