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Universidad de Tsinghua en Pekín, ChinaGetty Images / Mpalis

China reforma miles de grados ante el terremoto de la IA mientras Europa y EE.UU. debaten qué hacer

El país asiático contabiliza cada grado por cada universidad que lo imparte. De los 62.800 programas existentes, 22.400 fueron creados, eliminados o dejaron de admitir alumnos, lo que supone un ajuste cercano al 30 % del sistema

Mientras Europa y Estados Unidos debaten cómo adaptar la universidad a la irrupción de la inteligencia artificial, China ha optado por una profunda reorganización de su oferta académica. Entre 2021 y 2025, sus autoridades pusieron en marcha 10.200 nuevos programas de grado y cancelaron o suspendieron la admisión en otros 12.200.

Las cifras no significan que hayan desaparecido miles de titulaciones diferentes. China contabiliza cada grado por cada universidad que lo imparte. De los 62.800 programas existentes, 22.400 fueron creados, eliminados o dejaron de admitir alumnos, lo que supone un ajuste cercano al 30 % del sistema.

La Universidad de Comunicación de China, centro público de Pekín especializado en periodismo, cine y medios, ejemplifica esta política. En 2025 propuso suprimir Comercio Internacional, Sociología, Estadística Aplicada, Contabilidad, Educación Político-Ideológica, Información Optoelectrónica y Automatización. Traducción dejó de admitir estudiantes y Fotografía se integró en Rodaje y Producción Audiovisual.

La reforma comenzó antes de la expansión de la inteligencia artificial generativa. Sin embargo, en 2023 cinco ministerios fijaron el objetivo de reajustar alrededor del 20 % de los programas antes de 2025 para responder a las nuevas tecnologías y a las necesidades regionales. Desde 2020, además, el catálogo nacional de titulaciones se actualiza anualmente.

Las autoridades justifican los cambios por razones laborales, demográficas y estratégicas. China prevé 12,7 millones de titulados en 2026, mientras que en abril el desempleo entre los jóvenes de 16 a 24 años que ya no estudiaban alcanzaba el 16,3 %. A ello se suma la caída demográfica: en 2025 nacieron 7,92 millones de niños y la población disminuyó en 3,39 millones.

Al mismo tiempo, Pekín utiliza la autorización de nuevos grados para orientar la universidad hacia sectores considerados prioritarios. El Ministerio de Educación abrió una «vía verde» que permitió estrenar en 2025 la titulación de Tecnología e Ingeniería de Baja Altitud en seis universidades. En 2026, otras nueve incorporaron Inteligencia Incorporada.

Los datos, no obstante, no muestran una desaparición generalizada de las humanidades. El catálogo también ha añadido nuevos estudios y prevé reforzar disciplinas básicas. La principal diferencia con Europa reside en la facilidad para cerrar programas con poca matrícula. Aun así, planificar según la demanda laboral entraña riesgos, entre ellos el denominado «efecto telaraña»: formar hoy especialistas para una necesidad que podría haber desaparecido cuando se gradúen.