El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Buesa y Pin Arboledas: «El Gobierno de Sánchez se está comportando como un okupa al que van a desahuciar y destroza el piso, que es España»
Los economistas lamentan el daño que ha hecho el actual Ejecutivo a las infraestructuras, y señalan que quien venga tendrá que hacer reformas importantes
Los economistas Mikel Buesa y José Ramón Pin Arboledas evalúan el contexto macroeconómico nacional frente a la crisis francesa, critican el gasto electoralista del Ejecutivo y señalan las prioridades urgentes en infraestructuras, fiscalidad y modelo productivo en nuestro podcast El Debate de la Economía, cuyo audio al completo puede oírse pulsando sobre estas líneas.
Francia y España: dos realidades ante la deuda y la inflación
La convulsa situación social y financiera que atraviesa Francia genera dudas sobre un hipotético contagio a la economía española. Sin embargo, los contertulios inciden en que la brecha entre ambos países es notable: la economía francesa apenas registra crecimiento, padece un elevado endeudamiento externo y afronta severas restricciones presupuestarias para atender demandas sociales. En contraste, aunque la deuda nominal en España sigue aumentando hasta rozar los 1,75 billones de euros (un 3% más), su peso relativo respecto al PIB disminuye gracias al crecimiento económico y al efecto de la inflación.
A pesar de esta aparente holgura relativa, el verdadero peligro radica en el paulatino encarecimiento del servicio de la deuda motivado por los elevados tipos de interés, señalan. Por otra parte, las movilizaciones y protestas registradas en el ámbito nacional español responden a dinámicas artificiosas o pequeñas facciones radicales, careciendo de un movimiento revolucionario con respaldo ciudadano real. «No creo que el el problema francés se vaya a transmitir hacia España como se ha transmitido a Italia o a Bélgica», señala Buesa.
De la «tormenta perfecta» global al gasto electoralista
El escenario internacional está marcado por la confluencia de tres focos de inestabilidad, según Pin Arboledas: un endeudamiento global sin precedentes (100 billones de dólares de deuda pública), reajustes bursátiles en las empresas tecnológicas por dudas de rentabilidad y las tensiones en los precios del petróleo.
Si los bancos centrales se ven obligados a mantener o elevar los tipos para contener la inflación, el endurecimiento de la masa monetaria puede desatar una crisis combinada, estima.
Frente a esta vulnerabilidad, la estrategia del Ejecutivo español se asemeja a la de un «okupa» que dilapida recursos mediante políticas de reparto sin recorrido. «¿Qué hace un okupa cuando le van a desahuciar? Normalmente destroza el piso. Eso es lo que está haciendo el Gobierno con España», sostiene Pin Arboledas.
Promesas como la pensión de viudedad para parejas con hijos que ni siquiera están en el registro de parejas de hecho o los compromisos de gasto precampaña resultan insostenibles en el tiempo, afirman.
Además, este modelo oculta una trampa fiscal: los recursos que el Estado otorga con una mano los detrae con la otra mediante un incremento continuo de la presión impositiva y de las cotizaciones sociales, sostienen los contertulios.
El deterioro de los servicios públicos y las infraestructuras
Frente al marco narrativo fijado por el Gobierno en materia de pensiones o vivienda, la oposición debe situar en el centro del debate la evidente degradación de la gestión pública, creen Buesa y Pin Arboledas. Un ejemplo claro es el deterioro de la red ferroviaria, referencia histórica de España que hoy sufre falta de mantenimiento e inversión. «Han destrozado uno de las coronas de de España, que era una red ferroviaria impecable, y la ha destrozado el Gobierno», mantiene Pin Arboledas.
Del mismo modo, la atención en la Seguridad Social se encuentra colapsada, con sistemas imposibilitados para dar cita previa y expedientes extraviados.
La falta de mantenimiento se extiende también a las infraestructuras viarias, con carreteras llenas de baches, mientras que en materia educativa los informes internacionales reflejan deficiencias tanto de inversión como de orientación pedagógica.
Geopolítica, reforma fiscal y un nuevo modelo industrial
En el ámbito internacional, la política exterior española con Sánchez ha incurrido en serias inconsistencias al alejarse de aliados estratégicos como Estados Unidos o Israel y generar un conflicto innecesario con Argelia, mermando la fiabilidad del país ante sus socios europeos, afirman los contertulios.
Estiman que, para garantizar un crecimiento sostenido, España requiere con urgencia una reforma fiscal que alivie la carga sobre ciudadanos y empresas, así como un nuevo modelo de financiación autonómica que reequilibre los recursos entre comunidades.
Asimismo, señalan que resulta imprescindible impulsar una política industrial enfocada en la alta productividad y la innovación, transitando desde un modelo volcado en servicios de bajos salarios hacia empleos de alta remuneración. Esta transformación debe ser liderada por la iniciativa privada mediante incentivos, apuntan, revirtiendo la entrada del Estado en el capital empresarial y evitando mantener estructuras hipertrofiadas ante un eventual cambio de gobierno.