Placa en recuerdo del jefe de la Policía Foral, José Luis Prieto, en el lugar donde fue asesinado
La familia de una de las víctimas del terrorismo que pretende condecorar Marlaska rechaza la medalla
Alega que todo se ha organizado de forma improvisada y no se reconoce a todas las víctimas
«Parece más bien que la medalla se la quiere colgar el propio Marlaska». Con esta contundencia, la familia de José Luis Prieto Gracia, una de las víctimas del terrorismo que este jueves pretendía reconocer el Ministerio del Interior con la Medalla de Plata al Mérito a la Seguridad, ha rechazado acudir al acto de entrega que tendrá lugar este jueves por la tarde.
Esta nueva Orden, la del Mérito a la Seguridad, es una invención con la que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, pretendía recompensar las actividades o acciones en aras de la seguridad pública realizadas con «un nivel de exigencia y entrega superior al obligado y con el más alto grado de compromiso con el servicio público».
Con esta premisa, la Gran Cruz al Mérito a la Seguridad se concederá al que fuera ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba; las Medallas de Oro, a cuatro exsecretarios de Estado de Seguridad; y en último lugar a una víctima del terrorismo de cada cuerpo policial o militar.
Así, una de las medallas fue concedida a José Luis Prieto, militar y jefe de la Policía Foral de Navarra asesinado por ETA en Pamplona el 21 de marzo de 1981. Sin embargo, tal y como defiende la familia de Prieto, «no todos los cuerpos policiales serán reconocidos porque no se la han concedido, por ejemplo, a Jesús Velasco, marido de Ana Vidal Abarca, que era exactamente el mismo cargo y situación que mi padre solo que de Álava», reconoce una de las hijas, Paz Prieto, en declaraciones a El Debate. Efectivamente, Jesús Velasco, asesinado por ETA el 10 de enero de 1980, era militar y jefe del Cuerpo de Miñones de la Diputación Foral de Álava.
Desde el Ministerio del Interior se alegó que no se le había concedido a Velasco porque «el Cuerpo de Miñones ya no existe», cosa que no es cierta porque sí que existe. Aunque se integrara en la Ertzaintza, los agentes de la provincia de Álava, además de a la policía autonómica, también pertenecen al Cuerpo de Miñones, como así consta en los vehículos que utilizan.
«Son distinciones arbitrarias»
Para una de las hijas de Jesús Velasco, Ana Velasco, «son unas distinciones arbitrarias que las dan para hacerse propaganda», ya que «es una hipocresía absoluta dar medallas a las víctimas mientras se saca a los asesinos por la puerta de atrás de las cárceles y se compadrea con sus representantes en las instituciones haciéndolos socios prioritarios del Gobierno. Nuestra familia no quiere nada de este Gobierno ni de este ministro».
Tampoco se reconoce a tantos agentes de la Policía Local de numerosos municipios que fueron asesinados como Joseba Pagazaurtundua (Andoain), Alfonso Morcillo (San Sebastián), Eugenio Lázaro (Vitoria) o José Aybar (Baracaldo) y solo se entregará la medalla a Jesús Rebollo, policía municipal de Madrid.
De hecho, aunque la creación de estas distinciones fue aprobada por un Real Decreto el 18 de febrero de este año, el jueves 12 de junio, una semana antes de su entrega, todavía no se había redactado la Resolución por la que se concede dicha medalla, es decir, todavía no había constancia oficial de a quién se hacía entrega.
«Parece como que todos los demás somos la excusa para entregarle la medalla a Rubalcaba», explica Paz Prieto, porque no cuenta ni con el respaldo de los policías. Tal y como explicó El Debate este miércoles, la Confederación Española de Policías (CEP) opina que «no hay un solo argumento que pueda justificar que un policía que haya sido vilmente asesinado por una banda terrorismo como ETA merezca un reconocimiento de inferior categoría que quien ha ocupado con mayor o menor acierto, responsabilidades políticas en la dirección del Ministerio del Interior».