Fundado en 1910

Paula Andrade

Reportaje

«Inmoral», «monstruosidad» o «agujero negro»: sociólogos retratan el sesgo de Tezanos con el CIS

Desde julio del año pasado 14 profesionales demoscópicos han comparecido en la comisión de investigación del Senado que analiza la gestión del presidente del CIS

El barómetro de CIS –organismo público que encabeza el militante socialista José Félix Tezanos–de este mes de octubre se alejó enormemente de lo que habían publicado el resto de las encuestadoras. Situó a Pedro Sánchez como ganador de unas elecciones con 15 puntos porcentuales por encima de Alberto Núñez Feijóo y pese a todos los escándalos de corrupción que afectan al Gobierno.

El PP puso en marcha en julio de 2024 una comisión de investigación en el Senado para valorar la «gestión del presidente del Centro de Investigaciones Sociológicas». Desde entonces, 14 sociólogos y expertos demoscópicos han denunciado el sesgo de Tezanos y han reprobado diferentes aspectos de su forma de elaborar los barómetros.

Fuentes del Partido Popular en el Senado han indicado a El Debate que «el sanchismo es corrupción moral, política y económica», y que «Sánchez llegó a Ferraz y empezaron a correr los sobres; las mordidas y el asalto a las instituciones para ponerlas a su servicio».

De esta forma, han remarcado que «una de las primeras fue RTVE y el CIS», dado que «Sánchez quería un aparato de propaganda para condicionar la opinión pública, y colonizó tanto la televisión pública como las encuestas oficiales». A su juicio, «cambiaron los sistemas para manipular los resultados, algo evidente para la sociedad, pero ha quedado más claro que nunca tras las comparecencias en la comisión de investigación del CIS».

Este mismo mes de octubre, el pasado día 2, el presidente de la empresa Metroscopia, José Juan Toharia Cortés reconoció que «tengo buena relación con el actual director» y que «su estilo rompe con el estilo de otros presidentes». «¿Qué está bien o que está mal? Ese es un juicio de cada cual. A mí no me gusta, personalmente, pero no digo que sea delictivo ni que sea inmoral. Simplemente, creo que no está bien –y se lo he dicho, además– pero no está haciendo nada que impida a los demás interpretar los datos del CIS, que son de todos», añadió.

Sobre la entidad pública, también relató que «lo que no me gusta es que haya hecho algo que es tremendo, que es variar las series temporales y que cambie los enunciados porque eso hace difícil las comparaciones». Igualmente, propuso desvincular al CIS del Gobierno para que pase a depender de las Cortes o del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

El Presidente de Metroscopia, José Juan Toharia Cortés, durante una comparecencia nte la Comisión de InvestigaciónEuropa Press

Manipulación «inmoral» a favor del PSOE

A finales del mes de mayo, el profesor titular de Sociología y Ciencias de la Comunicación de la Universidad de La Coruña y doctor en Sociología por la Universidad Complutense de Madrid, Alberto Cotillo Pereira, aseguró que «el Centro de Investigaciones Sociológicas se ha convertido en el centro de investigaciones sanchistas».

Por consiguiente, resaltó que «en las estimaciones de voto que hace el CIS, al PP no se le cocinan los resultados y con ello se le deja por debajo de lo que en realidad tiene», mientras que «al Partido Socialista se le cocinan fuertemente los resultados que obtiene con el propósito de inflarlos artificialmente, esto es, para que parezca que tiene más de lo que en realidad tiene», un «diferente trato a unos y a otros» que «solo puede ser intencionado y es absolutamente inmoral».

«Las estimaciones de voto al PSOE están seriamente manipuladas, fuertemente cocinadas. La manipulación puede deberse a la mera arbitrariedad, a un inflado del voto sin criterio, o bien puede responder a que se hayan considerado otras variables elegidas, de modo que acaben inflando el voto al PSOE. (...) Siempre puede encontrarse alguna que sirva en ese momento para justificar que se infle la estimación de voto al PSOE», agregó.

Unos días antes, el 26 de mayo, el profesor titular de Psicología Social y Metodología de la Universidad Autónoma de Madrid, Miguel Ángel Ruiz Díaz, dejó claro que «mi aproximación es muy científica y la ciencia no sabe de orientaciones políticas, o intenta no saberlo, en realidad». Con un tono aséptico, comentó que «en cuanto a la interrupción de las series históricas, creo que no es una buena noticia», y que «el gran atisbo, el gran acierto que tuvo el CIS durante años fue darse cuenta de que cualquier encuesta de opinión tenía un sesgo, y lo tiene porque no todos los hogares son igual de accesibles».

Ese mismo mes compareció el Director de Tragsatec, Juan Pablo González Mata; empresa pública que recibe encargos del CIS y en la que el Ejecutivo de Sánchez enchufó a Jéssica Rodríguez, la examante de José Luis Ábalos. Allí, señaló que «Tragsa y su filial Tragsatec también estarán obligadas a satisfacer las necesidades de las entidades del sector público de las que son medios propios personificados», y, tras ser preguntado cuántas encuestas electorales habían realizado, dictaminó que ninguna: «Encuestas electorales, no».

La «monstruosidad» del CIS

En abril, el profesor de Sociología de la Universidad de La Coruña Juan de Dios Ruano Gómez tildó de «monstruosidad» la gestión del ente estatal, ya que «se violan principios de actuación fundamentales como los de la objetividad, la neutralidad, la imparcialidad y el rigor científico, que son legalmente exigibles de acuerdo con la normativa que rige al Centro de Investigaciones Sociológicas».

