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Agentes de la Guardia Civil realizan un control en un camino rural

Del robo de cobre a los atracos o accidentes: la falta de medios desborda a la Guardia Civil en el medio rural

En España hay 15.500 kilómetros de ferrocarril por vigilar, 3.750 kilómetros de Alta Velocidad

El Ministerio de Transportes pretende reforzar la seguridad en la red de ferrocarril después del robo de cable producido el domingo por la tarde en la línea del AVE Madrid-Sevilla que provocó que más de 16.000 personas se quedaran encerradas en diferentes trenes que quedaron paralizados.

Para ello, pretende dotar de cámaras de seguridad el resto de las líneas del AVE que no cuentan con ellas y estudia aumentar la vigilancia por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que principalmente recaerá en la Guardia Civil.

Y ahí es donde puede llegar el problema. Un guardia civil de la provincia de Toledo, el portavoz de la asociación de guardias civiles Jucil en esta provincia, Pedro Rodríguez, señala que «la primera instancia que atiende un delito como podría ser el robo de cable de una vía férrea es la patrulla de Seguridad ciudadana».

Recuerda que «lo que se ha hecho ante la disminución de personal ha sido unificar puestos en núcleos operativos. Entonces, por ejemplo, de un puesto más importante tiene cuatro puestos alrededor y de esos cinco puestos que trabajan en conjunto, a lo mejor podemos sacar una patrulla o dos». Y continua, «si ocurre una incidencia, una de esas patrullas es la que tiene que atenderla. Si tiene que estar, por ejemplo, un incidente violento doméstico en el que un chaval de 19 años agrede a su padre. Esa patrulla ya tiene que estar en esa incidencia, hacer todas las diligencias y dejar al chaval detenido en el acuartelamiento en el que tengamos los calabozos. En el tiempo en que el equipo está haciendo esas incidencias, porque no hay otro equipo disponible tenemos que desplazar otro equipo de, a lo mejor, 20 o 30 kilómetros para poder atender las incidencias que vayan surgiendo, que, a su vez deja al descubierto un área de 15-20 pueblos para poder cubrir esa otra incidencia».

El Ministerio de Óscar Puente apunta la intención de instalar cámaras de seguridad en el recorrido del AVE pero, para el portavoz de Jucil, «la seguridad no es algo que podamos suplir con máquinas. Si nosotros ponemos una cámara de video, la cámara de video no te quita de que se cometa un hecho delictivo. El dron es muy útil en diversas situaciones. Pero el dron no va a vigilar mejor una patrulla ni va a dar la seguridad que te va a dar la patrulla. Más que nada porque la intervención policial, la primera intervención policial, un dron no te la va a hacer, un robot no te la va a hacer y una cámara de vigilancia no te la va a hacer. Es una patrulla quien realmente va a poder intervenir cuando hay algún tipo de hecho delictivo, sea del tipo que sea».

Y hay que tener en cuenta que, según los datos del Ministerio de Transportes, actualizados a 2021, la Red Ferroviaria de Titularidad de Adif consta de 15.520 kilómetros de los que 3.765 pertenecen a la Alta Velocidad y 11.755 son de la red convencional que también cuenta con gran cantidad de cables susceptibles de contener cobre y, por lo tanto, apetecible para los ladrones.

Por eso, desde Jucil consideran que solo en la provincia de Toledo, lugar en la que se produjo el robo que provocó el caos del lunes, harían falta unos 250 o 300 agentes más de la Benemérita, «y a nivel nacional calculamos que en torno a los 19.000 guardias civiles, de ahí que consideremos que las 3.000 plazas que se han convocado para este año no van a solucionar el verdadero problema que tenemos en la Guardia Civil», indica Pedro Rodríguez.

Nuevas unidades

Explica este guardia civil que la escasez de agentes viene de la creación de nuevas unidades, que son muy necesarias, como las dedicadas al sistema VioGen o las unidades telemáticas de persecución de la delincuencia cibernética, pero que no generan nuevas plazas, sino que son los agentes de Seguridad Ciudadana que tienen que duplicarse o dejar el puesto para dedicarse a las nuevas unidades.

Y también los avances delictivos, y de los delincuentes, hacen que sean necesarios más agentes. «Los métodos que hace 15 años eran válidos ahora ya no son válidos. Hace falta una persona que esté haciendo seguimientos, otra persona que esté con el tema de la baliza del vehículo, otra persona que esté con el tema del teléfono, otra persona que esté metida en internet buscando a los que van a hacer los delincuentes y dónde se mueven y con quién hablan y con quién se han movido. Eso requiere un volumen de personal y de medios que hoy día por desgracia no nos los quieren dar».