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4,3 millones de m² de suelo industrial

Alicante redefine su futuro económico con más industria, vivienda, movilidad y turismo de calidad

Su Plan General Estructural amplía el suelo productivo, refuerza la innovación y proyecta cuatro nodos estratégicos para atraer empresas, talento e inversión, sin renunciar a la calidad de vida mediterránea

Alicante mira al futuro con un ambicioso modelo de crecimiento que combina actividad económica, innovación, vivienda, movilidad sostenible y calidad urbana. La aprobación de su nuevo Plan General Estructural (PGE) abre una etapa decisiva para el municipio: una hoja de ruta que amplía en 4,3 millones de metros cuadrados el suelo industrial y logístico disponible, impulsa cuatro grandes espacios de desarrollo y refuerza el papel de la ciudad como motor económico de la provincia.

El objetivo es claro: consolidar Alicante como un territorio atractivo para invertir, emprender, trabajar y vivir. Una ciudad conectada, competitiva y preparada para diversificar su economía más allá del turismo, sin dejar de reforzar un sector que continúa siendo esencial para su actividad y proyección internacional.

«El mejor momento de su historia» es como define el alcalde de Alicante, Luis Barcala, la situación actual de la ciudad. A su juicio, los datos de empleo, ocupación turística, innovación y calidad de vida avalan esta percepción. «Estamos poniendo los mimbres necesarios para que toda esta ola de generación de empleo y oportunidades tenga su sustento desde el punto de vista normativo y de disponibilidad de suelo productivo», explica.

Más suelo para la economía productiva

Uno de los grandes pilares del nuevo planeamiento es la ampliación de la capacidad industrial y logística de Alicante. El Ayuntamiento prevé habilitar 434 hectáreas, equivalentes a 4.340.000 metros cuadrados, en cinco nuevos sectores. La cifra representa un incremento superior al 70 % respecto a la superficie industrial disponible actualmente.

Este crecimiento permitirá configurar un arco productivo continuo, interconectado y accesible, diseñado para acoger nuevas actividades empresariales y reforzar el tejido económico existente. La propuesta contempla áreas industriales modernas, con servicios, zonas verdes y mejores conexiones de transporte público.

Uno de los grandes pilares del nuevo planeamiento es la ampliación de la capacidad industrial y logística de Alicante

El denominado arco productivo Alicante Oeste conectará funcionalmente los principales ámbitos industriales del área metropolitana, desde San Vicente del Raspeig hasta Elche, apoyado sobre el eje de la A-79. La planificación responde a una lógica supramunicipal: facilitar sinergias entre ciudades próximas, reforzar la competitividad del territorio y ofrecer espacio a empresas vinculadas a la logística, la industria, la innovación o los servicios avanzados.

Los cinco nuevos ámbitos previstos son Bacarot, con unas 91 hectáreas; la ampliación de Atalayas, de aproximadamente 59 hectáreas; Vallonga-Foncalent, con 104 hectáreas; Campaneta, con 88 hectáreas; y La Serreta, con cerca de 92 hectáreas. En conjunto, estos desarrollos contribuirán a generar nuevas oportunidades de implantación empresarial y a mejorar la conexión viaria del entorno.

Cuatro nodos para atraer talento

El Plan General Estructural también dibuja cuatro grandes nodos de actividad económica con vocación de convertirse en polos de innovación, conocimiento, empleo y captación de inversión.

El primero es el corredor de la A-79, concebido como un eje estratégico entre Alicante y Elche. Este espacio está llamado a acoger actividades relacionadas con la economía verde, las tecnologías avanzadas, la innovación, la logística y los usos terciarios de escala metropolitana. Su desarrollo reforzará la relación funcional entre ambas ciudades y abrirá nuevas posibilidades de colaboración empresarial.

El corredor de la A-79 está concebido como un eje estratégico entre Alicante y Elche

El segundo gran eje une el aeropuerto Alicante-Elche Miguel Hernández y el Puerto de Alicante. Se trata de un corredor de innovación que integra logística, economía creativa, industrias tecnológicas y actividad audiovisual. En este ámbito, Ciudad de la Luz adquiere un papel protagonista como potencial nodo de referencia para proyectos creativos, tecnológicos y de producción audiovisual.

Luis Barcala, alcalde de Alicante

Alicante también apuesta por el conocimiento. En torno a la Universidad de Alicante, su área de ampliación y el Parque Científico-Tecnológico, se proyecta un gran nodo metropolitano de 171 hectáreas. Investigación, formación superior, emprendimiento y transferencia de conocimiento convivirán en un ecosistema concebido para estrechar la relación entre universidad, empresa y tejido productivo.

El cuarto ámbito se sitúa en el eje de la avenida de Dénia, entre el casco urbano y Playa de San Juan. Allí se impulsa un clúster de salud, bienestar y vida activa, apoyado en la presencia de centros sanitarios, empresas especializadas y la cercanía de la Universidad Miguel Hernández. El entorno reúne ya referentes como Vithas, IMED, HLA, Quirón, Vissum, Instituto Bernabeu o IVI, y aspira a consolidarse como un espacio de alto valor añadido vinculado a la asistencia sanitaria, la investigación biomédica, el deporte y el turismo de salud.

Una ciudad conectada y habitable

El crecimiento económico previsto se acompaña de un nuevo modelo urbano. El PGE contempla el desarrollo de 45.000 viviendas e incorpora fórmulas residenciales como el flex living o el coliving, con el propósito de adaptar la oferta a nuevas demandas de alojamiento y favorecer un mercado más flexible.

La movilidad constituye otro de los ejes de transformación. Entre las infraestructuras planteadas figuran la Variante de Torrellano, que conectará Alicante y el aeropuerto por tren; la Estación Intermodal Central; una intermodal secundaria en Alicante Norte; la ampliación del TRAM; cuatro rondas metropolitanas y una red de aparcamientos disuasorios con más de 10.000 plazas.

El PGE contempla el desarrollo de 45.000 viviendas e incorpora fórmulas residenciales como el flex living o el coliving

El modelo reserva asimismo un espacio central a la sostenibilidad y al bienestar ciudadano. Alicante triplicará la superficie de zonas verdes y prevé un paseo litoral de más de 21 kilómetros, además de una nueva relación entre la ciudad y su puerto.

Turismo de mayor valor

El turismo seguirá siendo una de las grandes fortalezas de Alicante, aunque con una estrategia orientada a la diversificación y a la desestacionalización. El Ayuntamiento trabaja para atraer propuestas vinculadas a la cultura, los congresos, el ocio, la salud y el bienestar, al tiempo que promueve hoteles de categoría superior y alojamientos singulares en áreas estratégicas.

La aspiración es que Alicante mantenga su atractivo como destino mediterráneo, pero con una oferta más equilibrada durante todo el año y con mayor impacto económico. Industria, innovación, conocimiento, salud, vivienda, turismo y espacio público forman así parte de una misma visión.

Con suelo disponible, planificación urbana, conectividad y una posición privilegiada en el arco mediterráneo, Alicante pone las bases de un crecimiento que busca ser sostenible, diversificado y capaz de generar oportunidades para empresas y ciudadanos.