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Evolución de los accidentes de tren en EspañaEl Debate

El aumento de incidentes graves dispara la posibilidad de accidentes trágicos de tren

El crecimiento del número de viajes no explica por sí solo el mayor número de fallos con posibilidad de accidente grave

El segundo accidente con víctimas mortales de la alta velocidad en menos de un año ha convertido a 2026 en el año más trágico en las vías ferroviarias españolas. Si bien en el accidente de Angrois en 2013 hubo 79 muertos, el número de fallecidos en el de Adamuz (46) y en el de Urda, provisionalmente 68, superan ampliamente la trágica cifra.

Los números de 2026 son provisionales y solo cuentan las víctimas de los dos grandes accidentes, los primeros con muertos en la alta velocidad española, puesto que el de Angrois en el tren accidentado fue un Avlo. Solo por la gravedad de los accidentes de Adamuz y Urda ya se ha convertido en el peor año del siglo XXI en muertos por descarrilamiento o colisión de trenes.

El número de accidentes significativos en la red ferroviaria ha ido en aumento en la última década. Según los informes de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria, los cuatro últimos años han sido los más trágicos de la historia reciente.

En 2025, último año con datos disponibles, hubo 12 descarrilamientos y 15 colisiones, además de 31 arrollamientos, siete accidentes en pasos a nivel y otros cuatro accidentes por otras causas. En total, 69 accidentes significativos, una cifra solo superada por los 77 de 2023.

Según destaca el informe, el crecimiento en el número de accidentes no se debe solo al aumento del número de viajes, puesto que el número de accidentes significativos por millón de kilómetros de viaje en tren está también en máximos en 2025, solo superado por 2023.

Incidencias con potencial de accidente

Los precursores de accidentes son un indicador útil para evaluar el estado de la red general de infraestructuras ferroviarias. El informe de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria define como «desfavorable» la evolución al alza de las notificaciones.

Un precursor de accidentes designa incidentes o fallos en la infraestructura ferroviaria de los que se tiene conocimiento y que, aunque no provoquen accidentes por sí solos, indican riesgo y pueden derivar en siniestros graves si no se corrigen.

Las causas de los accidentes o potenciales accidentes son principalmente deformaciones en la vía, seguido de rebases de señal y rotura de carril. En el caso de Adamuz, una vía mal soldada ocasionó el descarrilamiento y la posterior colisión. El accidente de Urda está en investigación.

Desde el final de la pandemia, el número de incidencias con potencial de accidente está en máximos, con un ligero descenso en 2025 respecto al año anterior, según la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria. Todavía no hay datos de 2026.