Grupo de niños usando un teléfono inteligente en el pasillo del colegio
Llorens, Premio Nacional de Informática, afirma que prohibir las redes sociales es un «fracaso educativo»
Dice que no todas las herramientas digitales en aulas tienen fines pedagógicos
El catedrático de la Universidad de Alicante y Premio Nacional de Informática Ramón Llull 2025, Faraó Llorens, ha calificado de «fracaso educativo» el reciente anuncio de la prohibición de redes sociales a menores de 16 años en España porque supone la incapacidad de enseñar a convivir con estas plataformas, a su parecer.
En una entrevista a Europa Press en el marco del EdTech Congress Barcelona 2026, celebrado esta semana en el Palau de Congressos de Fira de Barcelona con el foco en el uso ético de la IA en el ámbito educativo, defiende la necesidad de establecer reglas, pero lamenta que las prohibiciones generan un sabor «agridulce».
En su lugar, insta a gestionar los riesgos en lugar de proceder directamente al veto: «El riesgo existe en todo. Si no lo gestionas, llegas donde llegas. Lo más cómodo es prohibir, pero el control y la vigilancia son un fracaso de la educación», ha aseverado.
Llorens ha alertado sobre la naturaleza de las herramientas digitales que se intentan implementar en las aulas, subrayando que muchas no han sido diseñadas con fines pedagógicos.
«La tecnología no es neutra; está diseñada con intenciones. Las redes sociales tienen la función de maximizar el 'scroll' y el 'me gusta' mediante experimentos psicológicos que generan adicción que captan la atención para venderla a empresas de publicidad», ha argumentado.
En este sentido, el catedrático de Ciencia de Computación e Inteligencia Artificial ha señalado que la IA amplifica esta capacidad de manipulación, permitiendo que dinámicas nocivas como el ciberbullying o el populismo se vuelvan «brutales».
«Hemos llegado a un punto en el que el abusador del patio del colegio está gobernando el mundo. Tenemos que reflexionar sobre qué sociedad queremos para que la tecnología no destroce la convivencia», ha precisado.
Adopción institucional de la IA
Respecto a la irrupción de la IA generativa, el investigador ha instado a las instituciones a pasar de iniciativas individuales por parte de ciertos miembros de la comunidad educativa a una «adopción institucional» regulada.
Para Llorens, es fundamental que los centros educativos cuenten con políticas propias, garantías éticas e infraestructuras seguras, preferiblemente de la mano de socios tecnológicos locales y cercanos que respeten aspectos como la protección de datos.
«No es que la tecnología sea el demonio, es que debemos influir en su diseño. Tiene una capacidad de comunicarse bestial, pero no puede ser que el mundo tecnológico no tenga reglas y se rija según las grandes tecnológicas», ha resuelto.