En este contexto, advirtió que «estamos ante un auténtico agujero negro en la historia social, política y sociológica de nuestro país», debido a que «se ha dejado ciegos a los investigadores sociales presentes y futuros para el estudio de la evolución de la sociedad española en cuestiones sociales y políticas que nos permitían una comparativa temporal de la sociedad española digna de la mejor sociología mundial».

El fundador y exdirector del Euskobarómetro, Francisco José Llera Ramo, reconoció a mediados de marzo que «yo fui miembro de la dirección del Partido Socialista en el País Vasco» y que «soy amigo de José Félix desde siempre y mucho más antes de estar donde está». «Lo que es evidente es que, en las evaluaciones de los resultados de las estimaciones, incluso en los resultados muestrales, sí que hay un sesgo de sobrerrepresentación de la izquierda. Y si hay un sesgo de sobrerrepresentación de la izquierda en las muestras, lo que tenemos que hacer es corregirlas técnicamente. Es inevitable», añadió.

(El fundador y exdirector del Euskobarómetro, Francisco José Llera RamoEuropa Press

El prestigioso analista estadístico José Ramón Lorente Ferrer puso de ejemplo una de las encuestas del CIS de febrero, y señaló: «Tenían que haberse entrevistado a 880 personas que han votado al PP. El CIS solo ha entrevistado a 768. Ha entrevistado a 112 personas menos del PP. Sin embargo, del PSOE, tenían que haberse entrevistado a 844 votantes. Y no solo se entrevista a estos 844, sino que se ha entrevistado a 215 más votantes del PSOE de lo que sería justo y proporcional. Es decir, el número de entrevistas de este estudio del CIS ha sido de 1059 votantes del PSOE».

Así, expresó que «si tú entrevistas a más gente de una tendencia política que de otra, cuando le digas: valora a este líder de la izquierda, pues si tienes una mayoría sobrerrepresentada de votantes de izquierda, valorarán mejor a los líderes de la izquierda y mucho peor a los de la derecha», y que «este barómetro adolece de esa ecuanimidad, de esa imparcialidad que se le supone».

Un «sesgo» de origen

El 5 de febrero, el expresidente del CIS Félix Requena aseguró que los barómetros de Tezanos están «en su origen sesgado» lo que provoca que haya «una sobrerepresentación de votantes del partido del gobierno y una infrarrepresentación del partido de la oposición».

El 29 de enero, el catedrático Ismael Crespo Martínez, exdirector del Departamento de Investigación del CIS, cargó contra el actual equipo por su «sesgo» y la «sobreestimación de la izquierda». Según expuso, las preguntas «están sesgadas» y «este modelo no tiene ningún aval científico, está basado en un proceso innovador de dos o tres personas», mientras que en diciembre del año pasado el director de Sociométrica, Gonzalo Adán, acusó a Tezanos de manipular las estimaciones de voto «con intencionalidad de doblegar la voluntad de los electores».

A finales de 2024, el sociólogo y ex alto cargo del CIS Luis Ayuso criticó ante la comisión del Senado las nuevas preguntas introducidas en los barómetros de Tezanos: «Sobre la ruptura de la serie histórica. ¿Qué le puedo decir? Si me preguntan mi opinión, yo no la hubiera cambiado. No hubiera cambiado ni las preguntas ni la serie ni las escalas. Evidentemente, se pueden cambiar, pero yo no las hubiera cambiado; de hecho, en el CIS, nosotros debatimos durante mucho tiempo sobre qué hacíamos con la pregunta de religión, que era una pregunta que se venía haciendo desde los orígenes del CIS».

El 16 de octubre compareció en el Senado Joaquín Arango Vila-Belda, presidente del CIS entre 1991 y 1996, quien advirtió que no se iba a «pronunciar» sobre «actualidad». No obstante, observó que «a mi juicio, el CIS lleva a cabo demasiadas encuestas y, quizá, ello le impide dedicar más tiempo y más esfuerzo al análisis a fondo de las muchas encuestas que produce; digamos que la oferta supera a las posibilidades de análisis del propio organismo».

Al día siguiente intervino el antecesor de Tezanos, Cristóbal Torres, presidente del organismo entre 2016 y 2018, quien reconoció haber sido alumno del actual responsable del CIS. Sobre él señaló que «el problema de José Félix Tezanos es que su alma política yo creo que le puede sobre su alma científica», y agregó con ironía: «con todo el cariño –lo voy a decir–, José Félix Tezanos hubiera sido un magnífico presidente del Gobierno de España, ahí lo dejo».

El CIS son «fake news»

El 3 de octubre del año pasado, Narciso Michavila, presidente de la consultora de investigación social GAD3, afirmó que el actual CIS «no comete errores», sino «fake news». Como ejemplo, citó «la nota de prensa del CIS antes de las europeas», que «decía que el PSOE lograría ser la primera fuerza en las elecciones al Parlamento Europeo». En consecuencia, subrayó que «ese titular es falso, no es un error, es una fake news».

Michavila destacó que «yo no tengo, en todo el análisis científico, ninguna prueba que me lleve a pensar que las estimaciones y la forma de trabajar del actual equipo del Centro de Investigaciones Sociológicas no tengan otro propósito que manipular, porque todo ello, incluso la propia intervención de su propio compañero de partido, ha ido en la misma dirección».

El presidente de GAD3, Narciso Michavila, ante la Comisión de InvestigaciónEuropa Press

El 2 de octubre, el catedrático emérito de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) Emilio Lamo de Espinosa aseguró que el CIS dirigido por José Félix Tezanos se ha convertido en una «acumulación de sesgos». Según explicó, en la entidad adscrita al Ministerio de Presidencia y Justicia existen «sesgos tan evidentes y tan continuados que hacen sospechar que más que intentar predecir el resultado, se trata de algo distinto, se trata de producir un resultado».