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Aviones apostados en el aeropuerto de Barajas.EP

Las aerolíneas, ahogadas para cumplir el nuevo requisito medioambiental de la UE en pleno repunte del queroseno

Los combustibles sostenibles multiplican entre tres y ocho veces el precio del convencional

El plan de la Unión Europea para avanzar hacia la descarbonización y el incremento de los costes asociados a su cumplimiento pueden acabar afectando en la competitividad de las aerolíneas y poner en riesgo la conectividad aérea, especialmente en países como España, cuya economía depende en gran medida del turismo.

Así lo denunció la Asociación de Líneas Aéreas (ALA) en una rueda de prensa donde presentó sus previsiones de invierno. La regulación ReFuelEU Aviation busca acelerar el uso de combustibles sostenibles de aviación, conocidos como SAF, y reducir las emisiones del transporte aéreo. Su aplicación marca un cambio progresivo en la forma en que las aerolíneas gestionan su combustible. Desde 2025, los proveedores deben incorporar un mínimo del 2 % de SAF en los aeropuertos comunitarios, porcentaje que aumentará hasta el 6 % en 2030, el 20 % en 2035 y el 70 % en 2050.

Este combustible puede reducir entre un 80 % y hasta el 100 % de las emisiones de dióxido de carbono a lo largo de su ciclo y de vida y mezclarse con queroseno convencional sin necesidad de adaptar las aeronaves actuales. Sin embargo, su elevado precio y la limitada disponibilidad del suministro, especialmente del SAF sintético o e-SAF, constituyen importantes barreras para su implantación a gran escala.

Y es que, los combustibles sostenibles multiplican entre tres y ocho veces el precio del convencional. En concreto, eleva en unos 200 euros adicionales por tonelada el combustible utilizado en vuelos europeos, y en 2030 podría llegar a ser de 400 euros.

Por lo que, para poder seguir con el plan, ALA considera fundamental que las administraciones impulsen incentivos para favorecer su producción y consumo. La patronal las líneas aéreas reclama la revisión del Sistema de Comercio de Emisiones de la Unión Europea (ETS) para que se tenga en cuenta este sobrecoste. Actualmente prevé 110 millones de derechos adicionales de emisión hasta 2040 reservados para incentivar el uso de SAF, pero el sector los ven insuficientes y piden aumentar dicho Fondo de Derechos hasta los 500 millones.

Esta normativa también amplia su ámbito geográfico de aplicación hasta los 5.000 kilómetros de distancia desde el centro de Europa. Desde ALA advierten que esto «elevaría sustancialmente la factura medioambiental» y pondría «en peligro la continuidad del sistema global de compensación y reducción de emisiones, auspiciado por la OACI, el Corsia».

«El sector aéreo está comprometido con alcanzar las emisiones netas cero en 2050, pero los estados deben acompañar esta transición ecológica de la aviación para lograr que la sostenibilidad ambiental no se consiga a costa de su sostenibilidad económica. De lo contrario, se pondría en riesgo la asequibilidad de este modo de transporte», aseguró Javier Gándara, presidente de ALA.

Incertidumbre por el queroseno

Las previsiones de invierno avanzan un crecimiento de los asientos ofertados del 5,5 % en la temporada de invierno, que comenzó el pasado fin de semana y se extiende hasta finales de marzo, aunque la cifra está sometida a un nivel de incertidumbre «muy alto» por las tensiones geopolíticas y el impacto del precio del combustible, entre otros factores.

Gándara ha explicado que hasta el momento las aerolíneas no han trasladado de forma generalizada al precio de los billetes la subida del queroseno, sino que la mayoría lo han absorbido en sus márgenes, que se han deteriorado.

El verano que viene la situación puede complicarse porque las coberturas financieras para el combustible, que compran a futuro, están cerradas a precios mucho más elevados, y deberán decidir si lo repercuten en las tarifas que cobran a los pasajeros o lo trasladan a sus márgenes.

El diferencial de precios entre el queroseno y el petróleo se ha disparado, entre otras razones porque se ha reducido la capacidad de refino, lo que está reduciendo «drásticamente» los márgenes de beneficio de las aerolíneas a escala global «sin que exista visibilidad sobre cuánto tiempo se prolongará», ha dicho Gándara.