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Patatas fritas de la marca japonesa CalbeeCalbee

Consumo

Japón se queda sin tinta para las bolsas de patatas: así está afectando la guerra en Irán a los fabricantes

La empresa Calbee anunció este pasado martes que «revisará las especificaciones del embalaje» y utilizará solo «dos colores» para sus bolsas de snacks

El conflicto desarrollado en el estrecho de Ormuz está afectando a prácticamente todos lo sectores del mundo. En este sentido, una de las empresas más alejadas de la guerra, pero que también se está viendo perjudicada, es la principal fabricante de patatas fritas de Japón, que ya está sintiendo el impacto de la escasez vinculada a la guerra con Irán.

Muy conocida en tierras niponas, la marca Calbee es famosa por sus patatas fritas saladas con una amplia variedad de sabores, desde sal de algas hasta salsa de soja y manteca. Sin embargo, la compañía está sustituyendo sus característicos paquetes naranja y amarillo por otros en blanco y negro.

A causa del contexto bélico que envuelve el mundo, la empresa anunció este pasado martes que «revisará las especificaciones del embalaje» y utilizará solo «dos colores» en los envases de 14 líneas de productos a partir de finales de este mes de mayo.

La nafta, también víctima de la inestabilidad

No obstante, Calbee no precisó cuáles serán esos dos colores, aunque el comunicado mostraba fotografías de empaques grises, dando a entender que estos serían los finalmente escogidos. Por otro lado, la empresa apuntó directamente a la «inestabilidad en el suministro de ciertas materias primas derivada del aumento de las tensiones en Oriente Medio» como causa de este cambio.

«Seguiremos respondiendo de manera rápida y flexible a los cambios en el entorno empresarial, incluidos los riesgos geopolíticos, mientras nos esforzamos por ofrecer productos seguros, fiables y satisfactorios», declaró la compañía, a la que se le atribuye una escasez de nafta, un derivado del petróleo utilizado en una amplia gama de industrias

Por su parte, la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, afirmó que Tokio esperaba contar con suficientes productos químicos derivados de la nafta hasta más allá de finales de año. En este sentido, las importaciones procedentes de fuera de Oriente Medio siguen aumentando, ya que el aumento de los precios sigue afectando a todos los sectores de la industria.