La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, el secretario general de CCOO, Unai Sordo, y el secretario general de UGT, Pepe Álvarez
Los sindicatos abandonan ocho años de mutismo tras disparar Yolanda Díaz un 260 % sus subvenciones
En ocho años de legislatura no se han movilizado ni una vez contra el Gobierno de Pedro Sánchez, hasta la huelga por la vivienda recién convocada
Los sindicatos se erigen en el apoyo férreo del Gobierno pese a la sangría en afiliaciones
Los sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT, han anunciado la convocatoria de una huelga general de 24 horas el próximo otoño por la situación de la vivienda, y han hecho suya la propuesta del Sindicato de Inquilinas, que ya contaba con el respaldo de CGT.
En ocho años de legislatura no se han movilizado ni una vez contra el Gobierno de Pedro Sánchez, y lo van a hacer cuando se convocan elecciones generales y las encuestas dan como vencedor a la derecha. Aunque no es de extrañar, porque los dos partidos de la coalición del Ejecutivo, PSOE y Sumar, pueden presumir de mantener una relación prioritaria con las grandes centrales sindicales. Solo hay que observar la ausencia de conflictividad social desde 2019.
Durante el Gobierno de Mariano Rajoy se convocaron dos huelgas generales. Una de ellas –el 14 de noviembre de 2012– fue a nivel europeo, pero una anterior –el 29 de marzo de 2012– que fue convocada por los sindicatos y los colectivos sociales en contra de la reforma laboral que se acababa de aprobar.
En estas dos legislaturas no ha habido ninguna. Los sindicatos, de hecho, llegaron a manifestarse junto a miembros del Ejecutivo para exigir la reducción de la jornada laboral. En la marcha que hicieron por Madrid se pudo ver a la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz; el de Transformación Digital, Óscar López; la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego; y la ministra de Sanidad, Mónica García, acompañando a los secretarios generales Unai Sordo y Pepe Álvarez.
La llegada de Yolanda Díaz al Ministerio de Trabajo supuso un soplo de aire fresco para los sindicatos de nuestro país. Cuando accedió al cargo, a comienzos de 2020, el gasto anual en subvenciones para los representantes de los trabajadores se situaba por debajo de los nueve millones de euros, tras años congelado como consecuencia de la crisis financiera y los recortes de Rajoy.
Tan solo un año después, en 2021, Díaz aumentó esta cuantía un 56 %, hasta los 13,88 millones. En 2022, el incremento fue del 22 % hasta los 17 millones de euros, cantidad que mantuvo en los ejercicios 2023 y 2024. Con estas cifras, el gasto en subvenciones para los sindicatos volvía a cifras similares a las que dejó José Luis Rodríguez Zapatero, cuando rondaban los 16 millones de euros.
Lo inaudito ocurrió el año siguiente. A mediados de diciembre de 2024, y a pocas semanas para las vacaciones de Navidad, el Ministerio de Trabajo publicó una resolución por la que se convocaba la concesión de subvenciones a organizaciones sindicales para 2025 por valor de 32 millones.
No solo duplicaba en la práctica el gasto, sino que lo hacía en plena prórroga presupuestaria ante la incapacidad del Gobierno para conseguir apoyos para aprobar los PGE. En apenas cinco años, los sindicatos han visto incrementadas sus subvenciones de Trabajo en un 260 %.
La afiliación a sindicatos toca fondo
En paralelo, cada vez son menos los españoles que están afiliados a un sindicato. Desde el año 2000 se observa una caída sostenida, del 15 % en ese año 2000, a apenas un 12 % actualmente. Así lo revela Funcas, que asegura como este fenómeno también ocurre en otros países del entorno, aunque es cierto que es especialmente llamativa en España.
Este debilitamiento se debe a una transformación estructural del mercado de trabajo, caracterizada por el aumento de la temporalidad y una mayor rotación en el empleo.