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Rosario Jiménez, Félix Bolaños, Eva Alcón, y Jimena Campuzano

La Universidad española, premiada por su papel en la vida pública, académica y social

A la ceremonia ha asistido el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, quien ha subrayado la importancia de la Universidad como una de las instituciones básicas de la democracia española

El Colegio de Registradores de España y el Decanato Autonómico de los Registradores de Madrid han concedido este mismo día, en un acto celebrado en el Casino de Madrid, el Premio Gumersindo de Azcárate en su decimosexta edición a la Universidad española. El galardón ha sido recogido por la presidenta de la CRUE y rectora de la Universidad Jaume I de Castellón, Eva Alcón Soler, en representación de una institución a la que se ha querido distinguir por el papel esencial que desempeña en la vida pública, académica y social de España.

A la ceremonia ha asistido el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, quien ha subrayado la importancia de la Universidad como una de las instituciones básicas de la democracia española. Durante su intervención, el ministro afirmó que «al entregar este premio a la universidad española, reconocemos la perseverancia, reconocemos la labor de quienes enseñan, investigan y gestionan; de quienes sostienen, en ocasiones en condiciones mejorables, una de las instituciones más valiosas de nuestra democracia. Y reconocemos, también, la responsabilidad colectiva de garantizar que esa labor pueda desarrollarse en las mejores circunstancias posibles».

La decana presidenta del Colegio de Registradores, Rosario Jiménez Rubio, también intervino en el acto y puso el acento en los vínculos que unen a la Universidad y al Registro. En su discurso destacó que «ambas instituciones, desde ámbitos distintos, comparten una misma vocación: la del rigor, la de la fiabilidad, la de la construcción de certezas en un entorno cada vez más complejo». A continuación, añadió que «instituciones como la universidad y los registros representan algo profundamente valioso: el compromiso con el método, la certeza, la verificación, y la responsabilidad».

Jiménez Rubio, que ha presidido por primera vez la entrega del Premio Gumersindo de Azcárate, aprovechó su intervención para referirse a algunos de los asuntos más relevantes de la actualidad registral. Entre ellos, mencionó la conmemoración del segundo aniversario de la Ley 11/2023, una norma que dio lugar al Registro electrónico y que, según remarcó, supuso la transformación más profunda del sistema registral desde su creación.

En paralelo, la decana presidenta defendió la necesidad de que la legislación responda adecuadamente a los desafíos actuales. En ese contexto, se refirió a las medidas incluidas en el Anteproyecto de Ley Orgánica de Integridad Pública, especialmente a la inscripción constitutiva de las participaciones sociales en los registros mercantiles. Sobre esta cuestión, sostuvo que «Tenemos un sistema opaco de transmisión y averiguación de las titularidades societarias, que se basa de hecho en su formalización en escritura pública y en su constancia en el libro interno de socios, y tenemos el deber de cambiar de modelo adoptando el más seguro, ágil y eficiente», concluyó la decana.

Antes de esa intervención, la decana de los registradores de Madrid, Jimena Campuzano, en calidad de coorganizadora del Premio Gumersindo de Azcárate, se dirigió a los asistentes para explicar el sentido del reconocimiento. Campuzano señaló que el galardón se concede a la Universidad como espacio de conocimiento, rigor y libertad intelectual, y por su decisiva contribución a la formación de generaciones de profesionales y al fortalecimiento de la vida jurídica, académica y social.

Eva Alcón Soler, rectora de la Universidad Jaume I de Castellón, fue la encargada de recoger el premio en nombre de la Universidad española. En sus palabras de agradecimiento, destacó el valor simbólico de recibir esta distinción de quienes tienen encomendada la garantía de la seguridad jurídica en España. Según afirmó, ese gesto «refuerza nuestra convicción de que no hay democracia sólida sin instituciones sólidas, ni instituciones sólidas sin conocimiento».

La rectora quiso insistir, además, en la relación entre la Universidad y el sistema registral, dos ámbitos distintos pero llamados, según expuso, a contribuir a la estabilidad social. En ese sentido, manifestó que ambas instituciones «la Universidad y el sistema registral, trabajamos –cada una desde su ámbito– para garantizar estabilidad, progreso y convivencia, como los registradores, la garantizan en el ámbito jurídico y económico, aportando seguridad, certeza y estabilidad. La Universidad contribuye a esa misma confianza desde otro lugar: desde el conocimiento validado, la evidencia científica y la formación rigurosa».

Respecto a esa confluencia institucional, Alcón recalcó que el conocimiento y la seguridad jurídica no son realidades separadas, sino funciones que se complementan. Así, insistió en que «ambas funciones –seguridad jurídica y conocimiento– son complementarias. Se necesitan mutuamente. Sin seguridad, no hay desarrollo estable, sin conocimiento fiable, no hay decisiones informadas. Este reconocimiento simboliza, precisamente, esa convergencia entre instituciones que hacen posible una sociedad avanzada».

El Premio Gumersindo de Azcárate fue instituido por el Colegio de Registradores de España y el Decanato Autonómico de los Registradores de Madrid con la finalidad de distinguir a personas o entidades que hayan contribuido de manera sobresaliente a la promoción y defensa del Estado social y democrático de Derecho, al fortalecimiento de las instituciones y, con ello, a la paz, la convivencia y el progreso económico y social.

En cada una de sus ediciones, este reconocimiento reúne a representantes de los ámbitos jurídico, cultural, social y político. En la edición de 2025, el premio recayó en el Poder Judicial y fue entregado por S.M. el Rey a la presidenta del Consejo General del Poder Judicial, Isabel Perelló.

En años anteriores, el galardón ha sido concedido, entre otros, al Consejo de Estado; a los padres de la Constitución, José Pedro Pérez-Llorca, Miquel Roca Junyent y Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, como homenaje a ellos y al texto constitucional que ha hecho posible la convivencia en libertad, progreso y bienestar; a las Cortes Generales; al Tribunal Constitucional; a Rebeca Grynspan, como secretaria general iberoamericana y actualmente candidata a secretaria general de la ONU; al Ministerio de Justicia; al fallecido escritor y premio Nobel Mario Vargas Llosa, y a Fernando Henrique Cardoso, presidente de la República de Brasil.