Clase vacía de un colegio
La OCDE admite que los cambios en PISA afectan a la medición de los alumnos más ricos
Ha instado a actuar «con cautela» al interpretar los cambios en las brechas de rendimiento asociadas al contexto socioeconómico, «especialmente cuando las medidas subyacentes a estos análisis han evolucionado con el tiempo»
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha reconocido que «diferentes enfoques para definir la ventaja y la desventaja socioeconómicas pueden producir resultados distintos» en el Informe PISA.
Por lo tanto, ha instado a actuar «con cautela» al interpretar los cambios en las brechas de rendimiento asociadas al contexto socioeconómico, «especialmente cuando las medidas subyacentes a estos análisis han evolucionado con el tiempo».
Así lo han señalado a Europa Press fuentes de la OCDE tras la publicación de un estudio de Innovamat Research Lab, en colaboración con investigadores de EsadeEcPol, que muestra que la aparente caída de los alumnos más favorecidos en PISA 2025 «se debe a un cambio en cómo se mide el nivel socioeconómico, no a un cambio en sus resultados». «Al medir ese nivel de forma comparable a lo largo del tiempo, la brecha socioeconómica de la OCDE en el rendimiento del alumnado se mantiene de nuevo en esta edición», aseguran los autores.
En este contexto, la OCDE señala que la diferencia entre los resultados presentados en el volumen de PISA y los del equipo de investigación español «refleja una elección metodológica y no un error metodológico».
Así, explica que, en cada ciclo, la Junta de Gobierno de PISA se apoya en el asesoramiento de expertos a nivel internacional para identificar los indicadores más pertinentes de ventaja socioeconómica, de manera que reflejen las dinámicas actuales, al tiempo que ofrece a los países la posibilidad de incluir preguntas nacionales que garanticen la pertinencia de estos indicadores en el contexto local. «Sobre esta base, las conclusiones del volumen de PISA siguen siendo válidas y coherentes con la metodología utilizada», precisa.
El organismo añade que el equipo de investigación español definió el estatus socioeconómico de los estudiantes (ESCS por sus siglas en inglés) utilizando únicamente el subconjunto de ítems disponibles de manera consistente en varios ciclos de PISA. «Si bien se trata de una elección metodológica legítima, también presenta limitaciones», advierte.
«Al restringir el índice ESCS a un conjunto relativamente reducido de ítems comunes, la medida se basa en variables seleccionadas principalmente por su comparabilidad entre países y a lo largo del tiempo, y no por haber sido identificadas, mediante consultas con expertos y aportaciones de los equipos nacionales de los países participantes, como los indicadores más pertinentes de las circunstancias socioeconómicas de los estudiantes», puntualiza.
Para la OCDE, este enfoque «puede plantear dificultades particulares en los análisis de tendencias». En este sentido, apunta que, «a medida que las sociedades evolucionan, también cambian las características asociadas a la ventaja y la desventaja socioeconómicas».
Para tener en cuenta estos cambios, la OCDE revisa en cada ciclo de PISA la medición del estatus socioeconómico y de su componente de 'posesiones en el hogar'.
El trabajo de los investigadores españoles
El documento de trabajo de los investigadores españoles muestra que el declive observado en el alumnado más favorecido «se explica por un cambio en la herramienta con la que la OCDE mide el nivel socioeconómico del alumnado». «Medida de forma comparable, la brecha socioeconómica no se ha reducido, y en 2025 alcanza su nivel más alto de la última década», concluye.
Los expertos revelan que la OCDE introdujo varios cambios para medir el Índice Social, Cultural y Económico (ISEC, ESCS por sus siglas en inglés) del alumnado en la edición de 2025. Dicho índice se calcula como una media aritmética de tres componentes: educación de los padres, ocupación laboral de los padres y un índice de un amplio grupo de bienes en el hogar.
Dentro del índice de bienes del hogar, el cuestionario de 2025 eliminó once ítems, entre ellos las ocho preguntas sobre tipos de libros en casa, las más relacionadas con el aprendizaje. En su lugar, los sustituyó por nuevos ítems relacionados con las condiciones de vida (habitación de invitados, sistema de seguridad, piscina, agua corriente o luz eléctrica), casi universales en la OCDE y con menor relación con el rendimiento académico.
«Esta modificación dejó de hacer comparable el índice de 2025 con el de 2022 llevando a una interpretación errónea de las conclusiones», concluye la investigación.