Imágenes de la primera jornada de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) de 2026 en Sevilla
La PAU llega a su fin y comienza el gran dilema: ¿qué carrera elegir?
Con las notas a punto de publicarse en muchas comunidades, muchos estudiantes dudan si escoger su grado atendiendo a su vocación o a las salidas laborales que tiene cada una
Las pruebas de acceso a la universidad (PAU) están a punto de finalizar después de que el próximo día 11 de junio la última comunidad autónoma –Cataluña– cierre sus exámenes. Tras ello, miles de estudiantes esperan las notas que determinarán su entrada en los distintos grados. Sin embargo, para muchos la incertidumbre no acaba con los exámenes: comienza con la pregunta de qué estudiar y si la decisión debe basarse en la vocación, el gusto personal o las perspectivas de empleo.
Los datos del Ministerio de Innovación, Ciencia y Universidades muestran que la rama con más estudiantes de nuevo ingreso sigue siendo la de Ciencias Sociales y Jurídicas. Administración y Dirección de Empresas, Derecho, Psicología y Educación Primaria figuran entre las titulaciones más demandadas, mientras que las Ciencias apenas reúnen algo más del 6 % de los nuevos matriculados y las ingenierías y arquitectura rondan el 20 %.
Paradójicamente, las ramas con mayor atractivo para los estudiantes no siempre coinciden con las que ofrecen mejores perspectivas laborales. El Informe 2025 de la Fundación CYD sitúa a las ingenierías, la informática, la industria y algunos ámbitos sanitarios entre los sectores con mayores niveles de empleabilidad y estabilidad laboral, con tasas de afiliación a la Seguridad Social superiores al 80 % y una elevada proporción de contratos indefinidos.
También destacan por sus niveles salariales. Según el mismo informe, informática, salud e ingeniería registran ingresos medios cercanos a los 40.000 euros brutos anuales, mientras que en artes y humanidades la afiliación es menor y los salarios medios se sitúan por debajo de los 27.000 euros.
Vocación, salarios y dudas
A pesar de estos datos, diversos estudios apuntan a que los estudiantes siguen tomando sus decisiones principalmente por interés personal. Un análisis de Funcas sobre la relación entre demanda de titulaciones y resultados laborales concluye que los gustos y las capacidades percibidas influyen más en la elección que las expectativas salariales. No obstante, el informe detecta que las titulaciones asociadas a mejores salarios atraen más solicitudes: un incremento del 10 % en la remuneración esperada se traduce en torno a un 6 % más de preinscripciones.
La vocación sigue teniendo un peso considerable. Una encuesta de la consultora Círculo Formación, realizada a 15.000 estudiantes durante el Salón de Orientación Universitaria UNITOUR, indica que cerca de seis de cada diez jóvenes elegirán carrera por afinidad o interés personal, frente a un 28 % que priorizará las salidas profesionales.
La indecisión, sin embargo, es generalizada. Cuatro de cada diez estudiantes dudan entre varias opciones y un 13 % afirma sentirse perdido respecto a su futuro académico. Los expertos atribuyen parte de esta incertidumbre al aumento de la oferta universitaria: nuevos grados vinculados a la inteligencia artificial, dobles titulaciones, programas internacionales y itinerarios especializados amplían las posibilidades, pero también complican la decisión.
La presión del entorno familiar, las redes sociales y la idea de elegir correctamente a una edad temprana también influyen en el proceso. Los especialistas en orientación académica recuerdan que el mercado laboral cambia con rapidez y que la elección universitaria no determina de forma rígida toda la trayectoria profesional.
De hecho, el Future of Jobs Report 2025 del Foro Económico Mundial estima que el 39 % de las competencias clave del mercado laboral cambiará antes de 2030, mientras surgirán 170 millones de nuevos empleos y desaparecerán 92 millones.
En paralelo, la Fundación CYD advierte de desajustes crecientes entre la oferta universitaria y la demanda del mercado. Algunas titulaciones con inserción laboral más modesta siguen ganando estudiantes, mientras que carreras altamente demandadas por las empresas, como determinadas ingenierías o la economía, crecen por debajo de la media o incluso pierden matrícula.
Randstad Research confirma esta tendencia: las empresas intensifican la búsqueda de perfiles técnicos y cualificados, especialmente en ámbitos biosanitarios, financieros, tecnológicos y de telecomunicaciones, con especial demanda de expertos en ciberseguridad, desarrollo de software y computación en la nube.
Con las notas de la PAU a punto de publicarse, miles de jóvenes afrontan así una decisión compleja: equilibrar intereses personales, capacidades y oportunidades laborales en un mercado que evoluciona cada vez más rápido.