Alberto Núñez Feijóo, en Celadas, un pueblo de la provincia de Teruel de 362 habitantes
Feijóo elige un pueblo de Teruel para mostrar su compromiso con la España rural: «Quiero ser su presidente»
El líder popular eligió visitar un municipio turolense de 362 habitantes en el día en el que se constituían todos los ayuntamientos del país
Alberto Núñez Feijóo está en campaña y quiere demostrar de aquí a las próximas elecciones del 23-J que todos los votos son importantes para llegar a Moncloa. El líder popular quiso mostrar la importancia que tienen los pueblos pequeños del país en el día en el que se constituían todos los ayuntamientos, acudiendo a un pueblo de Teruel de solo 362 habitantes. Allí, revalidaba su mandato la popular Raquel Clemente, que con cuatro concejales se impuso a los tres que tenía el PSOE.
Tras la toma de posesión de la alcaldesa, Feijóo explicó que no había sido «fácil» elegir el lugar al que acudir este sábado, dando aún más relevancia al hecho de haber elegido Celadas para un día tan representativo.
Feijóo optó por Celadas por ser «muy parecido» al de la localidad en la que nació (La Peroja, Orense) y donde aprendió «lo que siempre queda en una persona».
Por ello, se ha mostrado «orgulloso» de estar junto a Clemente, secretaria nacional de Reto Demográfico del PP, elegida por cuarta vez alcaldesa de Celadas y quien forma parte de la lista al Congreso por Teruel para las elecciones generales del 23 de julio.
Política de proximidad
Ha querido homenajear a los concejales y alcaldes de la España rural, la mayoría de los cuales «no percibe ningún tipo de sueldo y se dedica a la política por compromiso con sus vecinos y como servicio público en sentido estricto y vocación política».
«La política de proximidad es la que se preocupa de las cosas importantes» y es la «política de verdad», ha ahondado el presidente del PP, quien ha incidido en que conoce bien «el rural» porque nació en un pueblo de unos 300 habitantes, y fue 14 años presidente de Galicia, una comunidad con 34.000 núcleos de población. Lo conoce «por gestión y vocación», ha ahondado, y sabe «lo que hace falta en el rural».
Y por ello quiere ser, después de las elecciones generales del 23 de julio, «el presidente de la España rural y de todos los españoles que viven en la mayoría de los pueblos» del país, para los que ha formulado tres compromisos.
Ha dicho que trabajará para llevar «empresas al rural», con una «rebaja intensiva de impuestos» a todas las que quieran invertir en los pueblos, que rebajará impuestos a quienes compren una vivienda en los pueblos, y que establecerá sistemas para atender a los niños y mayores y pondrá a disposición de las comunidades autónomas el 50 % de los créditos necesarios para hacer gratuitas las guarderías de 0 a 3 años.
El presidente del PP, quien ha recordado que su formación ganó el 28 de mayo las elecciones en todas las comunidades, algunas con mayoría absoluta, salvo en dos y en una que han empatado, se ha mostrado orgulloso de presidir un partido que ha ganado «tras 7 años en las elecciones municipales y la mayoría» de regiones y ha expresado su deseo de que después del 23 de julio «finalice el vuelco electoral» que empezó entonces y haya «un nuevo periodo en España».
Una nueva página en la historia de España en la que haya «más unión entre los españoles, respeto entre los políticos y modernización y reconstrucción económica, social e institucional» del país, ha dicho.
«El 23 de julio será un día histórico en la democracia española porque espero que los españoles elijan un cambio tranquilo y sosegado, pero un cambio intenso en las políticas de España», ha enfatizado.
El presidente del PP ha agradecido a los cuatro concejales del PP de Celadas que hayan dado «un paso adelante» y también a los tres ediles socialistas, a quienes ha dicho que «sin oposición no hay democracia».