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Un autónomo echa el cierre de su negocio tras su jornada laboral.EP

La carta viral de un 'exautónomo' a Hacienda: «Gracias por hacerme dejar de serlo»

Xavier relata su experiencia con la Agencia Tributaria, que le sigue reclamando documentación de ejercicios anteriores pese a haber abandonado el trabajo por cuenta propia

«Hacienda, gracias por hacerme dejar de ser autónomo». Así comienza la particular despedida de Xavier, un antiguo trabajador por cuenta propia de Lleida que ha decidido contar su experiencia con la Agencia Tributaria en una carta cargada de ironía, indignación y hartazgo.

«Tenía ilusión. Tenía clientes. Tenía trabajo. Tenía ganas de crecer», recuerda. Su intención era desarrollar un proyecto profesional propio, pero acabó aceptando una oferta para incorporarse a una empresa. No porque su negocio fuera inviable, asegura, sino porque estaba cansado del desgaste administrativo que suponía trabajar como autónomo.

Y lo peor, según relata, es que sus problemas con Hacienda no terminaron cuando dejó de serlo.

«Puedes dejar de ser autónomo, pero Hacienda no te deja en paz», lamenta. En una sola semana asegura haber recibido tres notificaciones de la Agencia Tributaria, que incluso habría acudido a su domicilio para localizarlo.

Entre los gastos cuestionados figuran facturas de combustible y tickets de restaurantes de ejercicios anteriores. «¿Alguien puede explicarme cómo se supone que un profesional que se pasa la vida visitando empresas, viajando y reuniéndose con clientes debe recordar las circunstancias exactas de cada comida de hace dos años?», se pregunta.

En una de las comprobaciones, correspondiente a su declaración de la renta de 2024, Hacienda terminó aceptando buena parte de sus alegaciones, según explica. Sin embargo, todavía le reclama 398,99 euros, más 20,92 euros de intereses y una propuesta de sanción reducida de 83,79 euros. En total, 503,70 euros.

«¿Qué hago? ¿Pago los 500 euros y trato de olvidarme del asunto? ¿O sigo discutiendo una decisión que considero injusta, asumiendo que defenderme puede acabar costándome más que la propia reclamación?», plantea. «Tener razón puede acabar saliendo más caro que rendirse», concluye.

El antiguo autónomo asegura que durante los años que trabajó por cuenta propia terminó gastando un 200 % más de lo previsto en asesoría, principalmente para responder a los requerimientos administrativos.

También denuncia que Hacienda le ha comunicado la caducidad de un procedimiento relativo a su declaración de 2022 para, al mismo tiempo, abrir otro y volver a reclamarle documentación. «Más papeles. Más asesoría. Más justificaciones. Más tiempo. Más dinero», resume.

Xavier insiste en que no pretende dejar de pagar impuestos ni cuestionar la lucha contra el fraude. Lo que reclama es una Administración que tenga en cuenta el coste económico y personal que supone cada requerimiento para un pequeño profesional. «Un autónomo no es un presunto defraudador. Es una persona que trabaja, asume riesgos e intenta ganarse la vida», sostiene.

Y termina su carta con una reflexión: «El problema de este país no es un ticket de restaurante de 45 euros. El problema es que hemos llegado a normalizar que un pequeño emprendedor tenga que gastar tiempo, dinero y salud defendiéndolo». «Yo ya lo he dejado. Pero no pienso callarme», concluye.