Fundado en 1910

El restaurante se derrumbó por completoEFE

Cuarenta años del atentado más oscuro y misterioso de la historia de España: la explosión de El Descanso

Cuatro décadas después, todavía no se sabe a ciencia cierta quién estuvo detrás de los 18 asesinatos

Rondaban las 22:30 horas de un viernes de abril de 1985 cuando una explosión echó abajo el restaurante El Descanso, ubicado en el kilómetro 14,2 de la entonces N-II, hoy A-2. Resultado, 18 muertos y 85 heridos, más de la mitad de los comensales que en esos momentos disfrutaban de una noche de primavera.

Una exposición en la Delegación del Gobierno en Madrid y otra en el Centro Memorial Víctimas del Terrorismo de Vitoria, multitud de artículos y algunos libros recuerdan estos días aquella noche de horror cuarenta años después. Pero ninguno se atreve a explicar exactamente qué pasó aquella fatídica noche, qué explosión, que afectó a una viga madre, hizo derrumbarse ese edificio de dos plantas, quién colocó aquella bomba mortal y asesina.

Los trabajos de desescombro se prolongaron durante 14 horasEFE

De hecho, es tal el grado de confusión existente en torno a aquel atentado que, según recuerdan María Jiménez y Javier Marrodán en su libro 'Heridos y olvidados. Los supervivientes del terrorismo en España', tan solo se reconocieron 40 de los 85 heridos.

Eran tiempos en los que ETA vivía sus 'años de plomo'. Y, aunque hubo llamadas telefónicas que lo reivindicaron en su nombre, pronto fue descartada porque ni el modus operandi ni el objetivo cuadraba con los terroristas vascos.

También eran tiempos en los que los palestinos atacaban con furia contra objetivos norteamericanos e israelíes con atentados, secuestros de aviones... Y 'El Descanso' se encontraba cerca de Torrejón de Ardoz, donde entonces se encontraba una base militar norteamericana.

Las periodistas Chelo Aparicio y Ana Aizpiri indican en su libro 'Las víctimas de la Yihad' que «desde la perspectiva actual, se puede afirmar que aquel atentado presentaba una de las señas características de los ataques yihadistas que proliferarían en las dos primeras décadas del siglo XXI: la agresión indiscriminada en centros de reunión o de ocio orientada a causar el mayor daño posible».

Sin embargo, el profesor y director de Estudios Estratégicos e Inteligencia del Centro de Investigación en Ciencias Forenses y de la Seguridad de la Universidad Autónoma de Madrid, Luis de la Corte, aporta más luz en su libro 'Un extraño atentado. La matanza del restaurante El Descanso y el terrorismo internacional', presentado el pasado lunes en Madrid.

El restaurante desapareció por completoEFE

En él, De la Corte recuerda que aquel 14 de abril una llamada de un grupo de la Yihad Islámica a la delegación de la agencia Associated Press en Beirut reivindicaba el atentado presentando el atentado «como parte de una campaña terrorista promovida en suelo europeo para vengar o castigar otro ataque terrorista previamente realizado en el Líbano y presionar a Israel para que retirase sus tropas de dicho país».

Pero otro mensaje llegado al día siguiente a la agencia kuwaití KUNA contenía otra reivindicación en nombre de un grupo palestino y en el que lamentaba la muerte de españoles y lo atribuía a «una coincidencia no prevista» aunque mantenía que «los combatientes de nuestra organización perseguirán a los enemigos sionistas y a los norteamericanos imperialistas en cualquier lugar».

Pero en esta ocasión, la reivindicación contenía una pista que para el autor supone «un detalle muy importante»: la nota tenía impresa la publicidad que el restaurante imprimía en los azucarillos.

Los muertos

Lo único que está claro detrás de este atentado es que este sábado se cumplen 40 años del asesinato de María del Carmen Alcaide, María Jesús Álvarez-Ossorio Gálvez, su novio José Sánchez Jiménez, la trabajadora del restaurante Flora Boj Padilla, la estudiante Mercedes Dresh Recarte, la trabajadora de Dragados y Construcciones, Ángeles España, que murió junto a su compañera de piso Isabel Rodríguez Blanco y su amiga María Remedios Tomás, de María Cruz García Martín, Joaquín González Yepes, Pilar Hastasánchez Ibarra, que murió junto con su amiga Nuria Ruiz. También falleció en aquel atentado Lucía Izquierdo Cuevas y su pariente Manuela Jubrías.

Finalmente, Elena Palomares fue asesinada junto con su novio Fernando Zahonero y junto con la amiga de ambos María del Carmen Sánchez Hijón.